Pag.Ppal. Artículos Discos Crítica Agenda Directorio Foros Anuncios Contacto

Indice

R.E.M. presenta su nuevo álbum pero sin visos de regresar al escenario. Junio de 2001

Paseando por la estratosfera

Poco que decir de R.E.M. a estas alturas que no se sepa ya. Es una de las bandas más importantes (para muchos la más) del pop americano de los últimos diez años. Su actual status de consagrados empezaron a forjárselo hace dos décadas, a base de mucha carretera y unos discos grabados para compañías independientes que no harían sino darles una imagen de credibilidad para lo que se les avecinaría. El pepinazo apareció en el ya lejano 92 con el single "Losing my religion" del "Out of time". Con lo que ya habían aprendido en sus años "independientes" supieron manejar a la perfección las riendas de una fama y una popularidad que ya nunca les han abandonado. Son, sin lugar a dudas, uno de los grandes.

Desde entonces llegaron cinco discos más. "Reveal", el más reciente, lo acaban de presentar en Madrid aunque, eso sí, en exclusiva rueda promocional. "Yo diría que es un disco calmado, que hay un cierto sentimiento de contención, al menos para nosotros. En los tres últimos discos anteriores había esa imagen de destrucción y locura continuada. Bill se había ido, ha habido dos o tres amigos que han muerto... Para este disco no ha habido ninguna locura ni estaba ocurriendo nada malo, por lo que nos centramos únicamente en él", afirma Mike Mills, que confirma algo que el trabajo deja traslucir desde la primera escucha: estamos ante un disco tranquilito. Michael Stipe continúa: "creo que en este disco somos más banda de nuevo, ya que en el anterior éramos tres individuos. El trabajo de Bill no está en el disco y tal vez eso nos ha permitido sacar otro sonido como banda. 'Reveal' cumple una promesa que ya hacíamos en 'Up': la promesa de continuar".

Está visto que antes de hablar de lo que es el nuevo trabajo en sí hay que centrarse en una cuestión que prácticamente parece una herida recién cicatrizada: la marcha del batería y miembro fundador del grupo Bill Berry: "nosotros fuimos siempre una democracia de verdad. Bill estaba igual de envuelto que cualquier otro miembro en hacer canciones, en poner armonías vocales: era un miembro más en todo. Cuando lo dejó fue duro, pero entendí su reacción: él prefería quedarse en casa", nos explica Peter Buck. Y seguimos indagando sobre si el hecho del abandono del batería cambió en algo las cosas dentro del seno del grupo: "realmente no han cambiado demasiadas. Claro que hay cosas que echamos mucho de menos: él era muy bueno haciendo que las cosas fueran ciertamente cortas dado que muchas veces nosotros tendemos a enrollarnos con los detalles de una canción. El decía: 'vale ya, corta esa parte, vete directamente al estribillo...'. Ahora debemos ser más cuidadosos y no enrollarnos demasiado. Por lo demás, todo es parecido: Peter continúa en Seattle y escribe allí, yo continúo en Georgia y escribo allí. Después lo ponemos juntos y se lo pasamos a Michael. Y eso es más o menos lo mismo", dice Mills, quien, cuando se le pregunta sobre su relación actual con Bill, añade: "precisamente hablé con él la pasada noche. Estaba pensando en él y le di un telefonazo. Es muy bueno saber que no hemos perdido el contacto personal; de hecho, estaba escuchando el disco. Le ha encantado y creo que le hubiese encantado que hubiésemos hecho este disco cuando él estaba en la banda".

Continuamos, ahora sí, hablando de "Reveal", un disco que reúne todas las cualidades de un disco de REM (voz susurrante, melodías diamantinas...) pero que incide en un aspecto mucho más etéreo que otros trabajos suyos. Las canciones, en su mayoría, van envueltas en una atmósfera muy poco rígida, melodías y sonoridades que prácticamente se evaporan si exceptuamos canciones como "Invitation of life", que podría ser calificada de típica canción REM y que será el single del álbum. Mills nos aclara: "Para ser honesto, la elección del primer single es una decisión de la compañía. Es una canción muy inmediata, que entra a la primera más que las otras, y se supone que ésa tiene que ser la función de un single". De todas formas, Peter disiente de la apreciación general del disco: "no creo que sea un disco demasiado experimental. Creo que, en general, es muy melódico. A la gente le gusta la melodía". Melódico o no, sí que es un álbum donde las texturas acuosas cobran un gran protagonismo, tal vez fruto de la incesante combinación de moderna tecnología digital y la vieja herramienta analógica, a lo que Peter Buck añade: "yo tiendo a mezclar las técnicas viejas y nuevas de grabación de una forma muy espontánea. Hemos usado mucha tecnología nueva en el disco, pero hemos grabado más como una banda. A mí me gusta grabar con todo tipo de tecnologías; podíamos usar cosas tan modernas como las de unos Backsteet Boys, por ejemplo. Yo tengo en mi casa una habitación inmensa llena de aparatos; se podría decir que soy un coleccionista de eso. Son mis juguetes y se puede sacar un gran sonido a aparatos muy antiguos. De todas formas, lo realmente importante son las canciones: es lo más difícil de construir y creo que en este disco están conseguidas ".

