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La Vacazul.Noviembre de 2004 Indómito Calendario
Ya lo decían los astures más degenerados del rock español: “Tiempos nuevos, tiempos salvajes”. A la clarividencia mostrada por Ilegales se le suma la corroboración de La Vacazul. "Vienen Tiempos" (V2,04) esconde de forma subliminal el fatalismo. Su rock vigoroso y reconvertido supone un revulsivo ante tan fatídicas fechas.
Firmado el parte de defunción de Los Enemigos y Piratas, el rock ibérico parece resarcirse de sus bajas más lloradas con la aparición de voces nuevas, las de Pereza, La Fuga, Mala Reputación. O con vueltas al ruedo inesperadas, en el caso de Sobrinus. Otros, sin embargo, han perpetuado su brega con la toalla empapada. Pese al barbecho editorial de prácticamente cuatro añitos, La Vacazul ha seguido dando la murga. Cual orquesta de verbena empantanada en un verano infinito. Eso sí, con la incubadora siempre a punto para no perder la inspiración. Ni la flemática hiperactividad que les mantiene atados a multitud de proyectos. Envites como los de Tres Hombres, Amparanoia o Celofunk delatan su desmedido afán de hooligans de la música. Los madrileños se mueven como en un tablero de ajedrez. Han jugado ficha desde hace casi una década –1995 es la fecha del inicio de su cuenta atrás- y el destino ha querido que cada nueva celada, jaque o enroque estuviera apadrinado por un mecenas editorial siempre cambiante. Javier Vacas, su bajista, habla al respecto. “ Nuestro primer disco – La Vacazul (1996)- fue publicado a través de un colega que creó su propio sello: Satirion Vaina. Fue la única referencia que lanzó. El siguiente trabajo fue Pelo de perro y lo editamos con Zero en 1998. No funcionó mal, pero en cuanto vieron que no trascendía se dedicaron a promocionar a grupos más fuertes como Hamlet. Como conocíamos a Dover y nos habían visto tocar en algún concierto fichamos con Loli Jackson, donde también estaban Superskunk. Con ellos grabamos Radio Tangente en el año 2000. La cosa funcionaba bien pero tuvieron problemas y la compañía cerró. Estuvimos buscando un nuevo sello durante mucho tiempo. Hace un par de años empezamos a mover los nuevos temas que habíamos compuesto. Grabamos un par de maquetas, una de ellas con Alejo Estivel –Tequila, Los Rodríguez- como productor y llegamos a V2. A Patricia, la persona que nos fichó, le gustaba mucho el grupo” . Vienen tiempos (V2, 2004) no es el cajón de sastre en que convirtieron su anterior Radio Tangente, un patchwork donde el cúmulo de estilos y de inquietudes desdibujaba la línea de plomada de un disco que se descuadraba de forma bipolar. Como una discoteca con dos ambientes bien diferenciados entre sí. El ensamblaje y el acabado de "Vienen Tiempos" tiene la coherencia y la lucidez de un tetris felizmente resuelto y con denominación de origen. Su escucha provoca un descolocamiento inicial que requiere de cierta predisposición y algo de complicidad, amén de repetidas escuchas que den la dimensión exacta de lo que se cuece. Sin ser enrevesado ni desbordante en matices exige que se le dé un margen de confianza. Sin embargo las concesiones han sido más calibradas que en su antecesor. Toma la palabra Jairo Zavala, el guitarrista. “En este disco hemos ido más al meollo. Como ha habido tiempo desde al anterior hemos escogido los temas que tuvieran una línea más en común. En Radio Tangente hicimos lo contrario. Íbamos al concepto extremo: un tema acústico, un tema rockero, un tema blues, un tema jazz... En este disco nos apetecía ir más a la esencia y hacer temas más sencillos. Además hay un par de canciones en las que experimentamos con los teclados de Dani. En "Vuelo" y en "Mi día" hemos buscado unas sonoridades especiales con los moogs y actualizamos un poco el sonido retro” . A diferencia de otras entregas en las que amigos como Manolo del Campo o Rodrigo Superskunk volcaban su hacer en los surcos, las colaboraciones esta vez han brillado por su ausencia. Dani Alcover, ungido como mago de la mesa, se ha tirado en plancha confiado por el roce de tantos años. “Con el tiempo, como es natural, ha aprendido muchas cosas y estos trucos los ha aplicado en este disco. Lo conocimos a través de nuestros amigos de Superskunk. En el primer disco estuvo de técnico pero ya produjo algún tema. Al principio no se metía tanto en las canciones pero ahora da directrices musicales e insinúa algunos arreglos” . El parte de rencillas, tormentos y desacuerdos en la sala de parto apenas ha reportado vértigo. Es más, ha tenido hasta su momento paranormal, como explica Charras, el teclista. “Nos encontramos un hammond B-3 que habían puesto allí los espíritus benignos. Estaba allí dejado de la mano de Dios. La grabación ha sido bastante relajada aunque también ha habido alguna tensión. Hemos