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MORENTE. DICIEMBRE 2005

Libertad y Genio .

Texto: JuanP Holguera

Fotos: Archivo

 

La aparición de cada nuevo disco de Enrique Morente siempre es motivo de regocijo para los amantes del flamenco, de la experimentación y, en general, de la música de espíritu libre y arriesgado. Con Morente sueña La Alhambra el maestro regresa en un disco que demuestra –como hiciera el histórico Omega (1996)– que su música viaja a otro ritmo. Siempre por delante.

 

Morente es muy grande. Pocos artistas, Frank Zappa, Miles Davis, John Coltrane y pocos, muy pocos más, podrían presumir de contar con una visión musical tan amplia, valiente y diversa como la del cantaor granadino. Una visión que va más allá de lo estrictamente musical, y que busca sus fuentes de inspiración en la riqueza de las distintas culturas y formas de entender el arte, pero que básicamente se alimenta de su propia experiencia personal y humana. Por eso su carácter es afable y cercano, y su conversación es culta, refinada y muy amena. Por eso, charlar con él resulta ser un placer y un privilegio. Por eso, también, su obra trasciende estilos y continúa rompiendo barreras. Acercarse a su talento da miedo e infunde un tremendo respeto y admiración, pero acercarse a su persona reconforta, sin más.

Cientos de preguntas se agolpan mientras suenan los tonos de llamada a su teléfono personal y, por fin, al otro lado, contesta el cantaor más grande que nos ha regalado Granada. “ Llevaba rato esperando, ¿qué tal va todo? ”, responde con simpatía. Tras los saludos, comenzamos a hablar de este nuevo disco, que nace a partir de la idea de rodar un documental actualmente en cartelera y de mismo título. “El disco es consecuencia del encargo de hacer la banda sonora de la película, pero a partir de ahí ha sido mi propia inspiración la que me ha ido guiando para darme cuenta de que esto era ya mi próximo disco. O sea que ahora está este disco y, por otra parte, la banda sonora, pero son distintas cosas. A mi lo que realmente me mueve es la necesidad de mostrar mi música” , aclara. En cualquier caso, Morente sueña La Alhambra (el disco) ha resultado ser una obra fascinante que se ha servido de colaboradores de lujo, algunos habituales de la escena flamenca, como Tomatito o Juan Habichuela, y otros ajenos a la misma, como el guitarrista norteamericano Pat Metheny, que aporta algunos de los momentos más inspirados y transgresores de esta nueva obra, lo cual algunos han interpretado como un intento de renovación flamenca en la línea de la anterior colaboración de Morente con Lagartija Nick para la creación del impresionante Omega . Y donde antes había rock, ahora hay jazz. “ Él es un tipo encantador y un músico al que admiro desde siempre. Cada vez que ha venido a actuar he ido a verle. En general ha habido un contacto personal muy bueno. Lo de la relación con Omega me lo han dicho y yo me lo creo, porque básicamente se trata del mismo tío tocando con distintos colegas” , dice con tono desmitificador. Resulta llamativo el hecho de que sea el mismo cantaor quien se haya encargado de las labores de producción, tomando así las riendas de todo el proceso, tanto creativo como técnico. “Mi tipo de trabajo es muy personal, y sobre todo se trata de una cuestión de independencia. Me gusta ser el responsable del resultado final, para lo bueno y para lo malo” , aclara con seguridad.

 

MESTIZAJE HUMANO

Las colaboraciones del cantaor siempre se han caracterizado por un espíritu experimentador, como la que realizó en directo, pocas fechas atrás, con el vanguardista grupo neoyorquino Sonic Youth. Una experiencia satisfactoria y, según parece, muy anhelada: “La idea se había hablado desde siempre, porque no me he perdido ni uno de sus conciertos cada vez que han venido a tocar. Su sonido es una maravilla, es anticonvencional, y colaborar con ellos ha sido apasionante. Para mí fue una emoción tremenda y no lo olvidaré nunca. Podría pasar que tuviera continuidad, pero estas cosas nunca se saben” , afirma el granadino, provocando un inmediato ensueño ante tal posibilidad .

 

¿Qué piensa entonces cuando su música es admirada por públicos alejados del círculo flamenco, como es el caso del rock, mientras que al mismo tiempo es criticada por algunos sectores puristas del mismo flamenco?

