|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
LISABÖ. JULIO de 2005 Constelación Deseada .
El fragor de su bautismo discográfico se apagó pronto, dando paso a un silencio sepulcral e incesante ante el que sólo cabía especular. Asumiendo la condena de la recomposición, el quinteto vasco entrega ahora un disco atípico, pasional y sorprendente, confirmándose como referencia de la música de riesgo hecha por aquí. Ezarian , el debut de Lisabö, terminó con la reserva de cumplidos casi de inmediato. Los de Irún abogaban por el poco a poco, pero la personalidad y el riesgo de aquel disco precipitaron unos acontecimientos finalmente adversos para el grupo. Tras Egun bat nonahi , interludio de tres canciones editado por Acuarela en 2001, la banda guipuzcoana se sumía en un silencio tan elocuente como sólo el silencio sabe ser. Este regreso, maná caído del cielo para su prole de seguidores, colma expectativas pese al endurecimiento sonoro y conceptual que supone. Aída Torres, baterista, se hace cargo de las respuestas y de lo recurrente de algunas preguntas. “La idea de hacer un ‘Pil-Pil Sessions' viene de lejos. Hace unos 3 años tuvimos la propuesta de Metak. Nos pusimos a trabajar en ello, en un principio la idea era hacer algo corto, con unas tres colaboraciones. Pero por diversas razones no seguimos adelante con el proyecto. En diciembre, tras realizar todos los cambios de formación decidimos ponernos a trabajar. Teníamos claro que el siguiente trabajo de Lisabö seria el ‘Pil-Pil', por lo que nos pusimos manos a la obra, aunque esta vez decidimos ampliar el numero de colaboraciones” . Han leído bien. El nuevo disco de Lisabö es la quinta entrega de la serie “Pil-Pil Sessions” auspiciada por Metak. Una colección de discos de colaboración en cuya nómina ya figuraban los protagonizados por Anari y Petti, Sen y Hendrik Roever o Amodio, el nuevo grupo de Javi, ex componente de Lisabö. La marcha de éste último y una serie de contingencias nada favorables activaron los frenos de una continuación tan anhelada como esquiva, cuyo proceso ha supuesto un incremento en la población, tanto residente –ahora hablamos de un quinteto, formado por Iván y Karlos a la guitarra, Ionyu al bajo y Eneko y Aída a las baterías– como flotante: en este disco colaboran Anari, Experience, Manta Ray, Carlos Desastre, Riddim, Akauzazte, Xavier Erkizia y Selam.
Izkiriaturik aurkitu ditudan gurak , es un trabajo coral, pero preserva y amplifica la esencia del grupo: profundidad rítmica, agresión sónica, lirismo exacerbado lindante con un existencialismo furibundo. A priori y por aquello de las numerosas aportaciones externas, estaríamos ante el disco menos personal de la banda, pero por si acaso, abramos el turno de réplica. “Es el nuevo disco de Lisabö. Mucha gente nos hace esta pregunta y parece que éste disco carece de valor. Sacar adelante este proyecto nos ha costado mucho sacrificio, coordinar todas las colaboraciones, letras... aparte de nosotros, los demás colaboradores han realizado un trabajo impresionante y se han volcado para poder hacer un trabajo redondo. Era un proyecto que teníamos en mente desde hace tres años y que al final hemos conseguido culminar” , asegura Torres a través del correo electrónico. Y no hace falta ser un lince para adivinar el mohín. Indagando un poco más en las motivaciones conceptuales del disco –cuyo título significa en castellano “Deseos que encontré escritos”– uno puede entender el hastío que dicha duda puede provocar en sus artífices. Para Lisabö, el deseo es “el motor interno de las personas para seguir adelante y llegar a las metas que nos marcamos. Este disco es un deseo de Lisabö, un proyecto que queríamos realizar. Marcando el deseo como tema principal del disco hemos conseguido unir a músicos y letristas muy diferentes en un mismo concepto. El disco es muy variado, pero el deseo es el hilo conductor que une todo el proceso” , así que conviene entender la mera existencia del disco como triunfante conquista de su perseverar.
Rico en ideas, de generoso acabado, profuso en ambientes y prolijo en lo literario, el tercer disco de Lisabö propicia el reencuentro con algunos nombres fundamentales del rock europeo, como Experience y Manta Ray. Dos bandas empadronadas lejos de Bilbao pero acostumbradas a operar desde la margen izquierda, cuya acusada personalidad permanece en los cortes que co-protagonizan, pese a que ambos se
LisaböIzkiriaturik aurtiku ditudan gurak . Metak
|