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Los madrileños Boikot vuelven a grabar en España seis años después. Marzo 2002

Cambiar para mejorar

”De espaldas al mundo” es el nuevo álbum de uno de los cuartetos musicales madrileños más internacionales. Su trilogía “La ruta del Che”, culminada con álbum en directo, vídeo y libro, les sirvió para consolidarse entre el público rockero de este país y, al mismo tiempo, para aglutinar experiencias de viaje que, de un modo u otro, siempre afectan a la madurez del que los realiza.

Son tres años desde su última entrada en un estudio de grabación. “Mucho tiempo para pensar las cosas”, dicen. Eso les ha permitido afrontar su nuevo trabajo discográfico con una óptica bien diferente a la que dominó toda su producción anterior. Era, según se desprende de sus palabras, un momento para hacer algo “realmente bueno”, algo que mostrara lo aprendido durante el viaje iniciático que supuso “La ruta del Che”. Por primera vez en su vida, Juan Carlos, Alberto, Kosta y Grass (bajo, guitarras y batería de Boikot respectivamente) han dispuesto de veinte canciones compuestas antes de entrar a grabar, algo que choca con las prisas propias de sus anteriores trabajos y con la inmediatez que les ha caracterizado a lo largo de su ya considerablemente larga carrera. “De espaldas al mundo” supone, desde otros puntos de vista, un crecimiento considerable. No sólo se ha mejorado en el nivel técnico y estético, sino que se han abierto las puertas, se han utilizado las posibilidades del ordenador a la hora de planificar el trabajo y se ha dispuesto de los medios necesarios para trabajar con comodidad.

El cambio de compañía, realizado por la búsqueda de una mayor proyección, y la elección de productor mirando para arriba son otras de las características que marcan el nuevo álbum. Después de escucharlo es fácil señalarlo como el mejor de su vitae, aunque, del mismo modo, podría comentarse que es el primero en el que los miembros de Boikot pueden explayarse en plenitud.

-- “Después de haber hecho cinco discos con Javier Abreu como productor considerábamos que nuestra colaboración era ya un ciclo cerrado, tanto a nivel musical como personal. Llegaba el momento de afrontar una etapa de cambio y de cerrar una etapa que acaba con ‘La ruta del che’”.

-- ¿Es ése el motivo de haber elegido a Jesús Arispont como productor?

-- “Tanto Kosta como Grass ya conocían a Jesús porque habían trabajado con él cuando estaban en Grass (el grupo). Entre todos consideramos que, como productor y como músico, podía aportarnos mucho y, afortunadamente, eso ha derivado en la mejor producción de Boikot. Es la primera vez que se nos han brindado estas oportunidades a nivel de medios”.

-- ¿Por qué subir a grabar a Euskadi? Arispont suele trabajar en Madrid…

-- “Sí, pero es bueno irse a otro país. Te aíslas y eso te centra en el trabajo”.

Los estudios elegidos para dar forma a “De espaldas al mundo” fueron Gárate, en Andoaín, con Haritz como técnico y con un mes entero para utilizarlo.

-- “Este disco ha contado con mucha preproducción. El hecho de haber utilizado ProTools nos ha ayudado mucho dado que podíamos evaluar el resultado de nuestras ideas sin necesidad de avanzar más en el trabajo. Eso nos ha permitido disponer de tiempo para elegir. Además, tanto las instalaciones de los estudios como Haritz han aportado mucho. Entre todos hemos conseguido que las canciones salgan más redondas que nunca”.

-- Entonces, ¿habéis tenido todo lo que queríais?

-- “Pues sí. De hecho sólo se barajó otra posibilidad, que consistía en trabajar con Greg Graffin, de Bad Religión. Le enviamos nuestro trabajo, pero, en ese momento, estaba liado con el disco de su banda. Nosotros no podíamos esperar demasiado porque teníamos todo bastante bien planificado. Cuando nos dio el sí ya habíamos empezado a grabar. Era otra opción”

-- ¿Y cómo se planteó eso? ¿Habríais ido a Estados Unidos?

-- “No avanzamos más en el asunto dado que no hubo posibilidad. Greg tiene un estudio al lado de las torres gemelas, en Nueva York, y luego los Motor Studio en Los Angeles. El primero lo usa para sus proyectos, para las producciones de grupos pequeños, mientras que el otro es el que usan bandas como Bad Religión. También se pensó que quizás podíamos hacer que viniera y trabajar aquí, pero, como te digo, no fuimos más allá por la incompatibilidad de nuestros calendarios”.

