|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Red Hot Chili Peppers se alejan de las tendencias duras en su nuevo álbum. Julio 2002 Entre paréntesis
Flea es el payasete, Frusciante el místico, Kiedis ejerce de moderador y Chad Smith sólo abre la boca para hacer chistes de los que únicamente se ríe él. Una rueda de prensa con Red Hot Chili Peppers no es algo para recordar; o por lo menos ésta. El motivo para convocarla era la presentación de “By the way”, álbum que se pondrá a la venta el 8 de julio y que aparecerá hasta en cuatro formatos diferentes, incluido el DVD audio con sistema Dolby Surround. El grupo ha puesto recientemente en el mercado otro DVD que también se puede adquirir en formato de vídeo tradicional, “Off the map”, con la grabación de una actuación de los Peppers en el Memorial Coliseum de Portland. “By the way”, el nuevo disco de los protagonistas de “Blood sugar sex magik” (91) y “Californication” (99) tiene el reto de igualar lo conseguido por su anterior álbum. “Californication” llegó a colocar más de doce millones de copias en todo el mundo amparado en su enorme calidad musical, aunque, de momento, no parece que “By the way” nazca avalado por críticas tan positivas como su antecesor. De hecho, el primer apelativo que se oía en boca de casi todos quienes lo habían podido escuchar era el de “blando”. “Estamos en la música por la energía del punk. Aquélla era una música renovadora en su momento, pero no puedes seguir haciéndola igual durante toda la vida: eso sería como hacer siempre versiones de lo mismo. No creo que hayamos perdido la actitud”, se defendía Frusciante, guitarrista de los RHCP, cuando se aludía a lo “rebajado” del nuevo sonido, algo que algunos creían, incluso, relacionable con el mismo título del álbum, (“By the way” se puede traducir, entre otras cosas, por “entre paréntesis” o “de paso”). “No constituye ningún tipo de parada dentro de nuestra carrera. De hecho, hemos tenido un año muy intenso entre la composición y la realización del álbum. Es, con seguridad, el mejor que podemos hacer en este momento. Lo del título… pues sí. Hace referencia al juego de palabras, pero más para que el oyente busque su propio significado, su propia interpretación”, añadía Kiedis, vocalista del combo y uno de los dos únicos miembros del mismo, junto a Flea, su bajista, que han participado en los ocho álbumes que han publicado. Aun así, las preguntas arreciaban por el mismo palo, algo que generó una nueva contestación de Frusciante: “Hemos grabado más canciones de las que aparecen finalmente en el disco, y muchas de ellas realmente cañeras. Si hubiéramos querido un disco cañero lo habríamos podido sacar, pero preferimos dejar en el disco las mejores canciones, no las más fuertes. Si quieres otro sonido de este grupo puedes recurrir a sus primeros discos, aunque, para mí, éste es lo suficientemente cañero y pesado”. “By the way” se ha grabado en los estudios Cello de Los Angeles, en medio de Sunset Boulevard, pero tuvo un complemento final de lo más curioso: “Una de las cosas que permite la tecnología actual es que puedes meter las voces en cualquier sitio; no es como los instrumentos, que requieren otro proceso para su grabación. Cuando teníamos toda la música grabada alquilamos una suite en el Chateau Harmont, un hotel que nos gustaba de otras veces en las que hemos estado en él, y colocamos allí nuestro equipo. Hasta pusimos posters en las paredes de manera que todo pareciese más amigable y cercano”, recordaba Kiedis, quien, siendo preguntado por la figura de Rick Rubin (productor del álbum una vez más), señaló que “es un gran compañero para todo: para ir al cine, para cenar, para cualquier cosa. Cada vez se hace más parte del grupo, como una especie de socio tremendamente importante. Siente la misma pasión por la música y por la banda que nosotros mismos”. Si un nuevo disco de Red Hot Chili Peppers es observado con tanta agudeza es, simple y llanamente, por la importancia que tiene en sí mismo cualquier cosa que el cuarteto haga. Quiérase o no, ellos han creado un estilo que ha transformado el rock de la década de los noventa y, para muchas bandas de la actualidad, siguen siendo un referente