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Superagente 86 retoma el ska clásico en su primer álbum. Febrero de 2004 Da-bu-ten skatalítico
Nacho, Miguel Angel, Charly, Javi, Juan, Esther, Juanra y King Sobórnez son los integrantes de este espectacular escaparate de ska clásico. Sus bolos por todos los garitos de la capital les han hecho acreedores de un amplio reconocimiento, aunque, eso sí, dentro de un estilo que no puede considerarse, ni de lejos, como mayoritario. Todos los miembros de la banda llevan suficiente tiempo en esto de la música como para tener claras sus aspiraciones, algo que, finalmente, redunda en una pasión vital que poco tiene que ver con efluvios de estrellato o sueños de grandeza. Miguel Angel (trombón) también forma parte de La Brassa Band y previamente pasó por Wonderbrass y La Gran Orquesta Republicana; Javi (voz) tuvo su etapa punkie como miembro de Maldita Calma; Esther (voz) llegó a grabar en solitario; Juanra (guitarra) y Sobórnez (bajo) fundaron The Refrescos en un lugar perdido del tiempo… De hecho, varios de ellos “rozan peligrosamente la cuarentena”, aunque siguen disfrutando como niños cuando se suben a un escenario. -- Habría que empezar por el principio. ¿Cómo os presentaríais ante la gente que nunca ha escuchado hablar de vosotros? -- “Bueno… Lo que intentamos hacer es ska tradicional, el antecesor del reggae, que empezó a tocarse en Jamaica desde finales de los 50 y primeros 60. Contrariamente a lo que mucha gente piensa del ska, se trata de una música más emparentada con el jazz, el soul y el r&b que con el punk o la pachanga. En nuestro disco y en nuestras canciones intentamos reflejar ese estilo lo más fielmente posible. Esa cabezonería hace que siempre carguemos con un órgano Farfisa del año de la pera que pesa 150 kilos en lugar de llevar un teclado Midi, o que hayamos querido grabar el disco tocando todos a la vez y colocando cada instrumento en un canal del stereo, como se hacía antiguamente. Somos un poco maniáticos en ese aspecto, pero se nota realmente la diferencia entre, por ejemplo, un teclado analógico y uno digital”. -- Si hubiera que citar referencias, o influencias… -- “De los grupos clásicos señalaríamos, sin duda, a los Skatalites, los fundadores del género. También podríamos hablar de Lord Tanamo, Justin Hinds, Toots & The Maytals, Marcia Griffith... En un plan más actual tendríamos que referirnos a Hepcat, New York Ska Jazz Ensemble o Dr. Ring Ding”.
-- “Actualmente hay muy pocas bandas de ska o rocksteady clásico. En Madrid están Begoña Bang Matu, Peeping Toms, Ministres, nosotros y, desde hace poco, está funcionando una jovencísima banda que se llama No Sponsor Paradise. En el resto, hay una docena de grupos. No hay más. Al menos ponemos nuestro granito de arena para que la escena no desaparezca”. -- ¿Escena? ¿Qué escena? -- “La verdad es que, hoy en día, es muy, muy, reducida. Yo creo que es el underground del underground. Ya te digo que en Madrid hay tres o cuatro bandas. Tenemos amigos que organizan conciertos de esta música y tienen comprobado que en Madrid hay doscientos aficionados y es imposible reunir a más gente en cualquier evento. Y eso que hay grupos internacionales de una calidad indiscutible, como Slackers, Toasters o New York Ska Jazz Ensemble, que vienen a tocar por dos duros. Realmente, hay muy poca afición. Nos da la sensación de que en Barcelona hay algo más de movimiento”. -- Entonces, no sois de los que aspiráis a mucho… -- “Mmm. Yo sólo espero que sigan surgiendo magníficas bandas para deleite de nuestros oídos”. -- Hablemos del disco que habéis lanzado. ¿”Ska da-bu-ten” es vuestra primera experiencia discográfica con Superagente 86? -- “Cada uno por nuestro lado, con otras bandas, ya habíamos tenido experiencias de grabación y hace un par de años, ya como Superagente 86, grabamos tres temas en estudio que editamos en una maqueta junto a unos temas en directo. Se llamó ‘Misión cumplida’. De todos modos, ésta ha sido, desde luego, nuestra primera ‘experiencia total’ en cuanto que hemos tenido que controlar todo: poner la pasta, producción, mezclas, masterización, llevarlo a fabricar, distribuirlo… Realmente, ha sido una experiencia que no conocíamos, pues en grabaciones anteriores siempre había una compañía o productor que se comía todos los marrones”. -- ¿Cómo creéis que ha quedado el resultado final? -- “Creemos que es bueno. Es más: pensamos que es más que satisfactorio para nuestra inexperiencia en todos esos terrenos. Cuando lo oímos por primera vez todos escuchamos cosas que no nos cuadraban o que volveríamos a mezclar, pero ya se nos ha habituado el oído y nos suena bien. Es lo que imagino que sucede cuando ocho personas opinan en una producción. La verdad es que la respuesta del público está siendo muy buena. En la escena la gente se ha enterado de sobra de su aparición; se está vendiendo y nos están llegando buenas críticas”. -- ¿Y esa escena responde? -- “Habría que decirle a la afición que apoye esa escena que le gusta yendo a los conciertos y comprando discos. Si no se hace eso, desaparecerá. De un tiempo a esta parte el público tiende a prestar sólo atención al material clásico cuando hay un puñado de nuevas bandas haciendo cosas muy interesantes, como Aggrolites, Granadians, Pama Internacional, David Hillyard...” -- Hablando de conciertos… -- “Somos un grupo de directo. De hecho, grabar ha sido una cosa puntual y un empeño del grupo en registrar las canciones que llevamos tocando estos años. Nos gustaría, a corto plazo, hacer presentaciones del disco en dos o tres ciudades y por lo demás, seguir sacando canciones y tocando”. -- Habría que explicar lo del nombre, ¿no? Eso de Superagente 86… -- “Por un lado, el tema de las pelis de espionaje, tipo 007 y cosas así, siempre ha estado muy presente en la cultura skatalítica, también a nivel de estética. Por otro, la serie de Maxwell Smart nos entusiasma. Además, en los comienzos del grupo tocábamos muchas versiones de series de televisión en esa onda: ‘Secret agent man’, etc.” E.P.
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