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Los Enemigos se despiden recuperando sus “obras escondidas”. Marzo 2002 Hasta muy pronto
Da lo mismo lo que venga después. Lo que está claro es que la primera pregunta es obvia. Hace unos meses su oficina de management hizo pública una nota por la que se comunicaba el último proyecto de la banda. Allí se decía por igual que ninguno de los miembros del grupo tenía nada que decir sobre la separación hasta que no estuviera cerrado el proyecto con el cual querían despedirse del público. Y hasta se hacía público tal proyecto: una nueva grabación en directo que diera salida a las canciones menos habituales en los directos de Los Enemigos. Desde aquel día, cada vez que nos hemos tropezado con ellos, se ha pasado el tema de soslayo, como si fuera una fecha en el calendario todavía lejana. Ahora, por fin, el grupo ha terminado la realización de lo que saldrá a la venta con el título de “Obras escondidas” y, de ese modo, se presta a atender a la prensa en relación a su final. Por tanto… -- “Nos aburríamos “--dice Josele echándose para atrás y poniéndose las manos cruzadas detrás de la nuca--”. ¿Te parece poco? Son muchos años ya viéndonos el mismo careto, conociéndonos en todo y componiendo juntos. En el grupo había tendencias musicales diferentes y nos hacía falta respirar. A lo largo de todo este tiempo nunca hemos sido cómodos y hemos tomado al toro por los cuernos, así que… nos hemos ‘echao p’adelante’ y hemos tomado la decisión”. -- ¡Jo! Dicho así da la impresión de que no os aguantabais… -- “No, en absoluto. El asunto no tiene nada que ver con eso y sólo era una forma de hablar. A lo que me refiero principalmente es a que ya había poca cosa a nivel musical en la que ponerse de acuerdo. No es un tema de gustos, sino de lo que reflejamos tocando. Nuestras ideas se han ido alejando”. -- ¿En qué modo? -- “Pues… Chema está más por la cuestión técnica de su instrumento, por una concepción más jazzística, de estudio y esas cosas “--aclara Fino, quien también comparte tertulia alrededor de unos cafés--”, y Manolo… en su onda ledzepelliana, ya sabes”. Por si alguien es nuevo en esto, convendría aclarar que Josele Santiago y Fino Oyonarte pueden considerarse los fundadores de la formación “enemiga” que ha abordado casi todos los años 90. Junto a ellos se incorporó como batería Chema Pérez y, finalmente, Manolo Benítez, quien estuvo a caballo entre su propia banda (Freedom) y Enemigos una buena temporada. Finalmente, Manolo entró en la formación de pleno derecho y “con papeles”. -- “A mí “--continúa Josele--” me gusta más la limpieza y la sencillez y Fino está en una onda parecida a esa, aunque en plan más popero”. -- Supongo que os habrán dicho ya que habéis elegido el peor momento para separaros: tanto tiempo con el grupo a cuestas y cuando se veía que la popularidad empezaba a crecer… -- “Pues… quizá sea eso, que el factor sorpresa había desaparecido de todo esto”. -- A mí me pareció una buena sorpresa que con “Obras escocidas” crecierais de una manera considerable… -- “Sí, pero ya no existía esa estimulación. Incluso con ese disco esperábamos cosas que no se consiguieron, como una infraestructura lógica para poder tocar bien. Si alguien me pregunta qué echo de menos al dejar Enemigos siempre diré lo mismo: hacer una gira con el mismo equipo. No deja de resultar curioso que, cuando hemos ido siempre a peloputa, ahora que empezábamos a ver color digamos que se acaba”. -- Había quien veía en “Obras escocidas” una especie de “testamento” aunque vosotros no lo decíais… -- “No habíamos hablado de ello y, aunque algo se respiraba, siempre hemos mantenido que de lo que no se habla no se puede decidir. Después, sin embargo, han ido quemando más cosas, como lo que te decía de no ver una mejora en las condiciones de trabajo”. -- “Realmente “--añade Fino--”, ahora cada uno está casi más pensando en lo suyo”. -- “Pero queremos despedirnos cara a cara de la gente. Si así se despiden los amigos… no vamos a ser menos los Enemigos”. -- Bien… pues, decidme cuáles son esos proyectos en solitario… -- “Chema está con una compañía de teatro “--contesta