|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
MOLOTOV. Diciembre de 2004 Discoteca Selecta
El grupo mexicano de más éxito dentro del circuito rock vuelve a la actualidad musical de la mano de Con todo respeto , un disco en el que apelan a su discoteca particular para acometer versiones de clásicos de aquí y de allí. Canciones que les han inspirado a lo largo de su dilatada carrera. Agárrense los machos, vuelve Molotov.
La llamada desde la discográfica multinacional se hace esperar, pero llega. Al otro lado del teléfono y al otro lado del charco, desde la ciudad de México, Tito, uno de los cuatro componentes de Molotov, saluda amablemente con voz ronca. La gripe y sus consecuencias. La grabadora comienza a trabajar. Después de los típicos saludos y presentaciones, Tito se muestra afable, hablador, buena gente y, sobre todo, sincero. “El disco no es fruto de una sequía creativa ni nada de eso; la compañía nos ofreció entre hacer un disco en acústico o un grandes éxitos, y nosotros no creemos estar aun preparados para ninguna de esas dos opciones y esta fue la solución que propusimos como la menos mala. Pero el grupo tiene material nuevo, sí, y estamos deseando terminar con la promo y la gira y todo eso para poder meternos en el estudio a grabar a primeros del año que viene” . El caso es que el resultado no deja ver que esto sea fruto de una mera exigencia de contrato, sino que parece haber sido hecho con gusto y cariño. “Cada uno de nosotros presentó varias canciones que le parecieron adecuadas y que le gustaban a título personal, luego escogimos tres cada uno- por eso son doce canciones las del disco- y las destrozamos tanto como pudimos para poder hacerlas nuestras” , dice entre risas. Y amplía: “De hecho se han quedado varias en el tintero, como alguna de Charly García y otras más, que nos parecían demasiado iguales al original; y puestos a elegir, también nos hemos decantado por escoger a algunos grupos que nos gustan y que no han gozado del éxito como debieran, como Lola o Chico Che y La Crisis. Además, la grabación del disco ha sido cosa nuestra. La compañía nos dijo que teníamos vía libre, dinero y tiempo para hacer el trabajo, y hemos tratado de aprovecharlo, claro. Esperemos que para el próximo disco contemos con las mismas facilidades” . En cuanto a la dichosa pegatina que aparece en la portada del disco –la de Parental advisory -, en este caso concreto no tiene justificación alguna, ya que a la hora de escuchar las letras de las canciones no encontramos palabra malsonante alguna que pueda herir la sensibilidad de nadie. Tito tiene su opinión. “Son unos hijos de puta. Aquí en México el dichoso letrero aparece como parte de la portada, ni siquiera es una pegatina. Nosotros cuando lo vimos le pedimos responsabilidades al tipo de la compañía, pero claro, él es un mandado y no puede hacer nada. Esto son órdenes de arriba, y contra eso es difícil luchar. De todas formas no lo hemos entendido, no tiene razón de ser. Si es sólo por decir “pendejo” en una canción... pero creo que es algo más oscuro, algo que relacionaría con haber hablado de la revolución –su versión de “Revolution will not be televised” de Gil Scott Heron es de lo mejor del lote- y esas cosas. A estas alturas ya nada de esto nos sorprende” . Y si hablamos de revolución es obligado hacer mención al fenómeno internet y la piratería. “Nosotros nacimos mucho antes del boom de internet y antes de que se copiaran discos. La gente cree que esto de copiarse discos es algo muy del rock y muy revolucionario, pero no se dan cuenta de que se está alimentando a un negocio que mueve cifras multimillonarias de dinero a base de explotar a mucha gente sin recursos. Por supuesto que la música no terminará con el final de la industria discográfica, pero creo que lo ideal sería que cualquier artista pudiera ganarse el pan con su obra. Es como si a un pintor le copiaran miles de veces un cuadro único. Los artistas también comemos y pagamos facturas y todas esas cosas, y desde luego no se beneficia al arte con decantarse por una copia pirata de un original. Claro que se deberían bajar los precios de los discos, pero eso es algo que se escapa a la responsabilidad del artista. Yo hago música, no cuento números” . JuanP Holguera
|