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Parque La Cantueña (Fuenlabrada). 27 y 28 de mayo
Viernes 27 de mayoLa que debía haber sido la fiesta aniversario que coronase diez años de Festimad pasará a la historia por motivos bien distintos. Al margen de lo mucho que se hablará en lo sucesivo sobre los altercados y lo precario y tercermundista de la organización, en lo musical también han quedado actuaciones que han cobrado desde entonces la categoría de míticas en la memoria colectiva. Skizoo hacían un estreno masivo de su propuesta satélite de manera ceremoniosa y pasional, tal y como cabía esperar de un elenco de músicos hiperactivos y entregados a esta nueva causa que les ocupa. Como viejos debutantes que son, en conjunto no cabía sino esperar una graduación con nota. Tras la meramente anecdótica actuación de Wednesday 13 , tocaba mover ficha a Dillinger Escape Plan . Una infinitud de riffs , ritmos y agresiones sonoras se sucedían en esa clasificación desordenadamente pulcra que ha definido su manera de hacer canciones. Tan técnicamente precisos como cabía esperar y desde el punto de vista del disfrute, su contundencia se antepuso a la capacidad para trasmitir emociones, o lo que es lo mismo, degüello y desconcierto indiscriminado. En el arte de entretener comenzaron dando lecciones magistrales The Hives , pero no sólo en eso, también en clase, dinamismo, empatía, comunicación, actitud... epítetos y adjetivos todos in SÁBADO 28La jornada del sábado comulgó a la perfección con el polvoriento erial del Parque de la Cantueña. Mas que nada por el stoner que aglutinó el cartel entre mascarillas propias de quirófano y pañuelos al más puro estilo de salteador de caminos. Así, con aires propios del desierto, Five Horse Johnson nos enarenaron con sonoridades sureñas y algún que otro arrebato de garage . En la recta final se subió al tándem Mike, el teclista de Clutch. Mientras, en la carpa, los mañicos NdeNo preguntaban por esa peña de Torelló, Sigüenza y Galicia. Llevaron al éxtasis su metal-rap con “Ruido”, donde el cantante espetó a la encendida audiencia: “Yo tenía una novia que gritaba más fuerte que vosotros”. Mondo Generator , la banda formada por Nick Oliveri (Queens of The Stone Age) y los desechos de Kyuss y Dwarves, nos embutieron en un rodeo de sucio punk'n'roll. Cosecharon una buena dosis de pogo y revolcones en las primeras filas. En el escenario Aygolive.net, Clutch sonaron híper-nítidos con un batería metronómico que nos sorprendió con un efímero solo . Hermano devolvieron el saludo que poco antes les habían mandado Mondo Generator. La banda del ex Kyuss John García sonó demasiado tosca y abrasiva, aunque al final lograron un sonido más convincente. Fu Manchu demostraron efectividad con sus ademanes clásicos y engancharon a la primera. Lo malo es que a la media hora de actuación fueron obligados a abandonar debido a unas telas que se habían desprendido del contiguo escenario Heineken. Soplaba un aire que para nada hacía presagiar el abandono, pero las lonas ondeaban en lo alto y los técnicos aconsejaron al público que guardara las distancias. A partir de ahí se hizo el silencio. Durante un espacio de cuatro horas y media la música abandonó la atestada explanada con explicaciones poco convincentes por parte de los organizadores. “Vamos a desmontar el escenario para que los conciertos puedan seguir en el de al lado”. Y que incluso sonaron a mofa cuando infravaloraron la inteligencia de los presentes con un “ver trabajar a nuestros técnicos, que también es todo un espectáculo”. También lo fue el asalto a varias barras con el consiguiente saqueo de bebidas y los destrozos provocados a dos coches Toyota que formaban parte del patrocinio. Por un momento el recinto de La Cantueña tuvo aires de trifulca de salón de película del oeste. Lástima que no hubiera bailarinas de can-can para aplacar los ánimos. Miguel Ángel Sánchez Gárate
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