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NOTHINK. JULIO de 2005 Prueba Superada.
Por fin tienen disco largo en la calle. Suyo es un currículum forjado a golpe de directos y maquetas primero, y de consecuentes buenas críticas y concursos ganados después. Ahora llega The bipolar age , eje sobre el que rotarán los comentarios sobre la música del joven trío madrileño en meses venideros. A tenor de lo mostrado en él, pueden estar tranquilos. El caso de Miguel (batería), Álex (bajo) y Juan (voz y guitarra) bien podría ser el de uno de esos grupos que son un secreto a voces en su ciudad; de esos que no desperdician ninguna oportunidad de moverse y tocar. De esos que tienen su merecido hueco en la prensa especializada gracias a calidad y tesón. Alex hace memoria: “Juan y yo nos juntamos a tocar como a los quince años, lo típico, después vinieron las críticas positivas de maquetas en los medios, muchos directos, tuvimos dos bateristas, después Miguel entró en el grupo y a partir de ahí se ha ido dando forma a los temas que tocamos ahora. Tocar en Festimad el año pasado nos dio un empujón bastante considerable también” . Miguel se centra en el presente: “Era el momento de grabar el disco. Los cuatro temas de Skip forward –su última y elogiada maqueta– están en este disco porque fueron el punto de inicio de esto y además teníamos ganas de ver cómo sonaban en una grabación con calidad” . “Sí, a nivel maquetero no podíamos hacer más” , admite Álex.
Donde sí hay más, mucho más, es en este debut que no parece tal. Para empezar tenemos el nervio de Fugazi pasado por un tamiz post-grunge en temas como “Starting days with the right foot”. Sumen los riffs saturados de “Out of order”, el rock metalizado y el indie británico de la mano en “Adrenaline 500mg”, la violencia canalizada y de estribillo memorable de “The shelter” y, a lo largo de todo el disco, el coraje de los Hüsker Dü más elegantes y limpios. Una joyita labrada con calma y sin pensar en el qué dirán, algo no demasiado sencillo en su caso. Álex se sacude la presión – “La gente que nos había apoyado y le había gustado la maqueta, o la prensa misma, iba a estar un poco pendiente de ver qué hacíamos. El apartado de las críticas y opiniones viene ahora, no antes ni durante la grabación” –, mientras Miguel prefiere mirar hacia adelante: “El proceso de composición ha sido muy natural, no teníamos en mente ninguna fecha para el disco, ha sido a lo largo de un año más o menos, ahora sólo queda mostrar los temas y defenderlos en directo” . Experiencia en directo –que un grupo tan joven haya abierto para Tribute to Nothing, The Unfinished Sympathy, Engine Down o Ariel Kill Him dice mucho en su favor–, buenos temas, referentes musicales con paladar, humildad y trabajo... ¿Y el sonido? Pues no crean que los once cortes de este The bipolar age están grabados a la buena de dios. Piensen en el mejor productor de este país. Les doy menos de dos segundos. “Queríamos que sonara bien, que sonara fuerte sin ser clasicote. De Santi García sólo habíamos oído cosas buenas. Además como persona es muy entrañable, le respetamos mucho. Nos han encantado sus producciones para Bcore o para Moksha, por ejemplo. Ha salido bien la cosa, aunque no le dedicásemos tanto tiempo como nos hubiera gustado, fueron diez días grabando en Sant Feliu, pero hemos aprendido mucho sobre cómo sonar” , reconoce Álex. “Ha salido el disco como queríamos. Ahora si a la gente no le gusta es porque no le gusta Nothink, no porque no suene bien. Además está agradando a gente que le van diferentes estilos, y cada cual me dice que le gusta una determinada canción. Es un disco muy de conjunto, no nos parece nada monotemático” , concluye Miguel.
Puestos a hablar de la alimentación musical de sus componentes y en cómo ha podido ésta afectar a Nothink y su bautismo discográfico, nos encontramos con tres personas que aportan diferentes cosas al conjunto, lo que explicaría la cierta dificultad que planea a la hora de encontrar una definición única del sonido que tenemos entre manos. Álex describe una paleta de influencias amplia pero homogénea – “Coincidimos en muchas bandas entre nosotros, pero a unos nos va el rock, el metal, Quicksand, Helmet, Deftones, el stoner también... nos gustan Biffy Clyro, nos parecen bastante creativos y sorprendentes. Luego hay algunos grupos a los que dicen que nos parecemos que pueden incluso ni gustarnos, como el caso de Bush, pero bueno, entendemos que la gente acuda a eso para que quien no nos haya oído se haga una ligera idea” –, y no le duelen prendas en reconocer que no inventan nada: “Tampoco lo buscamos, pero al menos no somos como algunos grupos que tienden a ser plagios de otros. La idea es que tu grupo sea tu favorito, pero eso quizá no te ocurre hasta que has grabado varios discos. Siempre defenderé que sonamos a Nothink. En el disco incluso se nota una pequeña evolución de las canciones de la maqueta al resto, aunque no están ordenadas cronológicamente. Si alguien lo escucha del tirón no creo que se imagine lo que viene a continuación en cada momento” . Miguel apunta que el disco “se puede oír de principio a fin, creo que tiene ese sentido y continuidad” . Cierto. A ello contribuye el cuidado orden de los temas, dejando para el final algunos de los más aguerridos (“Insiders”, “The right way”) y rematando con cierto aire post en “The lost & found key”.
Con Aloud Music, el pequeño sello barcelonés que les avala, reconocen tener “una relación de colegueo más que de contrato, y podemos hablarlo todo abiertamente… se están portando muy bien y como ellos tienen tantas ganas sabemos que van a ayudarnos tanto como nosotros a ellos … es como crecer a la vez; estuvimos muy cerca de Bcore, pero finalmente estamos a gusto con Sergio en Aloud, quien además se mueve mucho a la hora de conseguir conciertos, lo que nos dio la libertad de sólo pensar y dedicarle más tiempo a componer y tocar” . Atentos a su gira por la península en septiembre, será la oportunidad de propagar este álbum destinado a no estar lejos de los mejores estatales de 2005 en lo que a rock inquieto se refiere. Natxo P. L.
NOTHINK The bipolar age. Aloud Music |