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Ricardo Belda. Noviembre de 2003

El trío de piano

El pianista valenciano Ricardo Belda acaba de publicar “My ideal”. El álbum es el segundo de los que el pianista ha editado como líder, pero su producción discográfica llega ya hasta los dieciséis trabajos después de haber colaborado como músico de estudio con Ximo Tébar, Presuntos Implicados, David Civera o Cristina Blasco entre otros. “Mi primer disco se publicó en el año 1990 y fue mi primera experiencia como líder. En aquella época ya había grabado algunos discos, pero nunca me había enfrentado a un proyecto personal en un estudio de grabación. No tuvo muy buena distribución y, desgraciadamente, no llego a mucha gente, pero el resultado musical estuvo bien”, comenta Ricardo haciendo memoria. La mayor diferencia entre aquél (“Habitación blanca”) y el nuevo álbum se define en que “mi concepto del jazz ha cambiado bastante, supongo que debido a la madurez de los años. Me interesa mucho más la improvisación en su pura esencia que la utilización de ciertos clichés establecidos, aunque reconozco que al principio fueron necesarios para mi desarrollo. Creo que en este disco hemos intentado que la música surja de forma natural”. “My ideal” está formado por una colección de interpretaciones sobre música de Benny Golson, Cedar Walton, Thelonious Monk o Duke Ellington entre otros, algo que hace pensar que Ricardo prefería, en esta ocasión, destacar su faceta de intérprete antes que la de compositor. “En parte sí”, dice, “pero además quería dejar constancia de algunos de mis temas preferidos y que había interpretado durante algunos años. También mi concepto como compositor es muy diferente al de estas composiciones y no quería mezclar conceptos. Posiblemente en un futuro dedique un disco a composiciones propias”.

El álbum ha sido grabado en formato de trío, ya que “durante años he disfrutado escuchando los grandes tríos de piano de la historia del jazz y, en muchas ocasiones, este tipo de formación ha llegado a emocionarme. Siempre quise enfrentarme a ello y creo que ha llegado el momento de hacerlo realidad. Si tuviera que definir cuál es la música que más me gusta sería el trío de piano en el jazz, aunque eso no significa que no haya otras cosas que me gusten”. Para ese fin Ricardo ha contado, una vez más, con sus habituales colaboradores, Lluís Llario en el contrabajo y Felipe Cucciardi a la batería. “Llevamos más de quince años juntos como sección rítmica, lo que hace que tengamos una gran compenetración tanto en lo musical como en lo personal. Nunca he considerado a este trío como un pianista y dos acompañantes, sino más bien como la unificación de tres instrumentos y tres personalidades en una al servicio de la música. Creo que todo ello se ve en el resultado final del trío o, al menos, eso es lo que pretendemos”, comenta este pianista, quien, a la hora de definir su estilo, señala que “tengo un estilo mezclado entre lo clásico y lo moderno. Muy visceral a veces y muy tranquilo en otras. Creo que en mi música siempre imperan la dualidad y la búsqueda de nuevas cosas”.

Ricardo, que anuncia su intención de presentar próximamente en Madrid “My ideal”, es de los músicos que se han terminado decantando por el jazz aun cuando su labor profesional le permite conocer de primera mano otros muy diversos géneros. “Es la forma con la que me encuentro más cómodo para hacer música. La improvisación hace que te sientas compositor e intérprete al mismo tiempo y te permite que seas único en lo que estás tocando”, señala. Y a la hora decidirse por algún músico de los que ha colaborado apenas tiene dudas: “si tuviera que destacar algunos creo que empezaría por el grupo del guitarrista Ximo Tébar, con el que hemos pasado infinidad de momentos ‘bestiales’, tanto a nivel musical como personal; después destacaría mi experiencia con el saxofonista Johnny Griffin, que no nos decía el repertorio hasta que no estábamos arriba del escenario, o el batería Billy Brooks, que me cambio totalmente el concepto del tiempo y del espacio en el jazz. Tampoco se me olvidan las tres giras impresionantes con Presuntos Implicados, donde pude ver la otra cara de la música y disfrutar de poder llegar a tanta gente. Por otro lado, mis colaboraciones en el teatro que me han enseñado muchas cosas al margen de la música”.

Y es que Ricardo, además de su actividad en el escenario, también ha participado como músico y actor en “El pianista del océano”, una obra que se representó tanto en versión valenciana como en castellano y en la que actuó junto a Pep Ricart y Kike Díaz de Rada respectivamente. La carrera de Ricardo no carece tampoco de reconocimientos públicos y son numerosos los galardones que el pianista ha recibido por su labor musical, entre ellos los correspondientes al mejor pianista en las dos últimas ediciones de los Premios Promusics. Procuro no dar demasiada importancia a los premios, aunque tengo que reconocer que me llevo una gran alegría cuando me los dan y que es cierto que recibes una buena dosis de ánimo durante unos días. Está bien que estén ahí de vez en cuando para que sirvan, al menos, de reconocimiento personal”. Los próximos proyectos de Ricardo pasan por presentar públicamente “My ideal” y por dar forma a un nuevo álbum en el que presentará esta vez material propio.

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Ricardo Belda. “My ideal”. Omix