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¿Tiene pulso el circuito alternativo del foro? Marzo de 2003. Un mundo absolutamente diferente
Participa en nuestros foros aportando tu opinión sobre el artículo En Madrid no estamos en los mejores días para la revolución ideológica, para la lucha activa contra el sistema. El comentario de la calle es que estamos volviendo a pasos agigantados a los años del Caudillo, aunque con la diferencia del color, o sea, que las cosas ya no son en blanco y negro. Otro comentario es que poco se puede hacer ya para mover de su dominio al gran elefante blanco que nos vigila y dicta ordenes desde su palacio. ¿Significará esto que hay que empezar de nuevo a combatir por las libertades más básicas? Respuesta afirmativa: libros, revistas, discos, radio o televisión son en su mayoría (en el sentido literal del término) basura que no aporta al individuo más que rémora insustancial para el coco. Hemos pasado por el aro, OK, pero es que ahora quieren ponernos en bolas, pegarle fuego y que volvamos a intentarlo: ¡ale hop! Pero si te quemas no te puedes quejar. Parece que la capital del estado siempre tendrá esa especie de responsabilidad de “hermano mayor”, de preocuparse por construir unas barricadas, digamos, culturales que salvaguarden un mínimo de la decadencia juvenil (de los catorce a los sesenta).
Para hacernos una idea de la división a la que estamos jugando Fernando “Potencial” nos ilustra los comienzos de su marca: “primero fue SDO (Servicios del Orden) 100% Vegetal; la maqueta se llamó ‘Jas core’ y vimos que podíamos mover material. Lo siguiente nos vino del cielo: era un master de Andanada 7 y nadie sabía que hacer con él. Lo editamos. Luego vino HHH…” ¿Los motivos para liarse la manta a la cabeza e inventarse y aprobar un master en sello discográfico especializado en grupos? “Si sacaba o saco un disco es, simplemente, para que llegue a quien le interese aquello: punto. A quien le interesa le vale y a quien no le interesa jamás lo hará; esa es mi opinión y eso es lo que hago”. Así, en manos de Potencial Hardcore quedaban precarios pero contundentes masters grabados por los propios combos, grupos que berreaban en castellano improperios al sistema reinventándose el punk. Llenaban los Centros Sociales y las Okupas a razón de trescientas pelas el concierto con una calurosa barra llena de precios populares. Los protagonistas eran Radikal Hardcore, Andanada 7, Sin Dios, 37 Hostias, Apártate ke Piso Mierda o Petra de Fenetra. Un poquito más adelante en el tiempo comenzaba Nacho, responsable del sello 100% Papel del WC, con grupos como los madrileños Doble Gota, a punto de publicar, o los skatalíticos San Blas y Posse, los bilbotarras Subversión, los sevillanos La Mala Hostia o, desde Guadalajara, Zalgarria. Nacho es un tipo como otro cualquiera al que le gustaba el punk y que decidió invertir el finiquito que le dieron en el centro comercial en que trabajaba. Esta es su historia: “el comienzo de una movida como la que llevo es algo que sale, no que lo buscas. Empecé con los primeros números del fanzine ‘100% Papel del WC’, el recorta y pega de entrevistas y conciertos. El caso es que, cuando me echaron del curro donde trabajaba como reponedor me dieron el finiquito, con lo que pude pagar dos mil copias del ‘100% Papel del WC’ y, cuando recuperé el dinero de la revista, edité la primera maqueta del sello , que fue al grupo gallego Meigallo. Todo fue rodado hasta el día de hoy. En aquel tiempo no había mucha peña metida y el tema de sellos discográficos no había muchos. Nada más conocerse que apareció WC Records empezaron a entrarme bandas o yo a ellas porque ya tenia una pequeña infraestructura creada con mi fanzine, pero todo era algo que salía sin ningún propósito. Luego, al trabajar el intercambio, tienes que dar salida a lo que tú has cambiado y montas una distri de una hoja fotocopiada y escrita a mano”. De estas cosas hoy se hacen películas (pasad a ver “24 hour people party”, la última de Winterbottom, y trasladad Manchester a Vallecas. A eso sumad una actitud política, claro), pero en la tienda donde Fernando expone sus productos todo es real y presente, modesto y peculiar: aún hay estanterías con vinilos y las cassetes están al