|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Los gallegos Mutenrohi continúan su fusión de folk y pop en “Maio”. Julio de 2003 Un sello identificador
José Luis Miguélez, Raquel Pato, Juan Carlos Fasero y Raquel Rodríguez crearon, hace más de diez años, el núcleo de Mutenrohi. Previamente habían formado parte de otras bandas, pero ninguna llegó, por lo que fuera, a despuntar como su recién nacido proyecto. El nombre del grupo fue un acuerdo en el que se juntaban varios objetivos: “muten” viene del latín y significa mutar, cambiar. Rol es, precisamente, un papel determinado. Mutenrohi significa, por tanto, “cambiar de rol”, que era lo que deseaban estos cuatro muchachos con referencia a sus aventuras anteriores. “En definitiva, era lo que queríamos respecto a los grupos anteriores al 94, que sonaban todos a Milladoiro”, comentan Abraham Vila y Xurxo Brea, quienes se incorporarían a la formación algo más tarde. Curiosamente, en contra de lo habitual, Mutenrohi no tuvo ningún problema para encontrar una compañía que publicara sus discos. Después de hacer una maqueta en la escuela de sonido de A Coruña con Michel Canadá, ex de Milladoiro, incorporaron al grupo a Fernando de Vicente y a Francisco Cano y grabaron su debut con el sello local Sons Galiza. Tal y como lo propusieron, la discográfica se lo aceptó. -- “Hicimos ‘O mal tempo’ en el 95. Eran diez temas que suponían nuestra carta de presentación. Es el disco más tradicional de la banda, ya que entonces no teníamos ni bajo ni batería. Aún hoy seguimos interpretando una amplia parte de los temas grabados en ese trabajo y la mayoría de ellos los hemos vuelto a grabar, bien en Mutenrohi, bien Fasero en sus discos o bien en las producciones de Cristina Pato. Con ese disco nos dimos a conocer, pero en aquella época el folk no era lo que es hoy y Sons Galiza tampoco estaba muy bien anímicamente, por lo que, a pesar de que el grupo no paró de hacer conciertos ese año, la experiencia discográfica no fue muy positiva”. -- Luego habría de llegar “Has bailar” (97)… -- “Fasero, junto con nuestro manager, Carlos Barandela, fundaron Zouma Records y fue con este sello con el que editamos ‘Has bailar’. Se grabó en directo en Ourense, en el Teatro Principal, y tuvo como técnico de sonido nada más y nada menos que a Fernando Díaz, quien ha trabajado con Alejandro Sanz, Julio Iglesias, Serrat y en giras como ‘El gusto es nuestro’ o ‘Girados’. Era amigo de Fasero y eso nos permitió trabajar con él. La grabación fue una experiencia extraordinaria dado que, más que una grabación en sí, fueron unas vacaciones. En ese momento entramos en el grupo Abraham (batería), Juan Padrón (bajo) y Cristina Pato (gaita), mientras que Fernando y Francisco lo abandonaron. Este disco después se editó a nivel nacional por Arcade y supuso nuestro debut internacional, en el Guinnes Irish Festival de Suiza. También se convirtió en el primer disco de folk grabado en directo en Galicia”. -- Pues, siguiendo con esto, contadme cómo surgió el siguiente, “Cousas da lua” (98)… -- “También lo hicimos con Arcade. Ahí se incorporó definitivamente Cristina Barriga, que ya se había acercado a la banda hacía tiempo. Incorporamos a Xurxo porque Cristina había empezado ya su carrera en solitario. En este disco ella se hizo cargo de las gaitas mientras que Xurxo se ocupó de las flautas. ‘Cousas da lua’ fue, económicamente, nuestro disco más sobrado. Nos supuso tener la posibilidad de experimentar: añadimos secuencias, loops y quizás sirviese para que el sonido de la banda diese un paso más en la búsqueda de esa unión de la tradición y el pop. También nos valió para actuar con Alan Parsons en su gira por España”. -- Eso fue lo último que hicisteis con Arcade… -- “Sí. Llegó la crisis de las multinacionales y Arcade fue de las primeras en caer. Volvimos a Zouma y grabamos ‘Danze’ en 2001. Aquí ya no participó Cristina. ‘Danze’ lo vemos como un disco de transición. No creemos que aporte nada nuevo, a no ser, quizás, una consolidación de la banda y un reconocimiento quizás más generalizado sobre la misma”. -- Para grabar “Maio”, vuestro último disco, habéis vuelto a cambiar de componentes… -- “Sí. Hay cambios debido a la doble carrera que llevaban algunos de los miembros del grupo. Al principio intentaron compaginar la actividad de Mutenrohi con su pertenencia a la banda de Cristina, pero, al final, su hermana y su marido (Raquel y Juan) tuvieron que dejarnos. Los nuevos componentes son Javier Reza (bajo) e Iván Salgado (teclados)”. @ladillo:Maio -- Hablemos de “Maio”… -- “Antes de grabar teníamos como una disyuntiva: continuar como banda o convertirnos en la banda de Cristina Pato. Y optamos por