“Me gusta esa situación. Apenas hablo con esa clase de puristas, pero me parece muy importante que los músicos de otros géneros me tengan en cuenta. La idea conservadora tiene que existir pero, personalmente, no me gustan las cosas o los conceptos que terminan en “ista”, como los “purista”, “fascista” y ese tipo de cosas”.

¿Cree que el futuro del flamenco está fuera del flamenco?

“No, no, yo creo que el futuro del flamenco está dentro del mismo flamenco, lo que pasa es que el mestizaje es lo que nos hace más humanos. Ahora mismo la música, como el encuentro entre diferentes mundos, es necesaria porque la sociedad cada día es más cruel, y los músicos, con nuestro trabajo, podemos hacer que la vida sea un poquito mejor. La música, como mínimo, nos hace ser amigos”.

Prueba de lo que dice está en sus colaboraciones con los más diversos artistas, ¿es esto un síntoma del buen estado de salud del flamenco?

“En todo caso es algo bueno porque es un intento de comunicación entre distintas formas de entender el lenguaje de la música. Hace poco también grabé una colaboración para un artista africano amigo mío. Se llama As, ya sabes cómo son los africanos de escuetos para los nombres, y es una maravilla como músico que no puedo mas que recomendar”.

¿Y qué es lo que mueve a un creador para permanecer en constante búsqueda de nuevas vías de expresión para un estilo musical como el flamenco?

“En mi caso yo no busco, me encuentran. Yo salgo por la noche y la gente me cuenta cosas, me propone aventuras que a veces resultan ser bonitas y que terminan siendo un disco o una colaboración o algo artístico de cualquier forma. A mi lo que me gusta es hablar con la gente”.

 

INSPIRACIÓN Y CREACIÓN

Para muchos, el momento justo del nacimiento de una melodía o una canción resulta todo una conjunción de azar y esfuerzo intelectual. Para otros, se trata de una sencilla forma de llevar a la práctica la teoría de determinada técnica. Pero para cualquiera, el misterio de la inspiración resulta algo que escapa a la razón, lo cual convierte al momento preciso de la creación en una incógnita de la que nunca conoceremos su fórmula. Pese a todo, ¿cómo compone un maestro como Enrique Morente sus melodías? ¿De qué instrumentos se sirve? “ Todo lo que he hecho hasta ahora lo he compuesto con mi guitarra. No soy guitarrista profesional, pero el instrumento me ha ayudado a encontrar las músicas que he buscado en cada momento y que después he tratado de reproducir con mi voz. La guitarra me sirve para crear, porque yo soy un creador de flamenco. De hecho, si tuviera que definirme de alguna forma lo haría así, como creador de flamenco antes que como cantaor “, explica complacido.

Si hablamos de su propia obra discográfica, ¿cuál de sus discos escogería como aquel con el que ha quedado más satisfecho y cuál volvería a grabar si pudiera?

“A lo largo de mi carrera he grabado discos de todo tipo, desde los que he tenido que grabar a toda prisa en un solo día hasta aquellos con los que me he podido volcar y dedicar más tiempo, pero me acuerdo de todos ellos, y todos han necesitado una entrega y una pasión. Por eso siempre los recuerdo con cariño, sin excepción, y con la ilusión de que hayan gustado a la gente”.

¿Y hay algún artista actualmente que le inspire especialmente? ¿Qué música suele escuchar ahora?

“No me gusta nombrar a nadie en concreto, porque eso sería como despreciar a otros muchos que también merecerían ser nombrados. Por eso resulta difícil citar solo a algunos, pero si tengo que hablar de gente especial para mi hablaría de Joaquín Sabina, al que admiro y que, además, para mi es un amigo y casi como un hermano. Paco Ibáñez también es un artista enorme que me parece genial”.