orden del día, los chavales entran a pillar parches y chapitas para la chupa, se amontonan las camisetas reivindicativas, suena punk por los altavoces y símbolos antifascistas alegran la visión. “No hacemos contratos a nuestros grupos: están libres de hacer lo que quieran. Si son socios de SGAE se paga y, si no, no se paga”. De esta forma, el mundo alternativo se ventila los sonados líos de papeleos, que pesan más que las propias composiciones, en muchos casos, musicales. Para quien piense que el mercado al que se dirige esta música es modesto podemos mostrar algunas cantidades orientativas de algunas de las referencias del sello. Por ejemplo, algo excepcional: Sin Dios se mueve en torno a las diez mil copias y The Kagas (o sea, lo de RIP y Evaristo) veintiuna mil. El resto andan entre las quinientas y las mil copias por barba.
Distribución contra el sistema Esencialmente se trata de fabricar algo y venderlo, crear y dar a conocer. Lo suyo es controlar el proceso entero. Esa es la esencia, ya se sabe: entre medias, recomendable, cuantas menos manos mejor. Pasemos a ver cómo funciona la maquinaria interna de una distribuidora como Potencial Hardcore: “Normalmente, a no ser que desfase el precio, no hay dinero. Todo es intercambio en la mayoría de los casos, aunque siempre hay alguien que compra para venderlo por su cuenta. El intercambio siempre es a precio final: lo que te compro es como si tú lo estuvieses vendiendo. Es muy sencillo y cómodo. Además, al ser a precio final, no hay subida de precio y lo que yo vendo es como si fuese mi propio material, que puedo a su vez intercambiar a cualquier otra distribuidora o lo que sea. Otra ventaja es que tienes muchísimas cosas diferentes que has cambiado por tu propio material, que es lo suyo. Todos ponemos las mismas ganas en vender todo lo que tenemos, que es nuestro”. Así nos encontramos a quienes son vendedores, mimando sus discos, revistas o camisetas y dando la cara por el precio y la calidad o el contenido. El trabajo, a estas alturas multinacionales de mercados capitalistas, aunque lógico y reivindicativo, es lento y desesperante: “es duro, más con las grabadoras y todo esto que hay ahora. Necesitas mucho tiempo, dedicarte a ello y vivir de ello, salir adelante a tiempo total. No puedes responder a un pedido a los cuatro meses. El caso es que no le puedes dedicar a esto el tiempo que no curras. Si lo haces así nunca va bien; tienes que echarle tiempo”. WC Records edita su propio material y también distribuye el de otras marcas, como es norma entre casi todas las distribuidoras alternativas estatales. “Nosotros distribuimos nuestro sello y casi todos los del territorio; y del extranjero también. Es a unos precios que creemos que están muy bien: se intenta que no superen los diez euros en los discos de fuera y a los de aquí se pone el marcado por el propio sello. En nuestro caso trabajamos con precios de siete euros”. Si hacemos un recorrido por la piel de toro nos encontramos con verdaderos bastiones del modesto mercado alternativo estatal. Desde Potencial nos hacen un recorrido: “está El Local, en Barcelona, que es con quienes hemos sacado lo de The Kagas. En Lérida está Camilo Setas, que mueven bastante material. En Burgos Contracorriente, con una tiendecita en una casa okupada. La DDT de Bilbao lleva tiempo. Ultimamente pasa que mucha gente se ha montado una tienda para mover el material, como hemos hecho nosotros y como es el caso de Brixton, Dr. Nugget, Música Autónoma… Todas éstas son del País Vasco, pero está Tótem en Segovia o la del Boliche de Subterranean Kids en Barcelona, que se llama On Line. La basca hace sus cosas y desde ahí distribuye”. Las okupas perseguidas ”Madrid está bastante muerto, por lo que deberíamos recordar a los líderes políticos que en cada capital de toda Europa hay una casa okupada con tamaño y antigüedad suficientes como para hacer actividades decentes y ofrecer, incluso, buen nombre a la ciudad”. Un cimiento fundamental del movimiento alternativo son los centro sociales u okupados, esos perseguidos (y castigados jurídicamente) espacios donde se organizan y coordinan las actividades realmente alternativas (desde películas a raves, de conferencias a conciertos) al margen de marcas que