la primera opción. Conseguimos que la ruptura que eso suponía se fuera haciendo paulatinamente y que no nos afectara a los conciertos de verano. Al principio se fue Juan y posteriormente lo hizo Raquel. Esto ayudó a que la entrada de los nuevos miembros no fuera traumática y asimilaran a la perfección el espíritu Mutenrohi. Nosotros no vemos ‘Maio’ como un disco de transición, sino más bien como una continuación. Es el disco más tradicional, más pop y más acústico de la banda”. -- ¿Cómo se gestó el álbum? -- “Se comenzó a fraguar en agosto del año pasado; fuimos recopilando temas hasta diciembre, más o menos, y en marzo entramos en el estudio. Nuestro paso por el estudio suele ser siempre muy rápido, ya que queremos que los discos suenen frescos y no asépticos de tanto pulirlos en el laboratorio. Procuramos, dentro de nuestras posibilidades, estar un poco a la vanguardia del folk nacional y creo que continuamos estando ahí. En este trabajo hemos abandonado por completo las secuencias, que es lo que la mayoría de los grupos de pop han hecho en el último año, y hemos recuperado una gran colección de temas tradicionales”. -- Una vez publicado, y habiéndolo escuchado en vuestras casas, ¿cómo valoráis lo que significa en el desarrollo de Mutenrohi? -- “Es un trabajo más maduro, más meditado y más llevable al directo, ya que no incluye programaciones y casi no hay colaboradores. Al mismo tiempo es muy pop, muy fresco, muy fácil de escuchar de arriba a abajo”. -- De los grupos que han adoptado la fusión con el folk, vosotros sois, probablemente, los que mejor ha adaptado esos esquemas, los que podríamos llamar más “pop” ¿Es vuestra idea o surge de un modo natural? -- “Aunque a toda la banda le gusta la música tradicional, cada uno de sus miembros provenía de un estilo completamente distinto: garage, clásico, jazz, pop, tradicional, etc… Creemos que ése es el sonido Mutenrohi, la suma de todas esas experiencias. En todo caso, lo que siempre tuvimos muy claro desde el principio, y lo que más tiempo nos llevó, fue la búsqueda de un sonido propio. No queríamos que el grupo sonase a Milladoiro, a Brath o a cualquier otro. Queríamos que la gente, cuando escuchase un tema, dijese: ‘…eso suena a Mutenrohi’. Tener un sello identificador”. -- Decidme cómo termináis los temas. ¿Llega Fasero con ellos acabados o incorporáis poco a poco los arreglos hasta que, por fin, dais los temas por cerrados? -- “Al principio Fasero sí traía los temas muy elaborados: todas las voces escritas, las partes de cada instrumento, etc… Pero, según fue creciendo la banda, Fasero fue cambiando la forma de traer los temas preparados. Eso se debe a que él ya sabe cómo respira cada miembro de la banda y ahora los temas se montan prácticamente antes de grabarlos. El trae un guión escrito de cada una de las partes y una pequeña grabación con las bases, los huecos para los solos, etc… Después, cada uno de nosotros tiene que ir llenando esos huecos pactados. Esto es más positivo en el sentido de que cada miembro aporta algo a cada uno de los temas y somos más participativos en los arreglos”. -- En los últimos años se ha notado un considerable aumento de ediciones en lo referente al folk y, especialmente, dentro del folk gallego. ¿Es esto reflejo de un aumento de actividad, de que las compañías han empezado a sacar este tipo de discos fuera del ámbito local o, simplemente, de que ahora hay mejores grupos y por ello obtienen mayor repercusión fuera de Galicia? -- “Nosotros siempre hemos estado un poco fuera de la presión que las compañías pueden ejercer sobre los grupos y hemos tenido la suerte de poder trabajar a nuestra bola, sin ningún tipo de presión. Eso quizás nos dé la posibilidad de mojarnos a la hora de poder contestar este tipo de preguntas. Creemos que el boom de la música tradicional ya ha pasado y que ahora estamos en una situación ‘normal’. El último boom de la música folk comenzó en 1997 de la mano del disco ‘Naciones celtas’, que vendió más de 80.000 copias, algo insólito en el panorama folk nacional. Eso supuso que las multis girasen la cabeza hacia este sector como en su momento lo hicieron al nuevo flamenco o, en un futuro, lo harán al ukelele o lo que se les ocurra”. -- Pero, en ese momento, el hecho resultó muy positivo, ¿no? -- “Sí es verdad que supuso un lanzamiento y un reconocimiento a nivel nacional, e incluso internacional, de muchos músicos de folk, sobre todo gallegos. Pero eso ya ha pasado. ¿Qué queda de todo eso?. Supongo que algún grupo sobrevivirá y otros desaparecerán, porque las expectativas que tenían se han esfumado. Lo más complicado es que a las bandas más jóvenes les costará mucho hacerse un hueco