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El guitarrista Hiram Bullock vuelve a grabar en solitario en “Try livin' it”. Julio de 2003

Rocky funk

Fue uno de los músicos de sesión más respetados en Estados Unidos hasta que decidió dedicarse solamente a su carrera. Sting, Billy Joel, Chaka Khan, Barbra Streisand o Bonnie Tyler han sido algunos de los músicos para los que Bullock ha alquilado su guitarra a precios realmente importantes. Ahora, tiempo después de aquello, tiene su propia carrera y la defiende periódicamente con discos sumamente personales.

El último es “Try livin' it”, un álbum bastante difícil de definir pero muy concreto en el sonido que genera. Ecos de rock, blues, funk y jazz se aúnan en base a una guitarra generosa que evita la artificialidad. El disco, que hace ya la decena dentro de la discografía de Bullock, presenta al guitarrista japonés en un momento sumamente lúcido.

Hiram no puede, de todos modos, definirse como un músico del sol naciente. Apenas abrió sus ojos se encontró viajando a Panamá siguiendo los destinos de su padre, un agente de la CIA que no hacía más que viajar. Cuando por fin aterrizó en Estados Unidos lo hizo en Baltimore, la ciudad en la que creció y se hizo adulto. Después de cursar sus estudios en la universidad de Miami, en la que coincidió con Jaco Pastorius y Pat Metheny, decidió dedicarse exclusivamente a la música. Desde entonces ha participado en una infinidad de discos y, poquito a poquito, ha ido consolidando también su propia carrera personal. En el 85 lanzó su primer álbum y, desde entonces, con cierta regularidad, ha ido entregando obras que, cuanto menos, habría que calificar como "curiosas". Unas están plagadas de álgido exhibicionismo guitarrero mientras que otras, entre las que podríamos incluir a “Try livin' it”, son más concisas y acertadas, permitiendo ver en ellas un talante artístico que puede, cualquier día, cristalizar más allá del circuito de culto que le adora.

El proceso de grabación de “Try livin' it” fue muy parecido al que Bullock ya realizara con “Colour me”, su álbum de 2001. “Al principio grabé en Nueva York con tres secciones rítmicas diferentes. Luego hice los overdubs y toda la postproducción en otro estudio y, al final, lo mezcló Tom Tucker en Minneapolis. Fue, más o menos, el mismo proceso que realicé con 'Colour me'“, afirma, aunque aclara algunas especificaciones, como la de que, en esta ocasión, “todo el material es mío y no hice ninguna versión. Tenía escritas muchas canciones”.

Algo que sí podrá percibir el seguidor del guitarrista es que, en esta ocasión, la presencia vocal de Hiram es mucho mayor que en sus obras anteriores. “Siempre he cantado mucho. La mayor diferencia en este disco es que también hago los coros. Quizás porque no tenía dinero para llamar a más gente. Suelo cantar todo aquello que escribo”, dice, aunque añade que, “artísticamente, éste es un disco más claro. He madurado, y no sólo como compositor, sino también como cantante. 'Colour me' quedó como una especie de collage, con cada tema de una cosa diferente. Este es más unitario”. A la hora de definir su música advierte que “siempre me he definido muy mal. No valgo para crítico. Es funky rock, o rocky funk, no lo sé. Tiene algo de jazz también”.

Bullock ha entretenido el espacio entre sus dos últimos trabajos girando, escribiendo y viendo cine, arte del que se considera un gran seguidor. Pero, al mismo tiempo, también ha participado en álbumes de otros artistas de cara a conservar su elevado prestigio como músico de estudio. Ahora, sin embargo, “sólo hago cuatro o cinco sesiones al año. Hubo un tiempo en el que enganchaba una con otra”. Entre sus últimas colaboraciones habría que citar las realizadas para el último trabajo de Bill Evans o para el debut en solitario de la cantante Soozie Tyrell. “¿Conoces a Soozie? Pensaba que nadie la conocía. Era amiga de Patti Scialfa. Antes de ser la mujer de Bruce Springsteen Patti fue novia mía y me presentó a Soozie. Estuvo tocando durante un tiempo con David Johansen y le eché una mano cuando hizo su álbum. La conocía hace mucho tiempo y no me podía negar. Con Bill Evans fue más entretenido. Se supone que cada vez que haces una sesión quieres recibir algo de todos, conectar de algún modo y no limitarte a tocar sólo por el dinero. En las sesiones con Bill, por ejemplo, conocí a Ricky Peterson y eso ya mereció la pena”.

A la hora de hablar con Bullock hay temas que, aunque recurrentes, no pueden dejarse de lado. Uno de ellos era su amplio contacto con el bajista Jaco Pastorius, músico del que recientemente ha aparecido una antología en la que, lógicamente, aparece Bullock como productor de algunos de los temas seleccionados. “Jaco era, ante todo, mi amigo. Fue mi profesor de bajo, al igual que Pat Metheny lo fue de guitarra. Jaco era muy colorido y, aunque no tocaba en su grupo, teníamos una formación, PDB, en la que hacíamos cosas juntos. Estaba medio loco. Sentí mucho que se fuera porque, quizás con los adelantos que hoy en día hay en el mundo de la medicina, podría seguir viviendo”.

Del mismo modo surge en la conversación el nombre de Metheny, el músico al que Bullock siempre le ha reconocido el inicio de su carrera profesional: “Pat fue el que me ayudó a darme cuenta de que podía hacer algo más de lo que hacía. Cuando empecé en esto para mí todo era ligar y fardar, pero él vio que yo podía dar de mí mismo más de lo que yo pensaba. Me ayudó mucho a darme cuenta de mi propio talento. Me hizo mirarme en un espejo y me forzó a tocar con gente que era mejor que yo”.

La carrera de Hiram, con todo, no ha sido un coser y cantar. Como muchos músicos de su generación, él también tuvo sus devaneos con la química, aunque supo retirarse a tiempo. “Nadie se mete en eso para pasarlo mal, pero el caso es que, con el tiempo, te terminas haciendo un rollo espiritual que justifica tu acción y que, en el fondo, no es real. La música sí es real, y con ella puedes conseguir lo mismo que buscas con las drogas. Hay muchas veces que no quieres dejarlas por lo que ello conlleva: piensas que te vas a privar también de la diversión y del rollo íntimo que te generan. Pero la música ayuda mucho a sustituir eso”. Una de sus frases favoritas es que la música es el regalo de Dios que le ayudó a salir del trance. Preguntado sobre el autor del regalo, Bullock señala que “la religión me da confianza en mí mismo. Soy budista, pero no creo que éste sea el momento de explicar el porqué. Lo que me ha enseñado esto es que, si estoy aquí, es para hacer lo que hago. ¿Sabes? Yo iba a estudiar derecho, ser abogado y esas cosas. Pero estaba tocando con los mejores y algo me hizo ver que mi vida era realmente la música, que tenía un don y que con él podía colaborar a que el mundo se sintiera mejor. Con la música puedo ayudar a la gente”.

Después de lanzar “Try livin' it”, Hiram tiene muy claros cuáles serán sus próximos planes: “Haré unas cosas en Nueva York y luego iré de gira por Japón. En julio vendré a Europa y en septiembre iré al este, a Polonia. En octubre espero estar tocando en España”.

E.P.

Hiram Bullock. “Try livin' it”. Esc

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