subvencionan o ayuntamientos que limitan. El repaso empezaría en el centro de Madrid, en el barrio de Lavapiés y, concretamente, en Laboratorio III, un mediano edificio dotado de una sala multiusos con capacidad para más de trescientas personas. Fernando nos sigue con el repaso: “está La Kasika, pero en Móstoles; también el Ateneo de Villaverde, que no es okupación pero que hace cosas. Además funciona El Barrio, en Aluche, que lleva años okupado y que hace sus fiestas. Un poco más fuera de Madrid está la de Navalquejido, que está ofreciendo importantes conciertos de punk, hardcore o ska”. Por desgracia, no son los mejores tiempos para tratar de organizar actividades en una okupación por su, casi habitual, estado de riesgo de desalojo. Esto genera que las instalaciones no estén todo lo preparadas que debieran y que el sonido de los conciertos no sea todo lo potente que se quisiera: “las casas ya suelen pillar un equipo de sonido. Todo suena mejor poco a poco, aunque ya en Minuesa la cosa era buena. Hay gente del rollo que se ha movido y tiene equipos de sonido competentes para poder utilizarlos en estas movidas: se alquilan y punto”. Nacho, que desde WC Records lanza a grupos que van del punk al oi pasando por todo tipo de variantes, rememora un brillante pasado no muy lejano: “Es que yo soy de las personas que cree que cada tiempo o fecha tiene un sentido. También creo que la gente está más desunida, que si te va el hardcore ya no te mezclas con los punks… No sé: en los conciertos ya no se hace tanto esa mezcla de una banda de punk, otra de ska, otra de hardcore, otra de metal y otra de oi. A mí me gustaba eso, irme a Minuesa y estar en un concierto donde el cartel era de lo más variopinto y toda la peña estaba en el mismo rollo. Ya no es como antes, como aquellos conciertos guapos que recuerdo, como el festival de la ‘Marcha contra el paro’ que terminaba en Coslada con Sin Dios, Maniática, La Polla, Vómito… y que acabó en movidas; El de Eskorbuto y sus flipadas; los cientos de bolos en Minuesa; los de Boetticher con la mítica punkarrada; la macarrada que acabó con el de Getafe; los del Cerro en Leganés; los de la okupa de Oporto y sus kalimochos dopados…” Estos espacios (que muchas veces son también vivienda) son autogestionados y programados asambleariamente por quienes los cuidan y mantienen: “He visto en la Plaza Vieja de Vallecas a Kortatu, Delirium Tremens o la Polla Records, cosa que ahora es imposible de ver. También he visto en las Cocheras de Pacífico a La Polla y a mogollón de grupos. En La Nevera, por San Blas, en La Guindalera, por Diego de León… Son sitios donde hubo muchísimo movimiento de grupos importantes”. Incidiendo en el mal momento político para la okupación, Fernando “Potencial” nos cuenta la salidas que quedan a grupos como los que él mueve: “Al no haber oferta real de okupas los grupos miran directamente salas. Yo organizo cosas si me apetece, si me gusta el grupo o lo admiro. Y si la economía no lo permite no lo hago. Paso de organizar muchos de bolos de mis grupos por eso: unos porque las okupas son pequeñas para los grupos y otros porque las salas pasan de hacer conciertos a grupos de punk, oi o hardcore por mucho que quieran ir de alternativos. Termino por no hacerlos aunque, si es necesario, organizo autocares a donde sea, que es la única opción que me queda”. Por esos derroteros se mueven los grupos de WC Records, que se las ven y se las desean para acceder a las programaciones mensuales de los garitos madrileños. Nacho analiza su realidad: “a mí me es chungo montar cosas. O te encuentras al que controla pero que pasa o al que no controla pero que también pasa. Hace ya un par de años que no entro a ninguna sala porque me dan la espalda y parece que tienes que responsabilizarte de todo lo que ocurra en el concierto y de la peña que va. Así de crudo. Antes, cuando El Chifli tenia la Alien sala en Cibeles, era un punto. El tío sabía de qué iba la historia y te dejaba hacer el concierto con unas condiciones de flipar: nosotros entrada y él barra. Las cosas salían de lujo para los dos, pero le chaparon la sala y empezaron otra vez los problemas para que las que están te dejen tocar. Pero… bueno; es el pan nuestro de cada día: estos problemas ya los