Cuando se les pregunta por la variedad que, tanto a nivel de sonido como a nivel de composiciones, supone el nuevo trabajo, los miembros de Boikot afirman que siempre quedará la duda de si podrían haber dado el salto antes, de si los medios son tan determinantes. También señalan la mejora técnica que, con el tiempo, se va adquiriendo en el mundo de la música. Muchos conciertos a sus espaldas, horas de ensayo…

-- “No sabemos si suena a Boikot, ya que hemos querido subir un escalón y eso siempre supone algún tipo de cambios. No queríamos repetir siempre los mismos esquemas y hemos hecho nuestra la frase que dicen muchos guiris: hacer punk no implica que tengas que hacer música mal tocada. En nuestro caso todo pasa por mejorar, aunque, sí, hay cosas que nos identifican en el disco”.

-- ¿Esas versiones que hacéis a partir de temas populares?

-- “Es una de las cosas, por ejemplo. Aquí queríamos incluir dos versiones, pero al final, por aquello de pedir permiso, una no ha podido incluirse. La que sí aparece es una canción de la guerra civil, ‘Inés’, que en el álbum está cantada por Ruth Rodrigo, una cría de once años. Queríamos abordar el tema de cómo los niños viven la guerra y es algo que hemos conseguido presentando la canción así. La otra versión que deseábamos incluir era una adaptación del ‘El rey’ con la letra actualizada, pero, precisamente por ese cambio, nos han denegado el permiso para usarla”.

-- ¿No era ése el tema en el que contabais con Amparo?

-- “Sí. Estaba masterizando allí el disco de Amparanoia y surgió la conexión. El tema era una ranchera, por lo que le venía al pelo”.

-- Habladme del resto de las colaboraciones…

-- “En esa misma canción intervenía más gente, una sección de vientos. De las que aparecen creemos que queda fantástica la aportación de Xavi, de 4 Itzal, que mete la trikititxa en un tema. Héctor, de Los Niños de los Ojos Rojos, también aporta el violín y los Kikes, de King Putreak, hacen una especie de introducción hablada en ‘La vieja escuela’. Fue asombroso cómo, en treinta segundos, decían justo todo lo que precisábamos para que la canción ganase”.

-- Tenéis también otra aportación tan importante como curiosa. Evaristo, de La Polla, no participa en un tema; lo escribe y lo canta entero…

-- “Queríamos hacer algo diferente, no eso de hacer un coro como siempre. El amor y la fijación que tenemos por un grupo como La Polla siempre ha sido evidente. Hemos tenido alguna conexión con Evaristo en el pasado e, incluso, ya participó telefónicamente en uno de nuestros anteriores discos. Fue mágico cómo le presentamos la música, grabada en un cassette de mano, y le dijimos si se le ocurría algo. Al poco tiempo nos llamó por teléfono y nos cantó la canción. En cuarenta y ocho horas hizo una letra buenísima y la cantó como sólo él sabe hacerlo”.

-- Otro de los músicos por el que parecéis tener una fijación es Rosendo. En uno de los cortes del disco aparece su riff de “Flojos de pantalón”…

-- “Nunca hemos hecho nada con él. Cuando nos fuimos a Cuba tuvimos una pequeña posibilidad, pero el asunto no cuajó. Desde entonces, en cada uno de los discos que hemos grabado, siempre hemos metido un guiño de su música, una especie de homenaje o de reconocimiento. No es algo evidente y, en ocasiones anteriores, para mucha gente ha pasado inadvertido. En esta ocasión hemos metido ese solo”.

-- El hecho de utilizar trikis, violines, metales… es algo que se está convirtiendo en una de vuestras características. ¿Tanto os influenció el conocer el mundo latino?

-- “No sabemos si vendrá de ahí, aunque es evidente lo que aprendes viajando. Antes igual nos sonaba extrañísimo incluir una gaita o un violín en una pieza de rock, pero ahora es justamente al contrario. Cuando escuchas la sonoridad que otros instrumentos aportan a las canciones lo raro es que no te decidas a incluirla”.

Si musicalmente Boikot ha dado un paso trascendental en lo que es su discografía, en las letras no hay un cambio tan brusco. Las preocupaciones sociales que ocupan un tiempo considerable en la vida del cuarteto se ven reflejadas de nuevo en sus canciones. Son ejemplos de rabia, de contestación malhumorada y de reflejo instantáneo. Eso siempre produce que al cuarteto se le señale como uno de esos grupos que abunda en el mitin o que utiliza la desgracia ajena como argumento para la composición.

