HOLY COBRA. MAYO de 2005
We hate the underground es el irónico título con que The Holy Cobra Society ha bautizado a su primer retoño en formato compacto, un compendio de 25 canciones con naturaleza oficiosa de carta de presentación. Entidad unipersonal –Nacho Cabrera, que tocó en Sarcastic Bombs y en Mushitcians, porta en solitario la
s riendas del negocio–, The Holy Cobra Society lleva tres años actuando en los diversos frentes abiertos en el punk , ejerciendo tanto de promotora (las fechas madrileñas de las recientes giras de los estadounidenses Lost Sounds y The Baseball Furies, por ejemplo, corrieron de su cuenta) como de distribuidora de material escasamente disponible por estas latitudes. También, es el caso que nos ocupa, como sello editor, con varios singles en vinilo de, entre otros, Bellrays, Omega Cinco o Cherry Valence en su haber. Más allá de la presencia de nombres consagrados (los citados Bellrays), proyectos en puertas de serlo (Lost Sounds) e ilusionantes promesas (The Red Tyger Church o el dúo catalán The Cheese, mucho ojo a su primer álbum), el verdadero interés de la recopilación reside en su valor documental de la existencia de un puñado de bandas cercanas (The Charades, Le Johnatan, Grabba Grabba Tape o Kinky Lovers) que sin el apoyo de iniciativas como ésta difícilmente provocarían eco fuera de las cuatro paredes del local de ensayo, por muy injusto que resultara ese ostracismo. Piensa global y actúa local, qué duda cabe. Más información y pedidos en www.holycobrasociety.com José Durán