tenido que compaginar nuestras actividades musicales: Madrid-Sevilla-Madrid en el mismo día. O Madrid-Oporto-Madrid, en el caso de Jairo. La grabación se llevó a cabo durante los meses de junio, julio y agosto. Nos concentrábamos en el estudio tres días y luego volvíamos a la semana siguiente. Lo hemos hecho a trozos. Si te concentras en todo durante un periodo de tiempo muy corto no te da tiempo a rectificar cosas” . Si hay algo que ha caracterizado siempre a La Vacazul es el tono existencialista que desprenden sus textos, hecho que corrobora Jairo. “Siempre ha estado ahí. También la ironía. Hay una canción que se llama "Presidemente" dedicada a nuestro amiguete Aznar, que nos abandonó con todo el marrón al dejarse abierto el gas. " Vienen tiempos" está basada en un poema de un colega llamado Jesús González Vinuesa. Refleja un poco los tiempos que corremos hoy en día. Parecen como una vuelta a los sesenta pero con toda la tecnocracia que hay ahora mismo. Y con el telón de fondo del miedo, que es lo que nos oprime y no nos deja ver con claridad”. Ha sido tal la ocupación en el estudio que el cuarteto apenas se ha encaramado a los escenarios. Salvo una intervención aislada en el festival Valencia Sonora. Pero entre tanto trasiego de conciertos, en su carrera hay un hito que les toca la fibra sensible. La gira que hicieron por las cárceles del estado. “Fue en el 2002 a través de Quique, nuestro mánager. Fue impresionante entrar en esos recintos que están al lado de tu casa y donde hay gente igual que tú. En cada cárcel nos encontrábamos con un amigo de un conocido. La sensación de ver como se cierran las puertas detrás tuyo es tremenda. La gente fue bastante agradecida porque rompíamos con la rutina. Allí había encerrados muchos músicos. En la cárcel de mujeres de Alcalá-Meco fue increíble. Estábamos en el escenario y entre canción y canción no nos podíamos escuchar de los gritos que se oían. Tras esta experiencia el ego salió engrandecido” . La conexión con Amparanoia se mantiene. ”Seguimos hablando y colaborando en algún disco. Giramos en el año 2000 todo el grupo y grabamos un EP en el 2001. Este año Jairo ha girado con ella y ha compuesto un tema que ha grabado con Calexico”. Mientras la colección de instrumentos y amplificadores de Jairo crece –“Mi última adquisición ha sido una guitarra Grestch” - las antenas de La Vaca se mantienen en el candelero de la actualidad: “De los últimos grupos que hemos escuchado nos gustan The Bellrays (Dani, teclista), Jet (Pax, batería), Queens Of The Stone Age (Javier Vacas, bajista) y Atom Rhumba. Sobrinus nos parecen un grupo acojonante” . Miguel Angel Sánchez Gárate
DIME CON QUIEN ANDAS Al margen de su grupo insignia, los integrantes de La Vacazul dilapidan el tiempo que les resta con otros proyectos de diverso calado. Tal vez el de mayor proyección es el de Tres Hombres, como estima Javier Vacas. “Hace dos años cuando estábamos buscando compañía nos dedicamos a sacar discos de Tres Hombres. Tenemos dos publicados en el sello vasco Gaztelupeko Hotsak. Es una pequeña discográfica que edita cosas de allí y bastante blues nacional. Se llaman Our Favourite Songs! y Versiones 224-226 . Son discos de versiones de música negra, donde lo mismo abordamos temas de Willie Dixon o Jimmy Cliff. Dentro de estas recreaciones hay algunas que son fieles a las originales y otras que tienen otro aire. En un futuro no descartamos hacer canciones propias”. Charras, el teclista, anda enfrascado en dos bandas. La primera es Celofunk, combo al más puro estilo The Meters, con un genuino estilo setentero. La segunda propuesta se llama Tío Calambres, el nuevo proyecto mestizo de Javier, el que fuera bajista de Superskunk. Una banda que bebe de los legados musicales afroamericano, brasileño y jamaicano. Tras haber editado un álbum en Zero Records el año pasado, esperan la aparición de su segundo trabajo de forma inminente. Speak Low es el nombre de guerra del otro combo que mantiene en vilo a Pax, su batería. Éste último junto a Javi Vacas han girado este pasado verano con Xoel como miembros de Deluxe. Paralelamente han montado otro grupo junto al frontman gallego; su nombre es Lovely Luna. El tándem del bajista y el batería también presta servicio en Los Reyes del K.O., grupo de blues de ascendencia gallega pero radicado en Madrid. Cuentan con un disco: Coll vs Costa (Gaztelupeko Hotsak, 2003) en el que colaboran Ñaco Goñi a la armónica y Francisco Simón a la guitarra. Los cuatro vacas se divierten con la banda de versiones Zolo Zeppelin y Good Times. Por si fuera poco, Jairo Zavala se suelta la melena con su guitarra en la caja tonta, como miembro de las bandas de El Club de la Comedia y La Noche de Fuentes y Cía. Miguel Angel Sánchez Gárate
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