-- “El mundo da vueltas y muchas situaciones sólo cambian de sitio, no de color o de resultado. Aunque puedes pensar que a veces te repites en las temáticas, en el fondo ves que no es así, que si el inconformismo surge es porque esas situaciones no cambian. Como hemos grabado en Euskadi, por ejemplo, hemos visto otra vez cómo hay una enorme diferencia entre lo que te cuentan los medios de comunicación y lo que sucede realmente en la sociedad”.

-- Lo cierto es que, como tocáis temas tan puntuales, siempre cabe la posibilidad de que las canciones queden como desfasadas en un futuro…

-- “Puede ser, pero nosotros lo vemos justo desde el otro punto de vista. Un disco no es como un libro, sino como un periódico: refleja el momento en el que se ha hecho. Ahora puedes escuchar los discos anteriores de Boikot y recordar lo que pasaba en aquellos momentos. Es entonces cuando compruebas que las situaciones no cambian tanto. Nosotros hemos hecho en este álbum ‘La vieja escuela’, un tema centrado en las protestas estudiantiles que se viven ahora, pero si lo escuchas ves que podría haberse escrito hace unos años con motivo de otras protestas del mismo tipo. Y seguramente en el futuro habrá más protestas. Unos día será la LOU, otras la LAU…”

-- Soléis decir que es como una especie de “contrainformación”…

-- “Sí, algo así. Es la manera de exponer nuestra visión de las cosas y pensamos que es una visión mucho más cercana a la realidad y a la gente que la que enseñan los periódicos. Mira, por ejemplo, el tema de ETA: nos dicen que ellos matan, pero se ocultan los motivos de esas muertes o el hecho de que otra mucha gente también mata. O cmo las movilizaciones ciudadanas: las tienes a montones y nunca las ves reflejadas en los medios”.

-- Es un hecho que a bandas como la vuestra siempre hay quien las señala como unas… ¿aprovechadas? Por lo de vivir a cuenta de las desgracias de la gente…

-- “Es obvio que alguien puede verlo así, pero lo cierto es que cada persona es un mundo y que nadie tiene por qué conocer absolutamente a los miembros de una banda de rock. Nosotros pensamos que somos coherentes con lo que hacemos y que no carecemos de ética”.

-- Son circunstancias que, probablemente, sólo se escuchan dentro del mundo del rock. Similar a lo del cambio de compañía: alguien os dirá que habéis abandonado vuestros principios de autogestión…

-- “Siempre hay alguien que te lo dice, pero eso es como todo. Hay gente que, cuando un equipo gana un partido, le echa la culpa al árbitro mientras que, si lo pierde, dice que son una panda de mantas. En la música es igual: si creces a nivel de ventas o de popularidad eres un oportunista y, si no creces, pues no. Aunque hagas lo mismo”.

-- ¿Es necesario explicar lo del cambio de compañía? Locomotive ya publicó el libro vídeo que daba fin a la “Ruta del Che”…

-- “Pensábamos que era importante crecer. En nuestro terreno ya habíamos hecho todo lo que podíamos con los medios de los que disponíamos. Estábamos ya en una situación en la que, para mejorar, necesitábamos una compañía que nos facilitara hacer un mejor disco proveyéndonos de los medios que antes no habíamos podido tener”.

-- Pero eso no supone la desaparición de BKT, ¿no?

-- “En absoluto. BKT publicará en breve el nuevo álbum de Disidencia, por ejemplo”.

-- Otra cosa para explicar son los, digamos, “proyectos paralelos”. Kosta ha ejercido de productor en alguna ocasión…

-- “Sí, y tengo alguna que otra propuesta: el nuevo álbum de Doble Gota, lo del Pequeño Saurón, el debut de Trastienda Rock… Ahora estoy muy liado, pero algo se hará”.

-- ¿Dónde quedó la aventura de Grass? Tanto el propio Grass como Kosta simultaneabais la pertenencia a las dos bandas…

-- “Sí, y hubo gente en Grass que no lo veía fácil de llevar. El caso es que, cuando se consideró esa dificultad, no quisimos causar ningún tipo de lastre. Esperamos que les vaya lo mejor que pueda ser”.

-- ¿Terminamos? Explicadme el título del disco. ¿Hay alguna relación con “La espalda del mundo”, el documental de Javier Corcuera?

-- “Nos sentimos identificados con él, pero, a parte de eso, no hay ningún otro tipo de relación. Vimos la película después de haber hecho el disco, aunque, eso sí, nos encantó”.

E.P.

Boikot. “De espaldas al mundo”. Locomotive

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