Fino--”, pero él también está muy liado con cosas de clinics, temas de enseñanza y esas cosas. Yo tendré que reinventar a Clovis porque lo cierto es que nunca tuve mucho tiempo para dedicárselo en condiciones. Me pondré a componer en cuanto cerremos todo el lío de la edición del disco”. -- “Yo ya tengo hasta canciones para un disco, así que, cuando acabe la gira, probablemente me ponga con ello”. -- ¿Eso quiere decir montar otro grupo, hacértelo en solitario? -- “¡Hombre! Tendré que contar con otra serie de gente que me aporten otras cosas, pero no creo que me vuelva a casar con nadie. Necesitamos libertad y ése es uno de los motivos para dejar Enemigos. Lo que no sé aún es óomo lo presentaré: no me gusta eso de firmar un disco con el mismo nombre que pones en el recibo de la luz”. -- ¿Y Manolo? -- “Pues… no lo sé muy bien. Igual resucita Freedom. Siempre es bueno hacer las cosas que a uno le apetece”. Aclarado queda, aunque entenderlo no sea siempre lo más fácil. Ahora es hora de hablar del proyecto de despedida, ese álbum que, aunque se anunciaba como acústico, poco tiene de tal. -- Un directo detrás de otro… -- “Bueno… Aprovechamos que ya se nos había acabado el contrato discográfico y que teníamos el capricho. Al hacer ‘Obras escocidas’, eligiendo el repertorio, vimos que se nos quedaban fuera muchas canciones que nos apetecía tocar pero que, habitualmente, no metíamos en los directos. Eran canciones en medio tiempo, algunas baladas… temas de los que también queríamos dejar constancia antes de irnos. Hemos llamado al disco ‘Obras escondidas’ precisamente por eso, porque han salido poco”. -- Pero no es en acústico… -- “No. Nosotros lo llamamos ‘sentao’, pero… ¿quién le quita a Manolo la guitarra eléctrica? Si, además, eso del acústico es una tontería: le pones una pastilla a la acústica y la enchufas igual. Nunca nos hemos puesto limitaciones y no nos las íbamos a poner ahora”. -- Supongo que, entonces, como despedida quedará un disco un tanto… ¿inusual? -- “Mira “--se echa Josele para adelante mientras coge un cigarrillo--”: si hay algo que jode es que te tomes el trabajo de hacer canciones sutiles y que todo el mundo conozca tu música con apelativos como ‘cazurro’ o ‘callejero’. Este tipo de canciones han estado siempre en los discos de los Enemigos. La única diferencia con otras es que sólo las hemos tocado dos o tres veces en directo”. -- Me llama la atención que lo hayáis grabado en Salamanca… -- “Había varias razones. La principal es que el consorcio creado a cuenta de la capitalidad cultural mostró una gran disposición para que lo hiciéramos allí, por lo que, aunque contemplamos grabarlo en Madrid, en el Colegio de Médicos o en el San Juan Evangelista, decidimos irnos para allá. El sitio era ideal para la infraestructura que necesitábamos y, además, nos quitábamos la espinita de Salamanca. Allí siempre han tenido mucho interés en el tema de la organización de conciertos y el público es fabuloso, pero, a nivel de estructuras, apenas cuentan con alguna sala decente en la que hayamos podido dar gusto a la gente”. -- Por no tener contrato lo publicáis todo en Alkilo, vuestro propio sello… -- “La ocasión se prestaba. La separación ha sido el chantaje emocional perfecto para que las compañías nos cedieran los derechos de las canciones”. -- “Lo que pasa es que me he metido en un fregao… “--apunta Fino--”. Ya ves tú: cinco o seis formatos diferentes que hay que controlar. Si antes era un jaleo con uno solo…”. Fino se ha caracterizado siempre por lo cuidado de sus ediciones. El es el máximo responsable de Alkilo, sello que se ha encargado, desde su fundación, de la edición en vinilo de los discos de Enemigos. Suelen ser tan esmeradas que habitualmente salen en unas ediciones de muy corta tirada. Los ejemplares de “Obras escocidas”, por ejemplo, se formaban de una caja que incluía los cuatro vinilos. Cada uno de ellos llevaba un encarte y una galleta diferente y, además, incluía un póster desplegable. La edición de “Obras escondidas” no será tan ambiciosa, sobre todo por el alto coste de la anterior, pero se ofrecerá en edición limitada con los dos vinilos en color