De todas formas, esa cierta dispersión en las formas puede que eche un poco para atrás a muchos de sus fans de siempre. Michael Stipe se defiende: "no es un disco fácil. A quienes lo han escuchado de primeras y no les ha entusiasmado les diría que le diesen unas cinco o seis escuchas más. Estoy seguro de que entonces les gustará". Pero puede suceder que el crítico, aquél que tiene que poner su opinión en un papel, no le eche esa media docena de escuchas que el disco solicita. ¿Afectan entonces las revisiones al Sr. Stipe? "Suelo leer las críticas, unas pocas. Estos no suelen hacerlo, pero yo me fustigo con ellas. Y eso que no soy católico. Eso era un chiste".

Ciertamente, el irónico humor de Michael, casi en susurros, no acaba de cuajar entre los interlocutores; su tono se torna más serio, aunque igualmente susurrante, cuando se le pregunta por la inspiración para las letras de "Reveal": "dejé de pensar, puse la mente en blanco y funcionó. Eso para mí es pureza; me ayudó bastante ese método, al menos en ocho de las canciones del disco. Las otras cuatro o cuatro y media me las pensé muy bien. Pero, en general, dejé de ser consciente para hacerlo. Así trabajé mejor. Es un método que para mí ha sido más fácil que nunca, pero que ya había utilizado antes en 'Losing my religion', en 'Man on the Moon'...".

Leyendo los créditos

Observando los créditos del disco nos topamos con que en la grabación han intervenido tres viejos conocidos de la banda que ya acompañaron al grupo durante su gira de cuatro meses de presentación del "Up" en 1999: Scott McCaughey, Ken Stringfellow (ambos guitarras y teclados) y Joey Waronker (batería). Mills nos cuenta con cierto orgullo que "el trabajo con Scott, Ken y Joey es cojonudo. Hemos sido muy afortunados de encontrarles; Peter vive en Seattle, por lo que trabaja muy bien con Scott y Kent. A Joey le conocemos desde hace años; de hecho, su padre era el presidente de Warner Brothers. Cuando Bill se fue recibí cientos de cintas con baterías, las escuché todas y Joey era el mejor. Aparte de que sean o no buenos músicos son grandes personas; trabajamos juntos muy bien y muy a gusto". La pregunta es si trabajan tan a gusto como para considerarles posibles miembros de la banda. Buck ataja: "yo no diría que Scott y Kent son miembros reales de R.E.M. Ellos tienen sus propias bandas y sus propios discos, aunque hace muchísimos años que nos conocemos". Y tanto que se conocen. De hecho, tienen un proyecto en común que de vez en cuando da señales de vida. "Es Minus Five, un proyecto más de Scott. Es más su banda, sólo que cuando yo no estoy muy ocupado con R.E.M. me dejo liar. Tenemos ya tres álbumes. Es un proyecto que me encanta, pero es difícil de compaginar para salir de gira dado que no sólo tenemos otras bandas, sino también familias".

Otro de los personajes que aparece en la letra pequeña del compacto es el que firma como co-productor: Pat Mc Carthy: "El trabajo con Pat fue muy bueno. Es un tío con mucho talento. Ha sabido contactar realmente con nosotros, nos ha sabido arrancar una sonrisa en las partes más difíciles del disco; Peter, Michael y yo estábamos muy bien funcionando solos y Pat ha sido maravilloso trabajando con nosotros. Lo mismo diría del ingeniero Jamie Candiloro, que ha hecho un gran trabajo, ha tocado el sintetizador en algunos temas y ha tenido muy buenas ideas. Creo que hemos sido muy afortunados al encontrar esa gente para trabajar con ellos. Algo así como lo que nos pasó con Mitch Easter muy a los principios". Todo esto nos lo ha explicado Mike Mills, que justifica la elección de ciudades como Vancouver, Athens, Dublín y Miami para grabar el disco: "Nosotros necesitábamos ciudades con una cierta infraestructura, quiero decir con buenos restaurantes y tal, ya que necesitas un buen apoyo cuando vas a grabar un disco, no sólo que los estudios fuesen buenos sino que las ciudades fueran acogedoras y bonitas: eso te mantiene la mente clara. Pero tampoco podemos estar en un sitio más de seis meses para mantenernos fresco. Nos gusta ir a sitios que nos mantengan inspirados".

Dos décadas en la brecha

Siendo quienes son y llegando donde han llegado, es lógico preguntarse qué sienten, cuando desde el presente miran hacía el pasado, de esa su extensa discografía: "Después de veinte años desde el primer disco me siento muy afortunado. Ha sido tan divertido y he trabajado con tanta gente buena... Además, he hecho un trabajo del cual puedo mirar atrás y sentirme orgulloso", se apresura a afirmar Mike Mills, a lo que Peter Buck secunda afirmando que "cada disco ha sido diferente. Hemos tratado de ser espontáneos, que las cosas saliesen naturales. Para mí, hacer discos durante muchos años es una cosa mágica: unos han salido mejor que otros, pero hemos trabajado muy duro en ellos". Micheal Stipe responde con una salida de tiesto que, de todas formas, puede que no esté muy equivocada: "Me siento más fuerte que nunca. De todas formas vivimos, en una jodida y estúpida cultura donde la gente va y le cuenta a revistas como Rolling Stone si va o no a terapia o los dramas de su vida personal. Por favor, cierra el pico: ¿quién quiere oír eso? Yo no, desde luego". Ahí queda eso.

