|
•
Seguimos en Africa y nos quedamos con el congoleño Papa Wemba, quien acaba de
lanzar una recopilación tan ambiciosa como “Best of”. El álbum, doble, cuenta
con una selección discutible, aunque es bastante representativa del personaje.
En total son catorce canciones que se complementan con un mix mezclado por DJ
Saïdou en el que se manejan otras ocho canciones. Wemba es, desde hace bastante
tiempo, uno de los emblemas de la música del Congo (antes Zaire) y siempre ha
sabido aunar en su música la elegancia y el glamour junto a las tradiciones
de su tierra. (arriba)
•
Continuando con las músicas de otras culturas nos llega ahora este “Bucovina
Club”, un recopilatorio hecho por Shantel, personaje ubicado hasta ahora dentro
de las formas electrónicas. Parece que el personaje ha quedado fascinado por
lo que pueden ofrecer los Balcanes y se ha involucrado dentro de su música de
tal manera que, junto a interpretaciones de Taraf de Haidouks, Fanfare Ciocarlia
o Goran Bregovic, el productor ha decidido incluir también algunos de sus temas
compuestos en esa dirección. El resultado es sorprendente viniendo de donde
viene, aunque el repertorio escogido es de los obvios y cuenta con abundantes
seguidores en España. Esperemos que el hecho de que el disco aparezca en su
portada firmado por Shantel no despiste al aficionado a lo centroeuropeo y lo
balcánico. (arriba)
•
Bueno es que, con todo el material inédito que aparece con cierta frecuencia
en torno a la figura de Chet Baker, se haya puesto a la venta este “El poeta
del jazz. Grandes éxitos”. El álbum pasa revista al emblemático trompetista
desgranando una colección imprescindible para cualquier aficionado. Baker es
considerado por muchos como un trompetista de talante excepcional que no terminó
de mostrar lo mejor de sí dada su temprana muerte. Con todo, marcó un estilo
y es un músico de referencia absoluto a la hora de hablar de este instrumento,
el cual manejó como pocos en los tiempos lentos y las baladas. Baker fue tildado
numerosas veces de “depresivo” habida cuenta de que sus adicciones le generaban
un universo particular no excesivamente dicharachero. Eso se trasladó directamente
a su música, creando un mundo atormentado y tremendamente intimista que explotaba
en interpretaciones de un lirismo excepcional. (arriba)
•
Como suele pasar siempre, las obras de los grandes personajes son reconocidas
cuando éstos ya no están entre nosotros. Ese parece ser también el sino de Alan
Lomax en España. Mientras vivió resultaba dificilísimo encontrar por aquí sus
grabaciones y, sin embargo, en poco tiempo se han recuperado muchas de ellas
e, incluso, ahora aparece sin retraso este “Popular songbook” que sirve de excelente
botón de muestra para volver a reivindicar al personaje. Lomax, además de antropólogo,
fue uno de los más grandes musicólogos de la historia americana. De hecho, la
misma sería mucho menos conocida si no fuera por la impresionante documentación
que este hombre fue recopilando a lo largo de los años magnetófono en mano.
Su curiosidad se amplió con el tiempo y su labor se extendió también al conocimiento
de la música de otras culturas y países colaborando, con ello, a recrear un
“árbol genealógico” lo más fiel posible a la realidad en lo referente a la evolución
de la música de los dos últimos siglos. “Popular songbook” se centra en la primera
música estadounidense, la surgida al amparo de músicos negros que, aunque aceptaban
lo que encontraban en los Estados Unidos, fundamentaron un estilo propio que
iba a delimitar la futura evolución de la música de este país. Blues rurales,
cantos campesinos, ghettos de color… todo ello se encontraba en la obra de artistas
no reconocidos en su momento y considerados hoy en día imprescindibles. Como
anécdota, señalar que muchas de las grabaciones que se encuentran en este “Popular
songbook” se tuvieron que realizar en penitenciarías. La vida de los músicos
negros, sobre todo a principios del siglo pasado, no estuvo exenta de problemas.
(arriba)
•
La idea ésta de dar un DVD con un CD tiene sus pros y sus contras y hasta genera
que aparezcan productos pensados sólo para el DVD que, de postre, te dan la
versión CD para poderla escuchar en el coche. Hoy en día, que hay formatos para
que todo ello pueda ser colocado en uno solo, parece un poco extraño el lanzamiento
de “Neofusion”, un invento del diseñador de moda Maurice Renoma en base a mostrar
su peculiar mundo visual. Renoma ha colaborado en la elaboración de catorce
vídeos que se incluyen en el DVD y, de paso, se entrega el CD con las mismas
canciones. La música, protagonizada por gente como Miami Synthetique o Kaleidoscope,
se oferta como “la visión lounge” del diseñador textil, algo que puede ser válido
para cierta gente pero que, para otros muchos, no tendrá el más mínimo interés:
hacer ropa no tiene nada que ver con tener cierto criterio musical. (arriba)
|