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Warner publica, desde sus archivos, la espectacular antología de uno de los más grandes nombres de la música negra. Enero 2002 ¿Cuál es el nombre del funk? Bootsy Collins
Tras todos los anteriores seudónimos se esconde el bajista, compositor y vocalista más espectacular de la historia de la música funk. Coincidiendo con la edición en nuestro país de "Glory B da funk's on me!", una espectacular antología --tanto por el contenido como por la presentación-- de la carrera de este músico para el sello Warner, repasamos la figura de uno de los personajes más importantes de la historia del género para entender el significado de algo más que un estilo musical. La P-rehistoria. Viajando en el interior de la "nave nodriza" hemos llegado a Cincinnati (Ohio), tierra de grandes nombres del funk, como Zapp, Ohio Players, The Isley Brothers, Slave, Sun o Lakeside entre otros. En nuestra misión propagadora del funk seguimos el rastro de los hermanos Collins, Phelps (el mayor) y William (el menor), y que a partir de ahora los conoceremos por sus apodos: Catfish y Bootsy. Su meteórica carrera se inicia con veintitrés y dieciocho años respectivamente, cuando son llamados por Bobby Byrd, el lugarteniente del mismísimo James Brown, que había oído hablar de ellos. El resultado de la incorporación de los dos hermanos a la banda del "padrino del soul" se puede apreciar en genuinas bombas de funk como "Sex machine", "Talkin' loud and sayin' nothin" o "Super bad"; el camino hacia la cima del funk ya estaba escrito con bases sólidas y cimentado en auténticas descargas de groove puro y sin cortar. Ya nada sería igual. Como ha ocurrido con la mayoría de músicos que han pasado por la filas de Mr. Dynamite", agobiados por las rígidas normas y los severos métodos de trabajo, Phelps "Catfish" Collins y William "Bootsy" Collins deciden emprender un año más tarde camino con su propia banda. El resultado será The Houseguest, una desquiciada banda de funk-rock en donde empezaron a dar rienda suelta a su locuras funkadélicas. Clinton connection Una buena noche, entre el público que asistió a uno de sus conciertos, estaba George Clinton. Rápidamente vio en la pareja de hermanos lo que andaba buscando para su banda Funkadelic. Curiosamente, antes de este encuentro, ambos músicos habían oído hablar el uno del otro y todo el mundo comentaba que deberían tocar juntos. Era un secreto a voces que Bootsy y Clinton tenían que conocerse y abrir los nuevos caminos del funk. Era inevitable y el funk, a partir de entonces, se llenaría de una psicodelia, una imaginación y un colorido nunca visto hasta entonces. Una nueva era acababa de comenzar y eso se atestiguaría con discos como el doble publicado en Westbound "America eats its young" (72), firmado por Funkadelic, donde colabora por primera vez Bootsy con la nación P-Funk con piezas funkdamentales para entender el estilo en toda su dimensión, como "Mothership connection" (75) de Parliament, o con temas capitales como "Supergroovalisticprosifunkstication" o "Give up the fuk (Tear the roof off the sucker)", himnos indiscutibles en la historia del funk, testimonio vivo de la música negra y el groove en estado puro: la sublimación. En una palabra, si no lo tienes en tu colección, vete ahora mismo a por él y luego sigues leyendo este artículo. Obligatorio. La banda de neumáticos de Bootsy La figura de Bootsy Collins empieza a eclipsar por momentos a la de sus compañeros en Parliament-Funkadelic. Su espectacular imagen, su derroche de fantasía y surrealismo o su destreza y talento con el bajo dan como resultado que, a principios de 1976, Bootsy forme su propia banda, la Bootsy's Rubber Band. En la formación inicial encontramos a su hermano Phelps Collins, el batería Frankie "Kash" Waddy (que ya había tocado con Bootsy en The Houseguest), dos ex-componentes del grupo Madhouse llamados Joel Jonson y Gary Cooper (que ya estaba en Funkadelic), Robert "P-Nut" Jonson, el teclista Joel "Razor Sharp" Jonson, el vocalista Gary "Mudbone" Cooper, Rick Gardner y los Horny Horns, integrados por Fred Wesley, Richard "Kush" Griffith y Maceo Parker. Una formación que en directo destilaba funk de altísimo octanaje y que, con el paso de los años, hacia finales de la década de los ochenta, sufrió algunas reestructuraciones pasando a denominarse Bootsy's New Rubber Band, aunque conservando la esencia de la P-Funk y su espíritu. Haciéndolo funky. "Stretchin' out in Bootsy's Rubber Band", el primer disco firmado por Bootsy Collins como líder de su propia banda, es del año 76 y en él se presentaba a Bootsy sobre una moto apareciendo