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Javier Vargas construye un homenaje al rock argentino. Enero de 2003 Buscar la raíz
Lo venía anunciando durante mucho tiempo, pero su compañía discográfica no lo terminaba de asumir. Javier Vargas, frontman y líder de la Vargas Blues Band, probablemente no sería nada si no hubiera sido porque algunos músicos de Argentina le abrieron las orejas en una determinada dirección. En Argentina ocurrió lo mismo que aquí: el país sufrió una forma de gobierno que era absolutamente hostil a todo lo que, pensaba, suponía una contaminación cultural. En base a eso, el rock sólo tenía una connotación rebelde y agresiva que era identificada con vicios negativos. Y éstos, con los músicos que aceptaban esta música como una manera de expresarse. Ahora Javier los reivindica en “Tributo al rock argentino”, un disco firmado junto a Espíritu Celeste en el que versionea a quienes le dieron a conocer un género que marcaba fronteras entre lo asentado y la vanguardia. “Hace treinta años que nació el disco. Era el tiempo en que sucedía la eclosión de blues británico, el mismo tiempo en el que aparecían bandas como Black Sabath o Deep Purple. Yo vivía por entonces en Mar del Plata y percibí que en Buenos Aires aparecía también un movimiento alrededor del blues y del rock. Todo comenzó en un local llamado La Cueva, hacia 1966. Yo era un simple espectador y apenas empezaba a tocar la guitarra, pero todo aquello me influyó poderosamente. Aquellas influencias las he llevado siempre dentro”. La carrera posterior de Javier y su asentamiento en España no pueden evitar lo evidente, la raíz de las cosas. El aprecio que Vargas tiene a las bandas y solistas que le abrieron los ojos no puede ser tapado con la capa de popularidad que ha conseguido trabajando en nuestro país. “En Argentina, como en Cuba, hubo una generación perdida de músicos que es necesario reivindicar. En Argentina hay muchos músicos buenísimos que merecerían que apareciera alguien y les hiciera un ‘Buena Vista Social Club’”, afirma. Y no le falta razón: el tango, la milonga, la fusión con lo brasileño… y su propio rock son elementos culturales que no han saltado a la popularidad simple y llanamente porque nadie se preocupó de hacerlo. Su voluntad puede no significar lo mismo que la de una película americana, pero tiene su razón de ser: “Iba rumbo a Venezuela y leí en una revista un artículo sobre estos músicos, músicos a los que, en muchos casos, la dictadura obligó a eclipsarse. Quise hacerles un homenaje. El rock argentino es como la música de Hendrix. Uno oye cómo suena pero puede reinterpretarla y entenderla con mil visiones diferentes”. El resultado ha terminado siendo este “Tributo al rock argentino”, un álbum anómalo en la discografía de Vargas pero que, sin embargo, cumple las expectativas del artista y produce la satisfacción del deber cumplido. El disco está cubierto de versiones de clásicos que, en su país de origen, aún han de conseguir un reconocimiento popular. Es exactamente lo mismo que si cualquier músico español echara la vista atrás y considerara quiénes son los artistas que le decidieron cómo orientar su vida. “Me sigue interesando lo de los 80 y los 90, pero menos. Estos músicos son la banda sonora de mis vida y quienes me impulsaron, sin saberlo, a empezar a tocar la guitarra”, comenta Javier en la presentación en sociedad del álbum. Aprovechó la situación para contar, a su lado, con Claudio Gabis, uno de los miembros de Manal, una de las bandas argentinas que comenzó a utilizar el rock con un sentimiento propio.”El trabajo de Javier es útil, ya que necesitamos que la música recupere nuestros orígenes. En esa época hubo colorido, respeto y un florecer de nuestra propia idiosincrasia. Javier Martínez, mi compañero en Manal, me dijo, cuando empezábamos a componer, que íbamos a cantar en castellano. A mí eso me sonó muy raro en ese momento porque lo que hacíamos era blues y rock. Sin embargo, fue lo más importante de lo que hicimos y lo que nos llevó a tener nuestra propia música”, comentaba. Vargas, por su parte, tiene las cosas tan claras como puede tener su árbol genealógico: “Argentina es una inspiración. Quienes crearon esa revolución no conocen su importancia porque ellos fueron parte de ese movimiento. No se escuchaban a sí mismos como les escuchábamos el resto de la gente”, apunta. El álbum, que acaba de aparecer bajo el amparo de la discográfica Blau, tendrá una continuación en directo: “Haremos una gira de treinta conciertos y en ellos incluiremos más canciones de las que aparecen en el disco. Haremos experimentos y trataremos de llevar estás canciones al blues y el rock actual. En Madrid tocaremos el 30 de enero en Caracol a modo de presentación, y lo haremos también en La Riviera, allá por el mes de junio, como fin de gira. Intentaremos que estén algunos invitados representativos de ese momento”. Respecto a la compañía que ha puesto en la calle el álbum, Javier tuvo palabras de agradecimiento: “La compañía que lo ha editado ha creído en una música con feeling y sentimiento. Es algo que no se da en las compañías actuales”. Lástima que, para quienes no vivimos en Cataluña, Discmedi (la distribuidora de Blau) nos considere un público de segunda. La compañía tiene a bien mover su producto únicamente en un mercado local en el que Madrid parece ser, por motivos desconocidos, algo molesto. “Tributo al rock argentino” cuenta con dos invitados y colaboradores de excepción. El primero es el reconocido Litto Nebbia, cantautor seminal de una forma de hacer que aún tendrá que aguardar su momento de reconocimiento en España. El otro, sin embargo, tiene toda la fama ganada al ser el portero del club de fútbol Atlético de Madrid. Germán Burgos, quien además de su actividad deportiva lidera su propio grupo de rock, ve el proyecto de Javier como un reconocimiento a su historia individual: “Para mí es un latir de nuestra tierra. Es como tratar de golpear y de decir que estamos aquí. Estoy muy contento de haber participado porque, como aquél que dice, yo acabo de llegar a esto y mi papel es el de vocalista”. Mucha gente se cree que la historia del rock es, simplemente, la que nos cuentan los estadounidenses, los británicos y sus seguidores sin criterio que dirigen revistas y programas de radio. El rock, como forma de comunicación, abarcó a generaciones enteras de muy diversas culturas y conocerlas es siempre algo del agrado del buen aficionado. Javier nos ha acercado sólo una mínima parte de lo que dio de sí el rock argentino y no deberíamos olvidar que dicho rock (como cualquier otro tipo de expresión musical) no se quedó anclado en el pasado. Sigue vigente todavía. E.P. Javier Vargas & Espíritu Celeste. “Tributo al rock argentino”. Blau
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