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NO MORE LIES. Marzo de 2005

Retorno al principio

El trío gerundense sigue creciendo a su ritmo. Sin prisas, pero manteniendo intactas la devoción y la intención que siempre han iluminado su camino. En su tercer trabajo, tiran por la de en medio y apelan a las esencias de unos referentes que siempre han estado ahí. Ni música avanzada ni hardcore después del hardcore: punk palpitante e irritado desde el corazón de la Costa Brava.

 

El apego que Santi, Maxim y Roger sienten hacia su terruño –un pueblo costero de Gerona, provincia en la que el rock catalá parece ser el género musical predominante– contrasta con una cierta disidencia que dibuja una realidad difícil de aprehender cuando median setecientos kilómetros de autopista. Mejor que nos expliquen: “No formamos parte de ninguna realidad musical mayoritaria. Somos un grupo que se mueve en un circuito llamémosle underground . Eso quiere decir que, aun sin apoyo institucional, hay una serie de sitios en todo el territorio catalán que son una estación donde paran muchos grupos como el nuestro; podría decirte algunos, como La Roca del Vallès, Sant Feliu de Codines, El Vendrell, nuestro Sant Feliu de Guíxols… La división entre grupos que cantan en catalán y bandas como nosotros es tangible. Ellos tienen subvenciones y altos cachés, ya que la mayoría de bolos que hacen son contratados por ayuntamientos o la Generalitat, además de una mayor repercusión mediática. A pesar de todo esto, somos optimistas debido a que ha habido un incremento de público, de bandas y también de apoyo, sobre todo en prensa” . Apoyo justificado que 41º46,5'N-3º1,9E debería amplificar, porque ésta es su más sólida colección de canciones. Y esas, las canciones, son más sencillas, directas y explícitas que nunca. ¿Por qué? “Porque consideramos que para hacer buenos temas tampoco hay que ser barroco ni virtuoso” . Cierto, pero algo ha debido de pasar desde la publicación de ][ , su anterior entrega, mucho más alambicada, mucho menos espontánea. “Nuestras influencias son muy variadas y distintas, igual que nuestro estado de ánimo. El hecho de imprimir más velocidad en el nuevo disco es debido a las ganas que tenemos de pasarlo bien tocando y bailando mientras tocamos. También es cierto que han pasado tres años desde el disco anterior y nos hemos dejado querer un poco más por el punk-rock clásico de toda la vida” .

 

El trabajo técnico de Santi García –guitarra y voz en No More Lies, productor e ingeniero en los estudios Ultramarinos Costa Brava de Sant Feliu– en los Engine Studios de Chicago ha convertido la metrópoli norteamericana en tierra de promisión para buena parte de la escena punk-core catalana. Allí marcharon Madee y The Moon Men para registrar sus últimos discos. Y allí han grabado No More Lies éstas canciones. Había un plan maestro para las sesiones, pero quedó en papel mojado. “Sí, en principio íbamos a grabar el disco en directo, pero en seguida vimos que no obtendríamos el resultado que queríamos. Entonces decidimos grabar por separado, con una referencia en metrónomo. En esto ‘perdimos' un día y medio de estudio. Pasábamos muchas horas allí, y aun así llegamos a Sant Feliu con una pre-mezcla y a falta de acabar las voces de dos temas, y aquí terminamos e hicimos la mezcla final en sistema digital (lo habíamos grabado en analógico en el estudio de Chicago) y el máster. O sea que sí, en el estudio tuvimos que ir improvisando bastante sobre la marcha, pero el resultado nos gusta” . Normal, porque el disco suena como un tiro. Suena como debe. Por eso, en este trabajo, apenas hay distancia entre significado y significante. No More Lies es un grupo punk, se mueve dentro de los márgenes ideológicos y estéticos que se suponen a dicho género y, ahora más que nunca, suena como tal. Letras inclusive. “Esta vez hemos intentado hacer letras directas y, a mi parecer, bastante claras. Sin embargo, estamos en un estado transitorio por lo que creo que pueden mejorar mucho más aún. No podría decirte exactamente cuál es la proporción, pero sí está claro que nos ocupan menos tiempo que el aspecto instrumental” .

 

Estamos, pues, ante un disco importante. Especialmente para sus artífices, que deberían salir reforzados del lance. Las referencias externas –Fugazi, Bluetip, Hot Water Music– siguen ahí, pero No More Lies sacan la patilla y la exhiben plenos de fe en sí mismos. Sin complejos. Son jóvenes, pero diez años de brega les contemplan. Les gusta el rock and roll y lo utilizan como vehículo para bramar su desacuerdo. “Sin duda alguna. A nosotros lo que nos mueve de siempre ha sido el rock en muchas de sus vertientes. En cuanto al malestar post-adolescente, tenemos 25 años (bueno, Santi tiene 26) y hay una serie de cosas alrededor nuestro que nos dan por el culo y no logramos comprender por qué son así. Pero es precisamente esta actitud la que nos hace sentir jóvenes y vivos” . Sí, y también unidos por una bisagra, la del compromiso personal y la amistad, que se descubre revestida por una película impermeable, inmune al óxido. “Seguimos siendo los mismos”, aclaran en los créditos, aunque en su caso no hacía falta: “Cada uno de nosotros es imprescindible, el día que uno falte se acaba No More Lies, no porque nadie pueda sustituirlo musicalmente, sino porque nadie puede sustituirlo personalmente” . Dicho queda.

 

César Luquero

No More Lies 41º46,5'N-3º1,9E. BCore

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