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Vamos ya con los recopilatorios de temática danzarina. Uno es “Dance sample”,
realizado con un criterio muy básico y limitado a poner juntos algunos de esos
temas orientados para romper las pistas de baile. Safeway, Tyfoon, Azura y más
gente de ésta que aparece y desaparece con un soplo son los artistas elegidos
para el asunto. En total, dieciocho temas en los que abunda el eurobeat, el
house ligerito y el pop machaconcete en el que la electrónica pone su parte
sonora. (arriba)
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Más o menos igual es “Elite compilation”, proveniente de la misma compañía,
con el mismo formato y con la misma idea. Aquí los recopiladores son Sistema
3, pareja de DJs que ha buscado entre lo más pachanguero y cantarín para encontrar
una selección muy apropiada para radiofórmulas y para discotecas sin criterio
selectivo. No está mal para esos viajes de ocho horas en los que te terminas
quedando frito. (arriba)
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Siguiendo con el asunto nos encontramos con “Barfly 5”, uno de esos recopilatorios
avalados por restaurantes de cara a popularizar su ambiente. Los recopilatorios
del Brafly (al lado de los Campos Elíseos de París) son responsabilidad de J.
C. Sindress y en ellos, por costumbre, se expone un house de ritmo moderado
que se nutre de lo que los DJs residentes del local pinchan a diario: Indigo,
Yass, Soha, Mousse T. y cosas así. (arriba)
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“The Conran shop” no surge de un restaurante, sino de una de esas tiendas de
diseño que se ha convertido en un punto de referencia para el público gay. Lógicamente,
también tiene su serie de discos con música muy a lo “cool” y muy “osea”. En
el volumen 2 de la serie el recopilador es Laurent Thessier, peculiar personaje
de la tele francesa. En el disco, entre otros, aparecen artistas como Snooze,
Shantel, Royksopp, Kinobe, Benjamin Biolay y otras lindezas del ambiente. Muy
parecido al anterior. (arriba)
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En España también hay discos de este tipo. Sin ir más lejos, aquí está el primero
de la serie que patrocina Calle 54 y que cuenta, como recopilador, con el director
cinematográfico Fernando Trueba. En este primer volumen de la serie se apunta
hacia “canciones para una vida más amable” y, para ello, se coloca el título
de “Música para los amigos”. El disco cuenta con envidiables interpretaciones
de gente como Kenny Drew, Lee Konitz, Chucho Valdés, Phil Woods, Charlie Haden,
Pat Metheny, Michel Camilo o Brad Mehldau entre otros. Un lujo delicado ideal
para una cena con velitas junto a tu chica (o chico). (arriba)
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Después de “Asian breakbeats”, “Asian groove” y otros tres o cuatro “Asias”
más nos aparece este “Asia lounge”, un álbum doble que trata de presentar un
panorama en el que las músicas presumiblemente orientales se entroncan con las
corrientes electrónicas del chill europeo. El resultado es muy placentero, propio
para la relajación y muy adecuado para cuando quieres coger un libro y olvidarte
del mundo. No es ni pesado ni excitante, con lo que consigue lo que, presumiblemente,
pretendía. A nivel de artistas te encuentras a gente como Asian Dub Foundation,
Dissidenten o Trilok Gurtu entre otros, pero no es la norma. La mayoría de los
músicos que hay en el recopilatorio son perfectos desconocidos. (arriba)
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Han tenido que pasar casi tres años para que aparezca un nuevo volumen de “Where
blues meets rock”, la serie creada por el sello Provogue en la que se realiza
una contundente selección de artistas de blues rock. Paul Gilbert, Michael Katon,
Jan James, Carl Verheyen o Dave Hole son algunos de ellos. La mayoría son guitarristas
de calidad que abordan temas de blues pero que no pueden evitar que se les vaya
la mano a la hora de la distorsión. Como sus predecesores, el álbum es llamativo
y aporta muy buena música. (arriba)
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