Ganyahmun. Octubre de 2004
Sueños de instituto, realidades de marihuana
Tenemos
nueva banda de reggae en la ciudad y quizás algunos ya hayáis podido disfrutar
de ellos en los conciertos ofrecidos en pequeñas salas madrileñas. Ahora,
además, cuentan con el aliciente de tener un disco debut en la calle, “Apeiron”.
“La banda se formó en 1998, aunque el germen del grupo nació, en gran parte
del grupo, en los años de instituto. Después de dos años de local y de los
primeros conciertos hubo un cambio en la batería y más tarde se unió al grupo
Jose al saxo (puesto que ahora ocupa Sandalio), aportando también coros y
teclas. En definitiva, han sido seis años de trabajo y aprendizaje en los
que, aparte de alguna salida esporádica, hemos pisado gran parte de las salas
de Madrid, así como garitos o antros, cogiendo tablas y disfrutando de la
música. La grabación del disco es un paso importante más del que aprender
y un hecho se podría decir nostálgico ya que ahí queda plasmada parte de nuestras
vidas”. Y plasmado ha quedado un universo donde a las trabajadas dosis de
sonidos jamaicanos (donde hay más elegancia que chabacanismo) se juntan unas
letras que esquivan los lugares comunes y cotejan dudas existenciales y maneras
de decir las cosas “a la segunda”. De hecho, tanto el difícil nombre de la
banda como el título del disco no encajan en el universo simplón fumeta de
muchos de los grupos dedicados al género. “Ganyahmun sería el equivalente
castellanizado de Ganjamoon, que traducido sería algo así como ‘luna de hierba’.
El nombre surgió en aquellos años de instituto de los que hacíamos referencia.
Apeiron es un término, creo, presocrático cuya definición es muy extensa pero
que viene a ser el infinito, el principio y fin de todas las cosas. La esencia
también viene de aquellos días en los cuales se empezó a dar forma a algunos
de los temas del disco”.
Un detalle que no se ha de pasar por alto es que Rodrigo, el
cantante, es el hijo de Rosendo Mercado, cosa que, si bien no tendría por
qué ser especialmente resaltada, sí toma su relevancia cuando nos topamos
con que el productor del disco ha sido “Mister” Eugenio Muñoz, productor habitual
de Rosendo, y que, además, padre e hijo están en la misma oficina de contratación.
“Claro está que es una circunstancia que dará que hablar, para bien o para
mal, pero en la practica nos seguimos sintiendo un grupo de amigos donde cada
uno hace su cometido lo mejor que puede y donde todos opinan por igual, sin
jerarquías ni milongas de ese tipo. Lo de grabar con Eugenio Muñoz ha sido
una gozada, ya que estábamos como en casa, con buen ambiente y distensión
dentro de la seriedad de estar grabando un disco en un estudio como Box. También
habría que recordar el buen hacer de Mario F. Trejo. La verdad es que así
dan ganas de grabar mil”.
Queda darle tiempo al tiempo para saber si la banda podrá labrarse
un nombre y una carrera en unos tiempos muy perros para las propuestas nuevas.
“Tal y como están las cosas dependemos de muchos factores, pero esperamos
que la cosa vaya cuajando sin muchos aspavientos y poder poco a poco ir consolidando
nuestro estilo, el cual no es para nada reggae y punto, sino muchas cosas
más, derivadas de la insaciable apetencia musical de los componentes de la
banda, la cual se nutre de una gran variedad de estilos y formas. De momento,
seguimos evolucionando y ya tenemos siete u ocho temas nuevos de muy distinta
factura”.
Kike Babas & Kike Turrón