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SR. CHINARRO. ABRIL de 2005 La nueva vida del perro verde
Antonio Luque es uno de los músicos más heterodoxos, imaginativos y salvajemente personales que ha dado nunca el pop español. Siempre en el más cruel anonimato, como el personaje que era víctima de las putadas de los Payasos de la Tele, el hombre musicalmente conocido como Sr. Chinarro ofrece su giro más accesible con su octavo álbum, El fuego amigo . Luque descuelga el teléfono y, afortunadamente, uno se asegura de que no ha interrumpido nada importante. “Estaba mirando por la ventana” , responde el sevillano. “La verdad es que tengo delante un campo así un poco abandonado y unos caballos amarrados que no sé muy bien de quién son, pero es mucho mejor que tener un bloque delante, la verdad” . Luque, transmutado musicalmente en Sr. Chinarro, está feliz tras experimentar los cambios de su vida. Profesionalmente eso se traduce en su fichaje por El Ejército Rojo, sello de Los Planetas, que es distribuido y promocionado por la multinacional BMG. “Con J ha sido todo muy chulo, me ha dado mes y pico para grabar, se ha implicado en la producción del disco... ahí hay un cambio serio” , explica Luque. Una de las novedades más llamativas de El fuego amigo es el amplio elenco de colaboradores de relumbrón, todos ellos convencidos por el vocalista de Los Planetas. Pedro Sanmartín (La Buena Vida), Antonio Arias de Lagartija Nick (bajista en todo el disco) y un muy presente J. son interesantes satélites en el nuevo universo Chinarro, que cuenta con un invitado de lujo. Enrique Morente hace voces en el tema “El rito”: “Hizo una visita casual al estudio y en cuanto supo que se estaba grabando abajo, le contaron algo de mí y le apeteció participar” . Otro aspecto interesante es el abandono de aquellas influencias más bien góticas para adscribirse a sonidos más cálidos y cercanos a la tradición popular hispana. “Quizás sí, desde el momento en que he quitado los teclados y que en el estudio se registran tan bien los sonidos como para prescindir de efectos y demás” , asiente el músico. “Había cierta vocación por hacer el disco algo más claro. Es menos triste, y quizás por eso suene más español. A mí Radio Futura me encantaban, así que es normal que suene a eso o a Los Planetas, y además me alegra, porque son ya demasiados discos y no todos iban a ser iguales, ¿no?” . ¿Un intento, pues, de hacerse accesible y eludir el hermetismo de sus primeros tiempos? “Bueno, yo he hecho esto así porque lo necesitaba. Ahora si tengo algo que decir me gusta ser comprendido, quizás porque soy menos tímido o porque me he hecho mayor”. Luque, además, se ha casado (ojo al dato: el mismo día que Felipe y Letizia) y eso puede ser otra explicación para su giro positivista. “Bueno, no sé, quizás eso influya. No sé si recomendarle el matrimonio a los lectores” , responde él entre risas.
Si se profundiza en los contenidos, podrían incluso atisbarse referencias más o menos evidentes, pero el tiro puede ser fallido. Por ejemplo, “El rayo verde” no es ningún homenaje a la película de Eric Rohmer. “No, no la he visto, ¿hay una? Yo es que le tengo un poco de tirria al cine, ¿sabes? Está la novela de Julio Verne, que sabía que existía, pero tampoco la he leído. Una de las ventajas de hacer las letras más comprensibles –prosigue Luque– es que tú me haces esta pregunta y yo ahora te contesto ‘pues yo tuve la oportunidad, lo he visto, que se sepa'. Por lo visto es muy difícil ver ese fenómeno atmosférico, casi imposible, y el día que un amigo me contó que lo había visto en Indonesia estábamos en el paseo marítimo del Puerto de Santa María y en ese momento salió” . No hay duda. Descubrir las claves que hay tras cada canción de Chinarro daría para un libro entero. Tras el absurdo incomprensible que se deriva de todas sus letras siempre hay algo real. “Puedo recordar perfectamente por qué he hecho cada asociación de ideas” , afirma él. “Otra cosa es que lo pueda explicar. En una entrevista o así me da mucho corte porque fue precisamente el corte que me daba explicar por qué lo hacía la razón por la que lo hice tan raro. De todos modos me gusta más cómo escribo ahora” , manifiesta. Y el método está bien definido: “Ahora pienso primero en una historia que quiera contar. Mejor algo que me haya pasado, porque te montas algo coherente mejor que si te inventas algo de cero. Me fijo en una conversación o algo, empiezo a tomar notas con el móvil y luego ya voy pensando en una estructura” . Perro verde al que, afortunadamente, Jesús Quintero se perdió, Luque afirma que no está más ido de la olla que otros músicos que ha conocido: “con mis puntos raros, vale, pero esto también lo tiene el empleado de banca o el funcionario, lo que pasa es que ellos no se dedican a exponerlo a los demás” . De lo que también tiene fama es de tipo difícil: Hasta 25 músicos han pasado por la formación de Sr. Chinarro en sus 12 años de trayectoria. “¿Por qué ha sido tan inestable? Pues en primer lugar porque yo siempre he tenido una tendencia muy clara a meter en el grupo a los amigos. El amiguismo se ha cargado el grupo al igual que a muchos partidos políticos” , explica él. “Ahora trato de hacerme amigo de los buenos músicos. Es el camino inverso, a ver qué tal se me da” . De momento, ha dejado también de trabajar, cosa que hacía en una fábrica de Bollycao. “A lo mejor por ser tan raro me echaron” , cuenta. “No podía dedicarme al trabajo y a la música al mismo tiempo, o algo así debieron interpretar mis jefes. Hubo un expediente de regulación de empleo camuflado, pero a mí me vino muy bien. Cuando se lo conté a J. se alegró muchísimo. Si eso no hubiera ocurrido el disco no habría quedado tan chulo, eso seguro. Me gustaría vivir de la música” , concluye. “No sé si soy un loco solamente por pensar eso” . David Saavedra
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