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CLINT. SEPTIEMBRE de 2005 Suban la Música de Fondo.
No nos engañemos; la foto es impagable, pero no hagamos simbolismos. Dejemos que Clint se diviertan y hablemos de música, que es de lo que se trata. Alégrame el día rebusca en la memoria colectiva lo que nos han trasmitido el cine y la televisión, los sonidos que han acompañado las horas de entretenimiento. Un artefacto lúdico e intenso, instrumental y pop. Inspirado y, desde ya, necesario. Si nos moviéramos cegados por la estética, nos encendiéramos con las declaraciones y viviéramos pendientes de buscar lo más de lo más, podríamos pensar que Clint son esa banda que todos esperamos con mordiente ansiedad, esa banda que nos alentará a creer en el futuro del pop, a la que uno se entrega con ejemplar devoción. O esa que nos alegra el día. Pero aunque Clint van a jugar con dichas premisas, lo que nos interesa de ellos es su música: pop instrumental con tensión y extrema delicadeza, banda sonora de ciertos sueños intranquilos y un tanto paranoicos. Ellos quieren esconderse bajo seudónimos, aparecer en las fotos con espectro de película policíaca, en la que homenajean a Clint Eastwood, y decir que su música es agresiva. Pero nosotros diremos que el mayor atractivo de Alégrame el día reside en las estructuras de sus canciones, un decorado instrumental que nos trae a Morricone, High Llamas, Erik Satie, Bernard Herrmann o Lalo Schifrin como a cualquier otra cosa que se nos ocurra decir, en función de las imágenes que se nos sugieran. “Lo de Clint es realmente una broma particular después de tirarnos un verano entero partiéndonos con una tontería. Cuando te pones a buscar o te pones un nombre tan absurdo como The Umbrella Hating Generation o vas a lo contrario que es un nombre sencillo, corto, como Clint, sin que tenga connotaciones ni de tristeza, ni de alegría; un nombre neutro, con el que nos sintamos identificados. Y además da bastante juego, aunque eso ha venido después. Hemos tratado de darle sentido con las fotos, era un poco eso… ya nadie juega con el rollo del disfraz, del rock & roll, es algo que te evade de tu mundo, puedes inventarte otro personaje, ponerte tupé o gafas… es divertido, nos mola disfrazarnos, hacer el pringao, es una excusa perfecta” . Todo con el objetivo, conseguido con creces a tenor de las entrevistas y críticas que les han hecho hasta ahora, de “llamar la atención para que alguien te haga caso. Hay diez mil grupos haciendo lo mismo, vistiéndose igual, peinándose igual. Cuando leemos revistas no nos enteramos de nada y luego no recordamos a ningún grupo. La única forma de que te recuerden es llamando la atención. Eso también te lo da la experiencia, haber tenido un proyecto como Umbrella y que se acabara como se acabó es muy importante para nosotros. Por ejemplo, si no hubiéramos hecho las fotos que hicimos con Umbrella, que daban pena, no hubiéramos invertido tantos esfuerzos en intentar ser más profesionales, en lo musical, en la actitud y en la imagen, jugar con la broma pero hacer las cosas muy en serio” .
Citar su proyecto anterior, The Umbrella Hating Generation, en vez de activar la nostalgia, reaviva ciertas ascuas dolorosas aun sin apagar, porque para ellos el final de aquella quimera (obviamos los nombres y apellidos de los que apuntan como responsables y que están en su lista negra) no fue nada agradable. Y además les ha mantenido casi seis años en el dique seco, pero con los objetivos y con una idea muy parecida a lo que hoy es Clint siempre en la cabeza. “El hacer música instrumental surgió de la necesidad, no encontrábamos cantante después de que la cantante de Umbrella se fuera del grupo y fue un periodo bastante largo y bastante decepcionante, venían muchas chicas a probar, pero lamentablemente todas lo hacían muy mal. Fue un año en el que tuvimos la sensación de perder el tiempo y el dinero, aburrirnos, en definitiva. Empezamos a probar. De hecho en la época de Umbrella ya estuvimos probando con el tema instrumental, haciendo versiones. La trompa era el instrumento que cantaba por así decirlo, luego la trompeta o solos de guitarra… poco a poco fuimos probando y así surgió la primera maqueta. Con lo que hicimos en ella empezábamos a sentirnos identificados” . En Alégrame el día , Clint sorprenden, agradan y convencen en menos de treinta minutos, haciendo algo a lo que Daily Planet o Vigil se acercaron desde otras perspectivas, pero cargando con una realidad emocional. Visceral. “Intenta Clint Alégrame el día . Siesta |