Pag.Ppal. Artículos Discos Crítica Agenda Directorio Foros Anuncios Contacto

Miztura. Septiembre de 2003

Paisajes eléctricos

Ambientes densos, desarrollos instrumentales, evoluciones de espiral, electricidad hecha color. Todos estos referentes son, como otros muchos, los que cargan el debut discográfico de Miztura, una banda compuesta por Pablo Izaguirre (guitarra), Andoni Valverde (bajo y voces), Ion Grijalbo (guitarra y voces) y Gorka Matxinbarrena (batería). Su álbum, escondido en un estuche de single y con solamente cuatro piezas, aporta más de cuarenta minutos de música junto a un vídeo de regalo. “Nuestra música es una conversación constante entre cuatro amigos”, indica Gorka. “Por eso las canciones son largas, con dinámicas, sensaciones… A veces cuesta crear porque los temas salen de la improvisación y de ponerse a tocar; todo sale en el propio local de ensayo. Nuestro disco contiene paisajes, sensaciones; no sigue la estructura tradicional de canción. Tratamos de hacer algo que a nosotros nos emocione y nos suene distinto, y creo que cada uno de los miembros del grupo está adquiriendo un estilo tan personal que cada vez la música de Miztura será más diferente”. Tal y como indica el batería, “Begura” (que es el título elegido para la obra) no se ofrece al público como un disco al uso: su interior recuerda a las evoluciones psicodélicas de los 70 pero con un sonido mucho más cercano al final de siglo. Las guitarras entroncan sus devaneos y discuten mientras, ora por debajo ora por encima, la base rítmica crea estructuras de plastilina que se remodelan cuando los músicos lo consideran conveniente. “Nuestra aportación parte de la frescura y de una actitud diferente. Hoy en día hay mucho ‘rock star’ por ahí y muchos productos inventados para vender; lo nuestro es auténtico guste o no a la gente: es de verdad. Con esto no quiero decir que seamos buenos ni que no existan más grupos como nosotros, ya que, gracias a Dios, todavía hay cosas muy auténticas en la música aunque no lleguen a un público mayoritario. Realmente, eso es lo de menos”.

El grupo, según cuenta Gorka, “surgió de una forma casual. Ya éramos amigos íntimos y pasábamos mucho tiempo salseando en el garaje de Pablo. Ion sabía tocar algo la guitarra y le estuvo enseñando a Pablo; Andoni consiguió un bajo y yo empecé a hacer ruido con una batería improvisada con trastos. No queríamos dirigir lo que hacíamos en ningún sentido: simplemente, aprendíamos a tocar juntos tratando desde el principio de hacer algo en común”. Como referencias musicales, el miembro de Miztura apunta a Sonic Youth, June of 44, Slint o The For Carnation, pero, a la hora de mirar a lo más cercano, indica que “hay cosas, quizás muchas para lo difíciles que están las cosas en cuanto a locales para tocar o ayudas. En general, la juventud prefiere ver la tele a hacer una actividad más constructiva. Además, cada vez hay más adictos a la cultura basura, más seguidores de la moda; ahora lo que se lleva es el look ‘Operación Triunfo’. Aun así, hay muchas cosas que siguen mereciendo la pena”.

El grupo, que debuta oficialmente con “Begura”, había ofrecido anteriormente algún otro documento grabado: “Ya habíamos grabado dos veces más. La primera hicimos cuatro canciones en una tarde y las sacamos como maqueta para dar en sitios para tocar, colegas… La segunda vez repetimos estudio, pero con un poquito más de tiempo: lo sacamos también como maqueta y, posteriormente, se editó como disco con Fork Series. Esta vez ha sido una experiencia muy positiva, ya que hemos podido grabar en un estudio muy bueno y paradisíaco, en Andoáin, aunque también grabamos a contrarreloj, en sólo dos días”. El álbum es considerado por Gorka como “el fruto de un tiempo de trabajo y como tal lo respetamos, aunque creemos que está muy reciente como para valorarlo realmente. Creemos que puede gustar a aquella gente que le dé una oportunidad y que sea capaz de escuchar con todos los sentidos. Por ahora, entre la gente que nos importa, está siendo muy bien recibido”.

Y es comprensible, ya que el contenido del disco se distancia en kilómetros cuadrados de lo cotidiano y lo habitual y hace pensar en espectáculos de directo reunidos con lo lisérgico y la experimentación. “A partir de septiembre empezaremos a tocar a tope; ya tenemos fechas en Cataluña y en el festival Tanned Tin, por ejemplo. Luego continuaremos haciendo canciones, más conciertos y, esperemos, proyectos interesantes. Acabamos de tocar en el Festival Plaza de Donosti presentando un espectáculo con imágenes y estamos muy contentos. Nos encantaría poder hacer alguna banda sonora”, añade Gorka dando una pista más del terreno que gusta de pisar el cuarteto. “Siempre que podemos, intentamos no establecer nuestros objetivos en base a cosas externas. Por eso nuestro objetivo prioritario sería seguir evolucionando juntos. Si además nos pasan cosas buenas… mejor que mejor”.

Como última seña de identidad de lo que refleja la banda en “Begura” podría buscarse el origen de su nombre, también explicativo: “Un día tocamos con un grupo del norte de Europa en Donostia y su líder nos dijo que éramos una mixtura de una serie de grupos. La palabra nos llamó la atención y fuimos dándole vueltas hasta ponerle la z. Nos parece sencillo pero, a la vez, original”.

Adecuado: no es originalidad lo que le falta a este grupo.

R