Bebo Valdés. Mayo 2001
Saboreando
Es
una leyenda viva de la música cubana. Una leyenda de ochenta y tres años
que, a estas alturas, empieza a ganarse masivamente el reconocimiento que
se merece. El hecho llega de la mano de un álbum, "El arte del
sabor", publicado en España por Lola Records, la compañía
discográfica avalada por Fernando Trueba. Bebo ha pasado por todos
los estadios que le ha permitido su experiencia dentro de la música tradicional
cubana y el latin jazz, pero, como muchos de sus compañeros, es ahora
cuando empieza a conquistar al público mayoritario gracias al reconocimiento
que, en los últimos años, comienza a tener de nuevo la música de la
isla en nuestro país. "Esto no es nada nuevo "--dice--".
La música popular cubana, el mambo, el cha-cha-cha... todos esos estilos tuvieron
repercusión en su momento. Ahora lo único que se hace es ponerlo delante
de un público más joven que no vivió sus momentos de esplendor.
Yo pude salir de Cuba y tener una carrera en el extranjero, pero muchos grandes
músicos cubanos no tuvieron esa suerte. Para ellos ha sido una bendición
lo que está pasando ahora, el que con ochenta años puedan ver,
viajar, ir a otros países...".
"El arte del sabor" es un álbum en el que se recogen momentos muy elegidos de la música interpretada por Bebo Valdés a lo largo de su carrera y en él se ha contado con la presencia de Cachao y Patato, otros dos monstruos sagrados del latin jazz cubano. "Los tres somos de la época de los treinta y hemos conocido a todos los grandes músicos de cualquier estilo que han pasado por Cuba. Nos criamos con los grandes artistas de la música popular y crecimos con los mejores del jazz, por lo que en nuestra música juntamos el ayer y el hoy. Lo que hemos hecho en el disco ha sido recobrar los estilos clásicos tal y como se pueden abordar hoy. Nuestra intención era no dejar caer esos temas de tan grandes compositores en el olvido", añade Bebo. En el currículum de este pianista aparecen nombres como Mario Bauzá, Benny Moré, Ernesto Lecuona..., verdaderos iconos de la música latina que han dejado su impronta en la historia contando siempre con el acompañamiento de Bebo. En su nuevo disco cuenta, además, con otros dos artistazos y con la colaboración especial de Paquito D'Rivera. "Cachao es de los mejores músicos que ha dado Cuba y Patato tiene en su sangre la herencia africana y se ha criado entre tambores", alaba Valdés a sus compañeros.
"En este álbum hemos buscado más el sabor que la técnica. Hemos querido dejar algo, hacer un disco de cultura que se pueda bailar, algo para que los jóvenes sepan de dónde vienen las cosas que escuchan actualmente", comenta acerca de "El arte del sabor". El disco, si bien no cuenta con sorpresas musicales, sí aporta el enriquecimiento de unas piezas que comienzan a aparecer en las primeras décadas del siglo XX. Los adornos y los arreglos exuberantes están ausentes y se busca, de alguna manera, juntar la herencia de los mejores con las aportaciones de estos tres maestros. "Ahora salen muchos más músicos de conservatorio y hay mucha más técnica. Yo empecé a tocar son a los nueve años y posteriormente fue cuando empecé a estudiar. Desde ese momento siempre fui jazzista porque al entrar en el conservatorio conocí muchísima música americana que me impresionó".
Curtido en mil batallas y estilos, Bebo reconoce su admiración hacia pianistas como Art Tatum o Bill Evans, aunque, como señala, "todo depende de qué música estemos hablando. Tengo pasión por Lecuona, pero el danzón de Antonio María Romero es el mejor. Como compositor español adoro a Albéniz y entre los norteamericanos a Gershwin y Jerome Kerr".
En "El arte del sabor" queda la sutileza de quien admite que "la música no tiene color" y se muestra un universo melódico que se aleja, conscientemente, del latin jazz, uno de los géneros que Bebo más ha cultivado. "El latin jazz no es una música para cantarla; para eso queda mejor la salsa. El bebop, por su parte, era como un matrimonio entre Europa y América. Actualmente estoy impresionado con el flamenco. Durante mi estancia en Madrid he colaborado en un disco de Dieguito El Cigala y me he quedado pasmado con lo que he visto: Vicente Amigo, Sara Baras...". El flamenco, curiosamente, ha impactado a una persona que, con una carrera de casi un siglo a cuestas, ya no se impresiona por las modas: "La música moderna que se hace ahora es para los jóvenes. Es como el ordenador: mis hijos me regalaron uno y aún no he aprendido a escribir en él ni mi nombre".
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Bebo Valdés. "El arte del sabor". Lola
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