blanco. El DVD que saldrá a mediados de marzo incorporará mucho más material que el vídeo VHS que aparecerá en las tiendas al mismo tiempo. Contará con veinte pistas añadidas que recogerán material histórico de la banda. Si algo caracteriza los productos de Alkilo es que están “tratados con cariño”, como bien dice Fino. Entre “Obras escocidas” y “Obras escondidas” se podrá tener prácticamente lo mejor de la producción de la banda. El hecho tiene trascendencia no sólo por lo que supone en cuanto a que la gente joven pueda reconocer la valía de un material que no descubrió en su día, sino porque, quiérase o no, los dos directos ejercen de legado ante el final de la formación. -- Mirando atrás, ¿qué creéis que ha proporcionado Enemigos a la música? -- “Lo cierto es que nos gusta más mirar siempre hacia delante”. -- Bueno. Ya… -- “A mí, particularmente “--se decide Fino--”, lo que hemos hecho me sirve de apoyo para enfrentarme a lo que viene”. -- Lo que ocurre es que Enemigos ya tenéis una carrera, un público… -- “Ya “--apunta Josele--”, pero si lo haces una vez puedes hacerlo otra. Yo creo que lo que deja Enemigos es, más que nada, una actitud y una manera de ver las cosas. Podríamos decir también que deja las canciones y que eso es suficiente, pero creo que también habría que señalar esa actitud independiente que siempre hemos mantenido. En todos los sentidos, siempre hemos hecho lo que queríamos y nos hemos dejado el pellejo por ello, sin modas, sin tendencias”. -- ¿Dejáis herencia? Quiero decir, ¿veis el sonido de Enemigos en bandas jóvenes? -- “Muchos grupos nos han señalado como referencia y supongo que, a nivel de actitud, en alguno se reflejará una influencia. Hace poco nos comentaron que se quería montar una fiesta con varios grupos que sólo iban a tocar versiones de los Enemigos”. -- ¿No había surgido en el grupo el deseo de dejarlo? Ya sabéis, esas malas rachas que acaban con cualquiera… -- “Yo la tuve “--contesta Josele--” después del segundo disco, cuando se fue Artemio. No había bolos, no teníamos batería… pero Fino se involucró y yo me empeñé en seguir adelante con ello. Al fin y al cabo, desde crío quería ser músico”. -- Tú eres, además, de los que siempre has señalado la parte profesional de la música. Decías que querías “trabajar” en esto… -- “Sí, así es. Me acuerdo que, cuando era crío y hablábamos de esto, tenía un amigo, Eugenio, que decía que quería trabajar en la NASA. Todo el mundo se reía de los dos creyendo que éramos tontos. Cuando pasó el tiempo yo conseguí vivir de la música y Eugenio trabajar en la NASA. Quienes se reían son ahora guardias de seguridad en algún lado”. -- “A mí siempre me ha hecho gracia “--añade Fino--” que, cuando ves a gente con la que te relacionabas de joven, todavía me preguntaban eso de ‘¿Y tú sigues con la guitarrita?’ No hablo de la generación de mis padres, sino de gente de mi edad”. -- En ciertas cosas parece que el tiempo no cambia. Es como lo que ocurre ahora en Malasaña, barrio del que habéis sido una especie de emblema… -- “Pues sí. La plaza se toma cada cierto tiempo. Ahora es por el botellón y en otros momentos por el ‘porrón’. Es asombroso que no se hayan dado cuenta antes de que la situación por la que pasa el barrio no es culpa de los bares. Para llegar a esto se han tenido que cerrar unos cuantos y, al final, se ve que todas las protestas de los vecinos vienen por cosas totalmente ajenas a los bares”. -- ¿Tú crees que reflejabas asuntos sociales en tus letras? Siempre se te ha considerado más un compositor personal, hacia adentro… -- “Hay de todo. Muchas veces se me ha acusado de no tratar temas sociales, pero todo lo que escribo pasa en este planeta y en esta sociedad, por lo que es lógico que aparezcan de alguna manera en las canciones. Lo que nunca hago son panfletos”. -- ¿Habría alguna manera de definir esas composiciones? -- “Eso de las etiquetas… “--apunta Fino--”. Es música sacada de las tripas, del corazón”. El hecho de tener tras de sí una carrera tan larga y densa como la de los Enemigos hace que una despedida suya sirva para escribir una paginita en la historia del rock español. No se trata sólo de discos