ineludible. Pero… admitámoslo: el grupo ha cambiado con el tiempo. Y no lo ha hecho ni a mejor ni a peor; simplemente, ha dirigido sus miradas hacia otro sitio. El día antes de presentar su álbum, Flea y sus compañeros tocaron en directo en Madrid aunque en principio se anunció que su único show en España iba a recalar en Barcelona. Lo curioso del hecho es que RHCP no tocaron para sus fans, sino que invitaron a trescientos oyentes de la emisora “40 principales” para grabar un concierto “exclusivo” para su cadena de televisión. En la misma dinámica, Frusciante señaló, preguntado por la problemática de la piratería, que “eso no significa la desaparición de la música. Podrán desaparecer las grandes estrellas que se mantienen en base a la venta de sus discos, pero, por contra, podrán aparecer nuevos artistas que graben en su casa y que puedan distribuir su música más fácilmente que ahora. Yo, estando en la situación que estoy, preferiría que esto no cambiara, pero siempre hay que pensar que cualquier cambio puede traer algo positivo”. De ese modo, no te extrañe escuchar abundantes medios tiempos en “By the way”, ni guitarras hawaianas, ni siquiera un corte de ska. Lo que menos debes hacer, si pretendes hacerte una idea del nuevo álbum de los Peppers, es pensar en grupos contemporáneos tipo Limp Bizkit. “No tenemos ningún parecido con ellos, ni en el espíritu ni en lo que hacemos. Quizás otra gente opine de diferente manera, pero, como yo no escucho a Limp Bizkit, pienso así”, afirmaba tajantemente Kiedis. Flea, por su parte, en una de las pocas ocasiones en las que abrió la boca para decir algo inteligible (casi todo lo que hizo fue lanzar grititos), señaló que, “cuando éramos críos, siempre había alguien en el Instituto que quería ser popular. Nosotros no: nosotros éramos los marginados. Es importante haber pasado esa época de soledad porque sirve para generar creatividad. Hemos mantenido esa actitud siempre y sería muy difícil que se nos identificara con alguien que no fuéramos nosotros mismos”. El “nosotros mismos” al que hace referencia Flea es un poco difuso. Curiosamente, la actual formación de los Red Hot sólo ha grabado cuatro de los álbumes de su discografía, si bien, eso sí, dos de ellos eran verdaderas obras maestras. Frusciante, por ejemplo, no se incorporó a la banda hasta 1989 para hacer “Mother’s milk”, la cuarta obra del grupo, y, del mismo modo, abandonó la formación dejando paso a un ir y venir de guitarristas que, finalmente, terminaría con la contratación de Dave Navarro para la grabación de “One hot minute” (95). Curiosamente, Frusciante siempre ha hecho notar su desilusión con ese disco, hasta el punto de afirmar que aún no ha encontrado ningún motivo para escucharlo. Preguntado sobre el particular, el bueno de John contestó que “eso que dije no tiene nada que ver con la manera de componer de Navarro. Lo que pasa es que, para mí, esta banda es especial y no vi que Navarro se lo tomara del mismo modo que yo lo hacía. Para él era solamente un trabajo e, incluso, en las ruedas de prensa que daban por esa época, él, de algún modo, se reía de la banda. Cuando yo dejé el grupo no fue porque no me sintiera a gusto en él, sino por circunstancias que me obligaron y que me hicieron ver que, en ese momento, era lo mejor para todos”. Obviamente, no es éste el momento ni el lugar para inmiscuirnos en las conocidas causas que hicieron que Frusciante dejara temporalmente a los Red Hot, pero sí lo es para analizar las diferencias entre él y Navarro a la hora de componer. Del ex-Jane’s Adiction se destacaba lo complicado de su dinámica y el hecho de utilizar numerosas pistas a ocupar por su instrumento. “Yo también metía muchas pistas antes, y muchos efectos de distorsión, pero no es una dinámica que me guste ahora en el resultado sonoro. He preferido aligerarlo todo y utilizar otros instrumentos”, comentó el actual guitarrista. “En este disco he utilizado algo de electrónica, sintetizadores antiguos que ya existían en los años 70. No me opongo a utilizar instrumentos más modernos o, incluso, ordenadores, pero lo haré cuando piense que pueden aportar algo al sonido del grupo”. E.P. Red Hot Chili Peppers. “By the way”. Warner
|