INDYSPENSABLE 0.2 
3 y 4 de junio. Auditorio de Villaverde Bajo
La idea, por alejada de horarios y lugares habituales, tenía mucho de sorprendente. Además, la gratuidad de los conciertos hacía que la excursión hasta este barrio estuviera más que justificada. La Junta Municipal de Villaverde, saliéndose del páramo cultural marcado por el seudo-progre munícipe madrileño, reunió una importante representación de pop y de rock independiente, estatal y foráneo, todo ello perfectamente organizado y con un sonido sin nada que envidiar a las “grandes” salas de nuestra ciudad. En la primera jornada y en horario de siesta, saltaban a la cancha The City Lights , combo australiano que confirmaba las buenas críticas de su debut. Los aussies daban paso a la angustia: Avant Garde desgranó su propuesta de pop oscuro y cargado de emoción mientras su cantante se derretía en una tarde de verano adelantado. El siguiente turno fue para Australian Blonde
, el auténtico grupo de Fran, quien parecía estar pensándose todavía si sí o si no a La Costa Brava. Con todo, la veteranía es mucho más que un grado y los gijoneses lo demostraron sobradamente. El colofón del viernes lo puso Budapest , con su pop más Travis que Coldplay, y unos buenos momentos que recordaban a Oasis –bueno, a Stone Roses, que dirían lo
s viejos del lugar. El sábado, el primer envite era para Limousine , quinteto cordobés que sustenta sus melodías, quizás excesivamente, en los teclados. Luego, Cooper , en estado de gracia con seguidores que aparecen allá donde va la banda leonesa: buen pop y un Alejandro que jamás debería abandonar, ni momentáneamente, el negocio (ruinoso) de la música. Después del pop llegó la gran tormenta: si la evolución natural de alguien que crece ligado a la música es tender a suavizarse con el paso del tiempo, The Unfinished Simpathy hace olvidar cualquier premisa. Su directo, “la puta hostia”, que musitaba la concurrencia; los temas de su último trabajo, Rock for food, magistrales; y Eric, un tipo que se come el escenario como si le fuera la vida en ello. Como a algunos sí que nos va, nos rendimos cuando surge el “Teenage kicks” en homenaje a John Peel. Tras los catalanes cualquier cosa sería nada, así que lo mejor fue optar por la retirada antes de que llegaran Sexy Sadie . Nacho Sola