asumo como normales”. Encontrarse entre quienes casi ni se ven ”Creo que Madrid es una de las ciudades donde los sellos de este tipo tienen bastante coherencia y son llevados por peña a las que le gusta lo que hacen, peña con mucha historia a sus espaldas y que no se han metido en esto para sacar pasta. Si la sacan… pues de lujo, pero yo creo que nunca la buscaron. Están, que recuerde ahora, La Idea, Sentimientos Kontra el Poder, Fobia, Upground… Luego hay mucha gente que apoya coeditando con otros sellos, aportando su granito de arena”, introduce Nacho. Orgullosos de planteamientos y tozudos en su labor, los alternativos saben que hay un público concreto que acude a unos bares concretos a ver a unos grupos concretos. A esto le añadimos el que España no es muy grande y que, en lo que tiras una piedra en Bilbao, la oyen caer en Valencia. La gente que le interesa algo que se salga que los canales oficiales lo tiene bien fácil: sólo se trata de voluntad y curiosidad por otra música, por otra información, por otra forma de hacer las cosas… Es de extrañar el contemplar rastrillos como el que se hace los domingos en Tirso de Molina. “Es que algo como eso no lo he visto en ningún lado. Es algo que yo he vivido desde que estoy en la movida y lo veo como algo natural, pero la peña que viene de fuera se queda flipada cuando ve los puestos musicales y políticos y puede conseguir en esos puestos casi todo lo inencontrable”, afirma Nacho “WC”. La visión es la de mucha gente funcionando muy discretamente y a contracorriente, algo realmente sorprendente si observamos el reptar de esta despiadada economía de mercado. “Los alternativos antes estaban más unidos”, reconoce Fernando, cuyos últimos lanzamientos discográficos son de corte radikal y revolucionario, como Kaos Urbano, Sin Dios, Intolerance o Non Serviu. Esa afirmación suya nos lleva directamente a analizar la capacidad de acercamiento entre estas distribuidoras y discográficas, la comunicación entre ellas mismas: “Hasta hace nada hacíamos una reunión al año, pero el pasado no llegamos a quedar en nada concreto: la gente ya no tenía ganas. Además, ha habido una gran división con el asunto de Tipo, es decir, si eres o no comercial, si quieres o no vender en las tiendas de Tipo. Ha habido un cierto alejamiento entre todos aunque, por supuesto, seguimos funcionando y en contacto. Considero importante que se haga una reunión para ver ciertas cosas profesionales. Por supuesto que también para vernos las caras, que siempre es positivo: ponernos al día, conocer gente nueva que está en el rollo… Además, creo que sería importante por ciertas cuestiones políticas: nos tendríamos que poner de acuerdo en no distribuir cierto material que está surgiendo en el estado. No quiero hacer publicidad de ninguno de estos sellos que mueve música que se supone que es apolítica pero que, lo siento, a mí no me engaña”. Nos detenemos en este punto tras ver la palabra Tipo escrita en estas hojas. ¿Se tiene que dejar que la industria oficial se beneficie de los productos alternativos? ¿Hay que usar su infraestructura para lanzar a todo dios sus ideas? Cada uno tiene su opinión. Fernando es quien empieza explicándonos su teoría: “Soy de la opinión de que, cuando una banda saca un disco, hay que venderlo donde se pueda, más si quieres difundir unas ideas. Por supuesto que no trataría con una distri nazi, pero sí trataría con una comercial. No soy un gueto: me mola que todas las distris tengan mis cosas, pero las distris alternativas no llegan a todos lados y Tipo sí. La cuestión sería si una distri alternativa tuviese esa capacidad, si llegara a tanta basca. Entonces sí que me iría con ellos, pero desgraciadamente no es así, ya que para eso se necesita mucho trabajo y mucho dinero y no todo el mundo puede hacerlo”. Nacho continúa explicando algunos problemas que surgen cuando la gente entiende lo alternativo como “lo dejado”, es decir, el “háztelo-tú-mismo por el ya-lo haré-mañana”: “El publico alternativo compra en Tipo y en un puesto o una distri anticomercial. Pregúntaselo al chico que lleva la Tipo en Zaragoza, que es un anarco del copón pero que, como manera de sacarse una nomina, ha cogido su franquicia. Yo pensaba de otro modo hasta ver que, de los