de entre las tinieblas. En ese momento contaba con sólo veinticuatro años y ya había pasado por la banda de Brown y Clinton, que produjo el disco. El resultado fue un disco ultra funky donde el bajista originario de Cincinnati destapó el tarro de esencias y, de paso, le proporcionó su primer gran éxito, la balada "I'd rather be with you". Un año después se publica "Ahh...The name is Bootsy, baby!", otro trabajo esencial para todos los amantes del sonido de la P-Funk, que contenía temas como el medio tiempo de "The Pinocchio theory", la irónica "What's a telephone Bill?" o el clásico que daba título al álbum, un disco cargado de un excelente sentido del humor e infeccioso funk. En 1978, y haciendo gala de una hiperactividad envidiable, publica "Bootsy? Player of the year", una gozada para los P-Funkmaníacos tanto por su presentación como por los temas que incluían sus surcos. Las baladas y medios tiempos tienen un peso considerable en este trabajo; a destacar "May the force be with you", "Very yes" o "As in (I love you)", pero también contiene bombas atómicas como "Bootsy what's the name of this town", que, desde entonces, es el tema que utiliza para abrir sus shows en directo. El disco contenía, además, una réplica de sus míticas gafas, que podías recortar y colocarte para emular a su inventor. Tras cerrar una excelente trilogía con sus anteriores trabajos, "This boot is made for Fonk-N" se publica en el verano de 1979 y, aunque parezca mentira, esta entrega vuelve a estar llena de inspiración, imaginación y piezas tremendas como "Under a influence of a groove" (algo así como la respuesta, llevándola a su terreno, del clásico de Funkadelic "One nation under a groove") o momentos tan intensos como "Bootsy get live" y "Jam fan (Hot)". En 1980 nos encontramos con un Bootsy con cambio de imagen: en su disco "Ultra wave" ya no porta sus míticas gafas y en la producción también apuesta por un sonido más pop. A pesar de eso, temas como "F-Encounter" van sobrados de groove, pero, irremediablemente, se ha perdido algo de la magia que acompaña al personaje. También es un período en el que Bootsy está en continuos juicios y demandas con George Clinton acompañado, además, por algún que otro problema de adicción. Probablemente una mala planificación a la hora de su publicación hicieron de este disco uno de los que peor repercusión tuvo y que menos relevancia ha alcanzado en su discografía.
En 1988 regresa con el significativo título de "What's Bootsy doin?" con aires renovados: una estética de funk intergaláctico, cambio de sello y nueva banda. Temas como "Shock-it-to-me" dan buena prueba de ello, ratificándose al año siguiente con "Jungle bass". Con la nueva banda funcionando a pleno rendimiento publica "Blaster of the universe", un trabajo doble con dos versiones distintas: una con los temas originales y otro disco con las versiones instrumentales, una auténtica montaña rusa de atracciones funkies con temas enormes como "Funk me dirty", "Back N the day" o una de las últimas participaciones en vida del guitarrista Eddie Hazel en "Blasters". Su último trabajo de estudio es del año 97; se trata de "Fresh outta "P" University", un disco en el que se acerca descaradamente al hip hop respetando su característico sonido que, además, le ha devuelto a la cima de los grandes del funk de todos los tiempos. Escucha temas como "Do the freak" o "Party lick-a-bie's" y lo comprobarás. Antología funk Anterior a la edición de su reciente "Glory B da funk's on me!", Bootsy tiene publicados tres trabajos, dos de ellos en directo, que también recogen los mejores momentos de su producción: "Keepin' dah funk alive 4-1995" (disco doble donde se recoge la grabación de su show en Tokio y que está plagado de grandes temas en la discografía de la P-Funk, como "Flashlight", "Cosmic slop" o "P-Funk (Wants to get funked up)"), y, por otro lado, "Live in Louisville 1978", publicado en 1999 y que es un perfecto ejemplo del sonido que practicaba la banda en esa gira: grueso, crudo y sucio como el auténtico funk. Warner también publicó en 1994 otro recopilatorio titulado "Back in the day: The best of Bootsy", donde aparece prácticamente la misma selección que en su última antología a precio más económico, ideal para iniciarse en el sonido de su protagonista aunque, eso sí, sin la espectacularidad del más reciente que ofrece, en forma de caja doble, un desplegable troquelado, abundancia de fotos e información a la altura de la imagen y el espectáculo que siempre nos ha ofrecido su autor. Un regalo para los amantes del Funk con mayúsculas. Miguel A. Sutil.
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