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TARIK. OCTUBRE de 2005

Volver a Empezar.

Sometido voluntariamente a un silencio discográfico que ya duraba siete años, el cordobés Álvaro García despierta del letargo y recupera el nombre de Tarik y La Fábrica de Colores, proyecto de finales de los 80 del que a estas alturas sólo queda su principal protagonista, empeñado en hacer del pop algo más que un simple entretenimiento.

Cuando en 1998 Tarik rompió otro prolongado parón con la publicación de On the radio , decidió prescindir del apéndice de La Fábrica de Colores, principalmente porque la formación original había ido diluyéndose hasta desaparecer. De hecho, su intención ahora era haber cambiado completamente de tercio: “La maqueta que llegó a Mushroom Pillow tenía otro nombre; yo quería un proyecto totalmente nuevo, como si fuera un grupo, y fueron ellos los que me propusieron recuperar el nombre de Tarik, que a mí no me convencía demasiado, porque con el disco anterior se había creado mucha confusión: en algunas tiendas había acabado en el departamento de música étnica” . Erik Jiménez (batería de Los Planetas), Paco La Mato (guitarras) y varios miembros de Limousine (entre ellos Pedro Cantudo, que ha ejercido de productor) han sido los compañeros de viaje de Tarik, convirtiéndose en una circunstancial Fábrica de Colores que ha cambiado la deriva experimental de antaño por un pop de corte clásico, de Elvis Costello a Bowie y de éste a Neil Young, de quien hacen una versión con matiz glam de “Cinnamon girl”. “La verdad es que incluso con el primer disco de Tarik y La Fábrica de Colores ya me despegué un poco de lo que hacíamos en directo, que eran más desarrollos instrumentales, y de hecho ese álbum decepcionó a parte de nuestros seguidores. Desde entonces mis gustos han ido cambiando y muchas cosas de las que escuchaba entonces no es que ahora no me gusten, es que no las soporto. Mi concepto de la música se ajusta más a canciones más o menos cortas y que se puedan tararear y silbar, aunque también haya momentos de expansión, de improvisación y psicodelia” . The Flaming Lips y Super Furry Animals pueden ser en este sentido dos referentes con los que acercar a la actualidad un proyecto al que le cuesta romper el silencio. “Cuando estás tanto tiempo en la oscuridad la gente piensa que has dejado de hacer música, pero no es así; lo que pasa es que nunca me he sabido vender, no me gusta la farándula, no soy el tipo de músico que va con las maquetas debajo del brazo buscando al cazatalentos de la compañía en todas las fiestas... Me da vergüenza incluso llamar por teléfono. Pero después de tanto tiempo algo tenía que pasar, tenía un montón de canciones y prácticamente al primer intento salió lo de Mushroom Pillow” , reconoce.

 

Volver a empezar y dar con Sequentialee , un álbum grabado en los pocos ratos libres que permitían poner de acuerdo a los distintos actores implicados: “Ha sido un proceso lento, porque no es la típica grabación de una banda que llega con los temas ensayados, se mete en el estudio y tiene el disco en 15 días. Yo tenía una serie de bases grabadas en casa en el ordenador, y eso lo hemos utilizado como guía; tenía claro el sonido que necesitaba, pero al mismo tiempo la maqueta era un producto que había salido al cien por cien de mi cabeza y llega un momento en que te emborrachas de tu propia música y pierdes la objetividad, así que necesitaba compartir las canciones con otra gente” . El resultado es notable, en ocasiones brillante (“Porque es domingo” –primer single–, “A balón parado”, “Sé que algún día”, “Vengan los amantes”), hasta completar un trabajo de factura clásica que no es tan fácil encontrar de manera tan depurada. “Yo quería un disco que se pudiera escuchar de principio a fin; está construido para eso, y tiene algo sí como tres actos: en el primero son canciones más cortas, más frescas, directas; luego una parte más turbia y con psicodelia que coincide con los momentos en inglés; y al final, a partir de ‘Velvet suicide', hay orquestación, con un rollo un poco onírico e incluso momentos instrumentales a lo Henry Mancini o Burt Bacharach. Son tres partes que están engarzadas pero que también se pueden identificar como bloques diferentes” . Enrique Peñas

 

Tarik y La Fábrica de Colores

Sequentialee . Mushroom Pillow

 


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