nuestros, no paga nadie, pero nadie. Todos, o con casi todos los sellos con los que he hablado, tenemos pufos de peña que monta su distri y después… si te he visto no me acuerdo. Era algo que se veía venir el que los sellos no podíamos soportar los continuos pufos de la peña que no pagaba, aunque luego haya alguno que nos critique por vender en canales comerciales. Pero, curiosamente, ésos son los primeros que te deben ochenta mil pelas y siempre ponen excusas para no pagarte con la intención de que te acabes aburriendo y pases de ellos. Eso es algo que también lo tengo asumido. Necesitamos los dos canales para distribuir: el uno porque sabemos que los beneficios que deja esta música para determinados colectivos les vale para financiar historias y el otro para subsistir como sello”. Volviendo a Tirso de Molina, lugar de mercadillo alternativo-ideológico y musical, nos encontramos con una tradición: “Seguimos los mismos puestos y, la verdad, es que pasa mogollón de gente: es un buen punto de venta. Se puede decir que llevamos diez años y que la cosa ha aumentado muy poquito a poco: se ha convertido en un punto de encuentro para mucha gente. Por desgracia, también lo es para los yonkis, a quienes tenemos encima todos los domingos. Entiendo que es su sitio, pero lo cierto es que joden un pelín el ambiente. Creo que Tirso es similar al Chopo en México, pero ese rastro es gigante”. Yendo un poco más allá Nacho nos muestra otros “meeting points” alternativos: “Creo que conciertos o festivales, como el de Zaragoza (Semana Bruta) o el que se hace en Arcentales (Agro Punk), que concentran a decenas de peña de todos los puntos de la península, hacen que nos podamos ver gente que nos movemos en esto. Fue una lastima lo del Villakañero porque ése sí que fue algo que pudo ser un puntazo como centro de reunión de mucha peña, ya que era llevado por gente muy coherente políticamente y musicalmente halando, pero, al final, pudieron los malos”. Por último nos queda por tratar el tema de la promoción, la forma que tienen estos grupos, sellos, fanzines (o lo que sea) para hacerse eco en esta multitudinaria población infectada de ofertas. Nacho “WC” tiene su estrategia y nos la explica: “Si os digo la verdad, es algo autosuficiente. Me cansé de mandar CDs porque todo el mundo pasa del sello: un pequeño comentario y encima mal. Hablo de las convencionales: la prensa pasa bastante de sellos como el nuestro que no desean salir en el ‘Música Sí’ o en ser el mejor disco del año de no sé qué revista. Si nos lo ofrecen supongo que lo cogería, pero no le comería la oreja a nadie para conseguir eso, principalmente porque, aunque lo fuera, no nos lo pondrían y somos bastante ariscos en nuestros tratos con los medios. Yo he empezado a sacar otra vez la revista ‘100% Papel del WC’ con una tirada muy grande y donde tienen cabida todas las bandas de la escena punk, hardcore, ska, oi… Su tirada es bastante grande y con eso damos una publicidad enorme a la peña. Bien es verdad que lo mismo nos dejamos bastante pasta en los medios convencionales, pero es por probar; ya veremos si se nos quitan las ganas cuando veamos que, para la peña que lee esas revistas, nuestros discos no tiene ningún interés”. La visión de Fernando “Potencial” es un tanto más amable, aunque viene a ser un poco más de lo mismo. es decir, saber de sobras que se mueven en un terreno donde lo económico no prima, o sea, que no interesa lo más mínimo a la industria musical: “Ultimamente se nos hace más caso. No nos podemos quejar: nos sacan Mondo Sonoro, Todas las Novedades y Rock and Tipo. Hablan de nuestros discos y eso está bien. La verdad es que este año ha estado muy justo y de lo primero que recortamos es de la publicidad para revistas: hacemos menos anuncios. No sabemos cómo vendrá este año, por lo que hemos de ser cautos. Los anuncios son muy útiles, pero cuestan demasiado dinero. Creo que vamos hacia atrás, cada vez con menos discos, menos conciertos… Terminaremos por lanzar un grupo al año. Nosotros hacemos lo que queremos, no tenemos a nadie ahí que nos dé la lata; simplemente tratamos con gente y creo que, hablando las cosas claras, se entiende todo el mundo y se evitan problemas”. 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