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AUSTRALIAN BLONDE. Febrero de 2005 Costa Australiana
Los Australian Blonde no son lo que eran. Ni falta que les hace. Han soltado lastre. En forma de estilo y hasta de personal. A sus 33 años, Fran Fernández, gran líder de la banda, está de vuelta de una experiencia discográfica demasiado caníbal. Alguien les devoró sin contemplaciones cuando de lo que se trataba era de un grupo pop con talento.
Las injustas multinacionales no suelen andarse con delicadezas a la hora de exigir resultados, y las cuentas de los asturianos no les salían ni a ellos mismos. Todo, desgraciadamente, normal si no fuera por que Australian Blonde era un proyecto que merecía la pena. ¿Qué hacían estos indies en esta historia? Un buen día les salió una canción envidiable que se convirtió en más importante que el propio grupo. La discográfica creyó, entonces, que tenía en sus manos un filón al uso comercial, con chicos guapos y todo. Pero dentro del caramelo había músicos, influencias, trayectoria, evolución y alta fidelidad a la cultura pop-rock y más. Australian Blonde sigue, desde entonces, con más coherencia de lo que muchos opinan. Noviembre, 2004. Calle Pez. Fran Fernández es un tipo elegante, agradable y serio que promociona Canciones de amor y gratitud . Edita Astro. Sin truco. Roberto Nicieza, un héroe del negocio, es músico, antiguo Australian , amigo de Fran y responsable de la compañía. “Creo que es el mejor disco que han grabado” , afirma Nicieza, que recomienda sólo una cosa: escucharlo. Cree en ellos. Lo que sorprende es que la cabeza visible del grupo hable de auge, decadencia, liberarse, síndromes, honradez, decisiones equivocadas, contratos… Si sólo tiene 33 y, ahora, en la calle, un disco que colecciona buen gusto y que se sumerge en el lado creativo del negocio. Menos power pop, más clásico, menos noventa, más Wilson y Jayhawks, menos típico de este país y mucho más americano. ¿Xixon Sound? Aquí no es, se ha equivocado de puerta. “Cuando empiezas, escuchas a grupos a los que te gustaría parecerte. Ahora, este disco, es mucho más de influencias. Descaradamente, hay cosas de la Motown, del soul blanco, de los sesenta, setenta, ochenta…” Fran define el resultado de este trabajo que vuelve a poner en el mapa al grupo como algo global.
Australian Blonde Canciones de amor y gratitud . Astro
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