entre tanto grande como hay ahora. Respecto a la calidad, en Galicia siempre ha habido buenas bandas (y malas, ojo), pero el potencial ya estaba antes de que llegase el dinero. La pregunta sería ‘¿cuándo vendrá el próximo boom y quiénes estarán en él?’” -- Bien. Responded vosotros mismos… -- “Lo que está claro es que la calidad se hace a base de tiempo, de trabajo y de directos, y eso es lo que deben buscar los grupos. También habría que conseguir dinamizar la industria gallega del disco, con nuevos canales de promoción y distribución, pero ésa no es una tarea fácil”. @ladillo:La aportación -- Antes comentabas lo de “Naciones celtas”. A vosotros también se os ha querido incluir dentro de esa etiqueta, de lo celta… -- “Es otra etiqueta. Si hacer música celta es hacer una música que se puede enmarcar en lo que se denominan estilos o formas del entorno celta (Irlanda, Bretaña, Escocia…), pues entonces lo hacemos. Si no es así, pues lo que hacemos es música folk made in Galicia mezclada con pop”. -- En una de las entrevistas que os hicimos hace un tiempo Fasero apuntaba que, en este grupo, todos sois solistas. Aquello era por el 2001. ¿Ha cambiado la situación u os seguís planteando la música del mismo modo, dando espacio a todos los instrumentos? -- “Se refería a que, habitualmente, en las bandas de folk los únicos instrumentos que hablan son la gaita y el violín, como si los demás sólo fuesen instrumentos acompañantes. En Mutenrohi procuramos que todos los instrumentos hablen: que lo haga la batería, que lo haga el piano, que lo haga la guitarra, el bajo… que no sean meros comparsas”. -- Yo comentaba el mes pasado, en la crítica que hice del disco en nuestro número de junio, que “Maio” es como dos discos en uno. Argumentaba que los temas más poperos lo son más que nunca y que se diferencian con abundancia de aquéllos que tienen más marcado el acento tradicional. ¿Advertís vosotros esa diferencia entre unos temas y otros? -- “No tanto. El disco sólo tiene tres temas de autor: ‘Preto do ceo’, ‘Lavarion’ y ‘Máis que verbas’ (la versión del ‘More than words’ de Extreme). El resto está basado en melodías tradicionales. Quizás esa unión la consigamos más en unos temas que en otros”. -- Contadme cómo se presentan los directos para este verano. Si participaréis en festivales y cosas así, y si bajareis a Madrid en breve. -- “La presentación del disco se hizo el 14 de junio en Arteixo (A Coruña). Ahí empezamos una gira que nos llevará por diversas ciudades de Galicia, Barcelona el 7 de julio, un par de fechas en Portugal, el Guinnes Irish Festival en Suiza, de nuevo, y la idea es que después del verano, por octubre, presentemos el disco en Madrid, en FNAC y Clamores”. -- ¿Qué pensáis que aportáis a la música folk gallega? -- “No tenemos una idea clara sobre eso. En principio aportamos nuestra trayectoria: cinco discos y cerca de trescientos conciertos, la mitad de ellos fuera de Galicia. Esperamos aportar nuestra visión particular sobre la música tradicional gallega y la recuperación, a nuestro estilo, de ese repertorio tradicional”. -- ¿Seguís de algún modo el panorama folkie español? Me refiero a si os interesan los grupos de música tradicional de Euskadi, Castilla, Cataluña… -- “Como banda no. Fasero sí lo sigue y Xurxo también. El resto de la banda tiene gustos más particulares y mantienen contacto con la realidad cotidiana, pero no tan al dedillo como lo pueden tener Xurxo o Fasero”. -- ¿Creéis que se puede hacer una valoración de la carrera de Mutenrohi? -- “Hemos vivido esto del folk desde un punto de vista muy particular. No nos ha afectado el boom, pero tampoco el receso del folk. Nos gustaría tener más fans, claro que sí, pero nos conformamos o nos sentimos satisfechos con vivir al margen (entre comillas) de la industria como tal y poder hacer lo que nos apetece en cada momento con absoluta libertad creativa. Por otra parte, creemos que quizás hayamos vivido muy de cerca todos los cambios que ha vivido la industria en este país en los últimos años: la caída de las multis, la crisis…”. -- Creo que todos los miembros de Mutenrohi tenéis, fuera del grupo, proyectos paralelos. ¿Es cierto? -- “Fasero tiene ahora mismo en marcha dos proyectos: el que mantiene en solitario, con el que acaba de sacar ‘Augas mansas’, y una nueva banda en plan Tannahill Weavers a la gallega. Se lama Lume y en ella también colaboramos Xurxo y yo. Por otra parte, Xurxo e Iván Salgado mantienen otro proyecto activo, Cinnamon Gum, una banda de acid jazz que publicará su primer disco en breve, también con Zouma. Cristina colabora con corales y yo (Abraham) he mantenido una banda de rock, The Statics, hasta hace poco”. E.P.
|