|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
El Sol. 16 de Septiembre Con Clint pasan esas cosas que hacen que pensemos que estamos en este mundo y en otros al mismo tiempo. No son lo que se espera de un grupo de rock porque son, en generosas dosis, puro pop. Tampoco son lo que se espera de un grupo de canciones instrumentales porque aquí hay pura melodía. Y menos aún son un grupo asistido por las modas, la especulación, los estereotipos o la búsqueda de no se sabe qué. Por eso la presentación en directo de, Alégrame el día, su debut, se convierte en un acontecimiento sin escarpias a las que atarles, ni dudas por despejar, porque su esencia está en los detalles: escuchar un gong, una trompeta, una tuba y hasta ver a una bailaora de flamenco asistida por palmas en “Disfruten las molestias”, como escapada de una peli de Fellini. Eso es lo que Clint tienen de encantadores, que si no sabemos donde estamos, podemos soñar, especular, ensimismarnos y no pensar, porque ellos (como Yann Tiersen o Buñuel) no quieren que pienses. Y tú no lo necesitas. Jose M Gallardo
|