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STEVE WYNN. DICIEMBRE de 2005

El Empleo del Tiempo

Siete años al frente de Dream Syndicate y quince en solitario y la gente aún sigue recordando a Steve Wynn como el tipo de The Days of wine and roses (1982), como si aquellos inicios debieran todavía eclipsar una de las carreras de rock con mayúsculas más respetables de la última década.

Por eso, aparte de la edición de alguna rareza del Sindicato para los completistas, Steve comezó 2005 con la recopilación de sus canciones en solitario bajo el elocuente título de What i did after my band broke up : “Había tantos nuevos fans que habían descubierto mi música durante los últimos cuatro o cinco años que podía ser un buen momento para revisar el trabajo que había hecho en los primeros años de mi carrera en solitario. Había un montón de aspectos distintos que podía haber presentado, pero quería hacer una colección que pudiera llamar la atención de la gente a la que le gustaron Here come The Miracles y Static Transmission [licenciados en España por el sello madrileño Astro en 2001 y 2003, respectivamente] tanto como a la gente que dejó de prestar atención después de The Dream Syndicate, así que me centré en los temas rock, más inmediatos y agresivos en su mayoría” , explica el norteamericano. Lo que no está claro es si se trata además del final de una etapa: “En absoluto. De hecho creo que ha salido en medio de un periodo musical muy coherente, justo antes de la última parte de lo que he llamado mi ‘trilogía del desierto'” . De la que hablaremos más adelante, porque ya que el Sindicato ha aparecido en la conversación, y el novísimo Tick... Tick... Tick… es un disco muy rock y se avecinan cambios, podría encajar más que en otros momentos que hubiera una reunión de The Dream Syndicate. “Me encantaría tocar en algún momento con el grupo, pero lo malo es que la mayor parte de ellos han dejado de tocar música hace tiempo, así que no estaría tan bien. No sonaría como The Dream Syndicate, sería un poco horrible o de un amateurismo muy inspirado, además que significaría que mucha gente saliera de su retiro auto-impuesto, así que ya veremos. Estoy orgulloso de lo que hice con ellos, pero creo que mis discos en solitario son mejores. Sé que hay una cierta nostalgia por Dream Syndicate que llego a comprender como fan de la música que soy, nada más. Capítulo cerrado.

Capítulo abierto. Las percepciones de Steve sobre sus últimos discos han descolocado incluso a sus seguidores cuando planteaba cosas como que Static Transmission era un disco claustrofóbico, mientras que mostraba su parte más soul y elegante: “Era triste, melancólico e introvertido”, asegura Wynn, “no sé si esto se puede traducir como claustrofobia, pero es así como me sentía entonces. Tal vez era la comparación con Miracles , que era como su hermano mayor, triunfador con todo lo que ello pueda implicar” . Por lo tanto, si Static Transmission era claustrofóbico, ¿qué es Tick ...Tick ...Tick… ? “Una gran explosión, una traducción de lo que hago en directo. He tocado en tantos conciertos con Miracle 3 que quería un disco que reflejara el mismo tipo de energía” . Un camino de electricidad que comenzó con Amphetamine en el que se ve a Steve feliz volviendo a hacer ruido. “No hay nada como una banda de rock enérgico, es como montar un caballo grande y hermoso. Me emociona y me maravilla de las misma manera que cuando tenía 20 años” . Rock con chile rojo en la portada del álbum, y la presencia constante de la comida en la vida de Steve, sensualidad dionisíaca que condiciona todo lo demás, pero a la que no se da demasiada importancia. “Me gustan las cosas que afectan a mis sentidos de una manera profunda, y a medida que el tiempo pasa, el umbral de tolerancia va subiendo y necesitas más y más para conseguir que algo te afecte. Viene de la música, de los libros y de vivir en Nueva York, pero no puedes olvidar la comida que te enciende los sentidos. Me encanta ir de gira por muchas razones y la comida es una de las más importantes. La ilusión de crear una receta no es tan diferente de la excitación cuando se escribe una canción o se hace un disco” . La sensualidad es el mundo real, pero también lo es la presión y las prisas, un tema recurrente en las conversaciones con Steve. Odia “la carrera contra el tiempo” y vuelve a escribir sobre ello en éste disco, pero en una ocasión me escribió agradeciéndome que le presionara para grabar una canción en tan solo dos días. ¿Qué le pasa a Steve con el reloj?: “Lo que quería decir es que no gasto mucha energía preocupándome por el tiempo. Trato de vivir el momento y reaccionar a las situaciones, y estoy fatal cuando tengo la oportunidad de darle muchas vueltas a lo que está ocurriendo” , asegura un Wynn reflexivo que dice confiar en sus instintos y en su “habilidad para trazar un plan, considerar todos los aspectos y tomar una buena decisión. Hay demasiados detalles que distraen jugando con el ego y el amor propio, la presión externa puede conseguir que hagas cosas que no harías de otro modo si dependes sólo de tu criterio. Por otro lado, he estado pensando sobre el tiempo y la moralidad. He sido así toda la vida, mi raíz es de Europa del Este y rusa, y me parece que es nuestra naturaleza caer un poco en la melancolía y la nostalgia. Puede ser por eso la razón por la que escribo las canciones y la música en el mismo momento, te distrae mucho menos” . Como un niño grande, o como un hombre que sabe dejar que pasen los años sin perder la ilusión por cada pequeño detalle y madurar sin crecer. Así es este corredor de fondo del rock, siempre en el fondo del armario, pero acaba 2005 sonando más joven que más de la mitad de las nuevas bandas del momento que parecen más frescas que una lechuga. No hacen falta más palabras. Excitante y punto. Jorge Obón

 

Steve Wynn & Miracle 3

Tick…tick… tick… Astro

 

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