y canciones, sino de haber vivido la construcción de una escena que estaba totalmente virgen. -- En todo este tiempo, ¿por qué no tuvisteis suerte con los medios? -- “Pues… quizás por la dificultad para encasillarnos, ya que siempre hemos estado bastante fuera de movimientos o de posturas ideológicas específicas. Somos una banda de rock español sin manías”. -- “Nos querían meter “--añade Fino--” entre los heavies, que si la moda del garage, que si no sé qué…” -- “A la larga, mira, yo creo que eso nos ha beneficiado. Nunca nos hemos sentido obligados a superar listones ni hemos sufrido eso de saturar a la gente”. -- “La gente de los medios no está acostumbrada a investigar, ni siquiera en un disco. Se lo dan todo hecho y propuestas como la nuestra, que venían a ser el compendio de un año, no les entraba demasiado. Ellos están más al single que se promociona”. -- ¿Cómo valoráis la actual situación de la música en España? También en eso las cosas han cambiado un montón: piratería, operaciones triunfo… -- “Es un mundo extraño “--contesta Josele--”. Lo de la piratería… es una putada que siempre se coja al pequeño, que es el que menos daño hace, y que no se vaya directamente hacia los grandes, quienes manejan el cotarro”. -- “A mí me hizo mucha ilusión ver discos nuestros en las mantas de los piratas. Eso quería decir que vendíamos”. -- “Sí. A mí también me hizo ilusión. Sobre lo otro que decías, lo de la ‘Operación Triunfo’, no lo sigo mucho: es algo que tiene que ver bien poco con lo que hacemos”. -- Eso es obvio, pero algo querrá decir que se vendan tantos discos de algo así… -- “¡Hombre! Si lo sacas a precio barato y están todos los días en la tele… pues vendes. Lo que demuestra eso es dónde está el público y a dónde llega esa música. Es otro mundo, el de las operaciones comerciales a base de echarle morro”. -- ¿Funcionaría eso si se hiciera con bandas de rock? -- “No. Ahí lo que se hace es modelar a los cantantes. El rock, precisamente, se caracteriza por lo contrario. Las bandas son más viscerales que técnicas”. -- Otra cosa. En todo el tiempo que habéis estado activos habéis trabajado con una compañía independiente, dos multinacionales y, ahora, vuestro propio sello. ¿Qué diferencias habéis encontrado entre unas y otras? -- “Yo he llegado a la conclusión “--comenta Josele--” de que sólo te llevas bien con una compañía si vendes un montón”. -- “Ahora no hay tanta diferencia como antes “--añade Fino--”. Probablemente la mayor diferencia sea la posibilidad económica que tienen unas u otras para la promoción”. -- “Lo peor que tienen las multis es que cambian de personal como de calcetines. Un equipo puede estar muy interesado en un artista y, apenas sale el disco, cambian a todos por alguien que ni siquiera te conoce. Las indies tienen la ventaja de que, quien las lleva, suele poner por delante el valor artístico antes que el económico. Son gente a la que le gusta la música mientras que, en una multi, hay mucha gente que vende discos igual que vendería zapatos” -- Vosotros habéis participado en la fiesta que montó Todas las NOVEDADES. La fiesta pretendía juntar a los grupos más clásicos de Madrid ¿Aceptáis ese adjetivo en vuestro caso? -- “Claro. Lo ganado, ganado. Nosotros somos modestos, pero orgullos, y, de alguna manera, formamos parte de la historia de la música de aquí”. -- ¿Qué otros grupos consideráis que estarían también en ese estado? -- “Hay muchos, pero, en este país, la gente no suele ser agradecida con sus grupos y es bastante injusta. Lo que diferencia a grupos como nosotros de gente como Cucharada, Mermelada… es que hemos durado. El caso de Sex Museum, que también ha durado, quizás no ha tirado tanto por lo de cantar en inglés, pero es un supergrupazo”. -- ¿Tendrá algo especial la gira de despedida? -- “Para nosotros ya es especial. Trataremos de hacer un repertorio significativo y seguro que habrá una carga emocional especial. Nos despediremos viéndonos las caras con la gente”. -- ¿Será día para una lagrimita? -- “Regalaremos pañuelos a la entrada”, sonríe Fino. E.P. Enemigos. “Obras escondidas”. AlKilo
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