 

POESÍA Y ARTE

Resulta también llamativa la especial querencia hacia los más diversos textos poéticos que, a lo largo de su discografía, ha acometido Morente en forma de canción, adaptando a su forma de cantar y a su creación compositiva obras literarias de García Lorca (especialmente destacables son sus discos de homenaje al poeta de Fuentevaqueros, Omega y Lorca ), Leonard Cohen, Rafael Alberti, San Juan de la Cruz, Miguel Hernández o Nicolás Guillén. Para este nuevo disco ha contado con textos de algunos de los ya citados, además de letras tradicionales y textos de Horacio Ferrer, Luis Cernuda o una adaptación de la carta de Miguel de Cervantes al Conde de Lemos cinco días antes de la muerte del escritor que, además, hubiera formado parte de la obra sobre el Quijote que el artista tenía previsto preparar para este año. “ La selección de las letras para las canciones la he hecho a medida que avanzaba con el trabajo, y excepto la de Luis Cernuda, todas las he cambiado varias veces. Soy amante de la poesía, y además de todos esos autores me gustan otros más actuales como Luis García Montero, Javier Egea o Francisco Brines. En cuanto a lo de mi versión del Quijote, era una visión mía, personal, que hice hace ya doce años. Me hubiera gustado poder hacerla este año, pero para muchos suponía una saturación excesiva de obras referentes al personaje. De todas formas es algo que me gustaría hacer en un futuro, una obra a retomar en cuanto pueda ”. Además de con la poesía y la literatura en general, parece gozar de una especial relación con su ciudad, Granada. “ Esta ciudad me inspira por su belleza y por su garra. Pero la suya es una belleza rara, que no es cursi. Parece que guardara el amargor de la fruta de la que coge su nombre ”.

Granada, la poesía, la aventura de la búsqueda y la experimentación sonora... ¿Alguna válvula de escape para zafarse de su perpetua labor musical? “ No tengo ninguna obsesión fuera de la música, pero luego saldré a ver si me compro un par de ellas, a ser posible en vaso y con mucho hielo ”. JuanP Holguera

 

Morente

Sueña la Alhambra . EMI


DISCOGRAFIA

MORENTE

Despegando

Sony, 1977

Diez años después de Cante Flamenco , su primer disco, y tras haber recibido el Premio Nacional del Cante en 1972, se hace acompañar de su por entonces guitarrista habitual, el maestro Pepe Habichuela, para acometer un disco de flamenco de raíz en el que demuestra su valía como cantante a lo largo de diversos palos que van de las alegrías a los tangos o las bulerías. Su mirada innovadora, siempre respetuosa, queda reflejada ya en este disco con la seguiriya “Mírame a los ojos”, donde sobre un único acorde de teclado construye un cante de enorme calado y dramatismo. Flamenco puro y valiente.


MORENTE

Omega

El Europeo, 1996

Y llegó Omega , el disco que para muchos cambió la forma de entender la música y que supone una visión completamente nueva del flamenco. Firmado junto a Lagartija Nick, y escrito sobre textos de Poeta en Nueva York de Lorca y canciones de Leonard Cohen, supone un acercamiento del flamenco hacia formas del rock menos previsible, más hiriente y experimental, lo que supuso el toque de atención para toda una nueva legión de seguidores del cantaor venidos de escenas alejadas del circuito flamenco. Al tiempo adorado por la escena rock y denostado por los más puristas del flamenco supone, a día de hoy, el único disco de su género.

 


MORENTE

Lorca

Chewaka, 1998

Tras romper con las formas tradicionales en Omega , Morente continúa su búsqueda de nuevas formas de expresión flamenca sin realizar concesiones. Así, en Lorca realiza su tercer homenaje al poeta granadino al tiempo que sigue en su empeño de fusionarse con estilos y artistas, que en este caso le acercan al jazz de “Canciones de la romería” con que se abre el disco o a la impagable colaboración con las Voces Búlgaras (“Campanas por el poeta”) que lo cierra. Y en medio, una nueva lección de cómo cantar flamenco mirando hacia el futuro sin perder de vista las raíces. Una preciosidad de principio a fin.


MORENTE

Sueña La Alhambra

EMI, 2005

Morente dedica su nuevo disco a La Alhambra y, de paso, realiza un nuevo ejercicio de innovación sonora y fusión de culturas desde lo más profundo del flamenco. Ya desde su comienzo, con su voz a modo de percusión en “Martinete”, el maestro deja claro que éste no es un disco fácil, pero el placer de su escucha gana enteros con cada nueva pasada. Acompañado por Pat Metheny en tres temas, el guitarrista deja su impronta jazzística sin restar importancia a la labor del cantaor, mientras que Estrella Morente realiza una labor vocal impecable. Un disco maravilloso. Una lección de arte y sabiduría.

 

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