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Dusminguet. Febrero 2001
La fiesta, el incansable verbena-style que practica este grupo nacido en un pueblo catalán llamado La Garriga, vuelve a la carga con una segunda entrega titulada "Postrof". Nada más poner el disco compruebo que su salud musical sigue igual de aguerrida y caliente que en su debut ("Bufalungo"), trotando con sus jóvenes huesos entre los ajados caballitos de feria ambulante y los gastados neumáticos de un colorido carro. Dusminguet transmiten alegría y optimismo al tiempo que lanzan nostalgia y revolución. Tienen pinta de no saber estarse quietos y de apuntarse a cuantos bombardeos de confeti y serpentina haga falta. Una voz rota sale de la garganta de Joan (acordeón y voz), que está al otro lado del teléfono. Ayer hubo concierto y hoy también, y parece ser que, además del ritmo, a Joan se le ha contagiado una gripe. Comenzamos hablando de la preparación de las canciones del nuevo disco: "hace año y medio o así comenzamos a preparar estas canciones. Tras haber tocado durante todo el verano, nos encerramos en una masía en el Montseny; allí grabamos en directo una maqueta con canciones nuevas, otras que se habían quedado fuera del primer disco y algunas más antiguas aún. Fueron treinta temas y seleccionamos y trabajamos sobre los que quedaron en el local de La Garriga". Y de ahí, con las bases de las canciones grabadas en el modesto estudio que tiene su productor Tomás Arroyo, se marcharon a Marruecos a grabar el disco: "la idea surgió porque varios del grupo habíamos estado por ahí repetidas veces. Teníamos hablado desde el anterior trabajo que queríamos grabar fuera, nada de estudios, y vimos que en ese país se podía tener una estancia agradable, tranquila y económica. Además de Chefchaöen, que es donde se grabó, miramos en Asilah porque muchos marroquíes de nuestro pueblo son de allí". Y, ni cortos ni perezosos, iniciaron una excursión que duraría un mes y una semana, capitaneada en el aspecto técnico por Ferris, habitual de Dusminguet, que buscó la casa adecuada y los aparatos necesarios para transformar una modesta sala de fiestas marroquí en un competente estudio de grabación: "nos tuvimos que habituar al ritmo del pueblo. Como no se podía insonorizar del todo aquella casa, terminábamos sobre las diez y al día siguiente empezábamos prontito, madrugando, muy tranquilos". El nuevo disco está plagado de colaboraciones, casi tantas como estilos tocan en las canciones. Hay gente de Marruecos, Colombia, Brasil, Argentina, Barcelona, Macedonia o Santo Domingo: "escuchamos música de todos los sitios y conocemos a gente de fuera, por lo que nos apetecía mostrar canciones y ver qué podía aportar otra gente a la que admiramos en su estilo. Muchas de estas colaboraciones se hicieron en Barcelona, ya que la gente no podía bajar hasta Marruecos". Le preguntamos a Joan por esa exótica y atípica riqueza musical que los caracteriza; nos interesa saber cómo van evolucionando y aprendiendo de esos estilos, al menos por estas tierras, minoritarios: "hay cosillas que son más retorcidas de encontrar. Nuestro batería Martí es DJ y compra mucha música, pero, vamos, no somos especialistas de nada; nos gusta lo que se llama músicas del mundo. Nos gustaba mucho la Kocani Orkestar y por eso está en el disco: son bandas de viento al estilo de las películas de Kusturika. La verdad es que, simplemente tocando, vas aprendiendo, mirando la voz, probando ritmos, patrones, y, aunque no seamos muy metódicos, sí tenemos mucha constancia y tratamos de profundizar en lo que nos gusta". También nos llama la atención los nombres que ponen a sus discos: ¿palabras inventadas? ¿Chistes internos? Joan responde que "en el pueblo había una pintada que ponía 'Bufalungo Postrof' y por eso el primero se llamó con la primera parte de la pintada y éste con la segunda. No sé si tiene un significado, pero nosotros hemos buscado un significado más localista: una ciudad imaginaria, la ciudad del mundo al revés". Y terminando (que se tiene que reponer del catarro), le preguntamos por la experiencia de grabar con Peret para el disco que le rinde tributo: "fue demasiado rápido ¡y eso que nosotros pudimos ensayar con él antes de grabar! Creo que ese disco había que haberlo trabajado con más calma, que, en general, cojea en ese sentido. Lo bueno es que se ven ideas interesantes en los grupos que han versioneado a Peret. Es un encontronazo de golpe con el maestro: impresiona. Nosotros hemos coincidido con él posteriormente en dos conciertos y... muy bien. Es encantador y me gustaría tocar mucho más con él". Dusminguet. "Postrof". Chewaka Turrón & Babas
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