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Sala Óxido (Guadalajara). 22 de octubre Tras recibir el honor de abrir la primera gira de la historia de Arcturus (con la excepción de algunas actuaciones salpicadas a lo largo de los años), Kill The Thrill se llevaron el galardón de insufribles con su industrial sostenido cayendo como cascotes. Pocas veces pude verse sin embargo a un elenco de músicos de tal calibre (una selección entre la elite de la elite del metal escandinavo), pertrechar todas sus virtudes individuales y de conjunto como lo hacen y han hecho todos cuantos han pasado por Arcturus. Simen "Vortex" Hestnaes, en su papel de nuevo vocalista, se disputaba las atenciones de sus correligionarios, los atavíos de todos ellos, las bailarinas y sus coreografías, con el aluvión de historias vivas que son la estructura celular compleja de sus canciones. Puro espectáculo en su sentido más amplio, pirotecnia musical de artesanía tan sólo mancillada por un sonido mejorable que les robó ese superávit de bella exuberancia con la que los noruegos hacen de ese absurdo y surrealista mundo suyo uno de los ejercicios más inclasificables de la música de este nuevo siglo, el cual tenía la necesidad irrefrenable de presentarse en vivo de una vez por todas. Daniel Rabadán
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