De todas formas, y volviendo a los cauces normales de la entrevista, les recordamos esa extraña y enorme fascinación que ejercen en decenas de miles de ciudadanos del planeta. El siempre locuaz Mills nos da su opinión: "Creo que causamos fascinación porque la gente se da cuenta de lo mucho que amamos lo que hacemos. No hacemos las cosas desde un punto de vista de seriedad. No buscamos la comercialidad en nuestras canciones y la gente lo aprecia. Somos muy pasionales con lo que hacemos".

Afortunadamente para ellos, el camino ya está hecho: ya han llegado donde tenían que llegar y ahora sólo se trata de mantenerse, cosa que con un mínimo de canciones y un buen marketing comercial está casi conseguido. Ni siquiera la engorrosa y cansada tarea de hacer giras les incumbe ya. ¿O sí, Mike? "Ahora pienso que es mejor que nos tomemos el verano de descanso. Hemos estado trabajando en el disco durante un montón de meses, ahora mismo estamos haciendo esta gira promocional de ocho semanas, y pienso que después necesitaremos algunas semanas de relax. Más tarde no sé: aún no nos hemos sentado a hablarlo, no hemos tenido tiempo. Si hiciésemos una gira no sé por dónde la haríamos. La verdad que lo pasamos en grande en el Rock in Río, la primera vez que tocábamos en Sudamérica. A mí me encanta estar de gira, pero ahora lo que necesitamos es descansar". Peter Buck parece totalmente de acuerdo con su compañero: "tengo la sensación de que hasta el año que viene no giraremos. Quizás hagamos algunas cosillas sueltas por ahí, pero ahora no sentimos que queramos hacer gira, así que no la haremos". También es cierto que pocos alicientes puede tener para ellos una gira mundial de no ser conocer lugares nuevos: "quien se encarga de hacernos la gira es la oficina de management. Obviamente, tenemos que ir a los sitios más grandes porque vendemos un montón de discos, pero también siempre pedimos ir a otro tipo de sitios: la última vez fue Praga, antes fue Tel- Aviv y antes Sicilia... Siempre intentamos añadir algunos sitios donde no hayamos ido antes además de los que ya conocemos, como Madrid, Milán, Hamburgo, etc. Es bueno salir a tocar a sitios diferentes y especiales. Por ejemplo, tocamos en Eslovenia, un sitio donde hace diez años no se podía ir a tocar dado que es muy difícil llegar hasta allí; lugares donde no han podido llegar muchas bandas... es algo excitante para nosotros".

Opinando de todo un poco

Una de las características de R.E.M. ha sido la participación y contribución en determinados movimientos y causas sociales de mayor o menor calado, algo que no los convierte necesariamente en una banda de protesta, como recalca Mills: "R.E.M., como grupo, no diría que esté muy politizado. Quizás como personas tengamos posturas más consecuentes. Tenemos nuestros posicionamientos políticos, pero no como grupo, sino como personas individuales". Precisamente sobre esos posicionamientos individuales le preguntamos a Peter Buck, residente de Seattle, lugar donde se llevó a cabo la primera de las manifestaciones antiglobalicación que últimamente protagonizan los más concienciados: "Estaba en Seattle cuando las manifestaciones y fue algo grande. Los medios de comunicación trataron a los manifestantes de violentos, pero en verdad la policía fue mucho más violenta y hasta los delegados fueron más violentos. Entre quienes protestaban había monjas, granjeros, universitarios... todo tipo de personas".

Michael Stipe también nos cuenta una anécdota de una ciudad y su movimiento interno, aunque él se refiera a San Francisco y al famoso terremoto de hace unos años: "Estuve en el terremoto de San Francisco. Me encontraba en el Arsenio Hall Show, en el backstage; allí todo el mundo flipando y de pronto me dicen: 'estás en el aire', me empujan a escena y allí está todo el mundo viendo en una pantalla gigante un puente totalmente colapsado y se anuncia: 'San Francisco está sufriendo un terremoto, Los Angeles será el siguiente. Y ahora canta...'".

Para finalizar el articulo vamos a despedir con lo que para R.E.M. han sido los últimos discos interesantes. Stipe comienza señalando a "P.J. Harvey y el nuevo disco de U2". Mills se muestra totalmente de acuerdo con el carismático líder: "me encantan el disco de P.J. Harvey y el de U2". Sin embargo, Peter Buck se descuelga: "últimamente he oído el nuevo de Air, un grupo de dance llamado Avalanches y lo último de Nick Cave, pero escucho todo tipo de material".

Buitre No Come Alpiste.

REM. "Reveal". Warner

Arriba

Indice