Pag.Ppal. Artículos Discos Crítica Agenda Directorio Foros Anuncios Contacto

Indice

Backyard Babies ya tienen listo "Bad boys united", su nuevo álbum. Febrero 2001

A la espera de acontecimientos

Nuestros suecos preferidos han decidido, por fin, volver a meterse en el estudio. Después de que su "Total 13" nos dejara totalmente alucinados y de que sus visitas a España se hubieran contado por conciertazos de alto voltaje no era cuestión de perder la pista del cuarteto más fascinante que ha surgido en la última década en el norte de Europa. Lo malo para ello es que hay que ser prácticamente Sherlock Holmes.

Era inaudito, inconcebible. No me lo podía creer. Llamo a la promotora para confirmarlo y me lo ratifican: el próximo disco de los Backyard Babies no saldrá con EastWest, tal como lo hiciera "Total 13". ¿El motivo? No lo sabían.

Tres horas antes había recibido un e-mail en el que me confirmaban que los suecos eran los teloneros de la gira española de AC/DC después de que la banda inicialmente prevista se cayera del cartel. El grupo, según decía el mensaje electrónico, aprovecharía los conciertos para presentar los temas de su próximo "Bad boys united". La respuesta fue la lógica: llamar a su compañía discográfica y solicitar una entrevista con Nicke, Dregen, John y Peter. Era lo menos que se podía hacer después de que su anterior disco, aparecido en el 98, nos colmara de felicidad con sus canciones directas y explosivas.

Al otro lado del teléfono me informan que EastWest, la compañía que publicó en Europa "Total 13", decidió rescindir el contrato de los suecos. "Una lástima", decían, pero nada que hacer por cuanto el grupo no dependía ni directa ni indirectamente de la discográfica española. Envío otro e-mail al promotor de los conciertos en España de AC/DC con la pregunta lógica: "¿quién sacará el disco de los Babies en España?". La respuesta es desoladora: "nadie, que nosotros sepamos".

Buceo desesperadamente en la web del grupo y tampoco aparece ninguna referencia al sello que pondrá en la calle "Bad boys united". La única manera de aclarar el desaguisado (¿tiene esto otro nombre?) es hablar con los propios Backyard. Uno no se puede creer que, después de la manera en que ha respondido el público español a sus visitas y sus conciertos, el próximo álbum de los suecos tenga que conseguirse por medio de la importación.

Las gestiones dan su fruto. Si bien es imposible charlar con ellos en su paso por Madrid, confirmamos una entrevista telefónica a fin de que Dregen nos informe sobre los próximos pasos del grupo. Sería injusto que no agradeciéramos, en este aspecto, la ayuda que nos prestó Eduardo Moller, de Gamerco, para ponernos en contacto con los Babies.

Hum... Tal vez no he empezado bien. Si no conoces a Backyard Babies quizás te estés preguntando qué demonios tiene este grupo para que nos acaloremos tanto ante el hecho de que su disco pueda no salir en España. La respuesta es evidente: desde que "Total 13", su segundo álbum, apareció en nuestro mercado se ha conseguido colar entre nuestros favoritos, encaramarse a esa lista reservada que siempre meterías en la maleta si te fueras a vivir a una isla desierta. Nuestra fascinación fue tal que, en cuanto se descolgaron por aquí, fuimos a verles en directo para confirmar lo evidente: estábamos ante una banda de ésas que te hacen quitarte el sombrero (si lo usas). Era, por fin, un grupo que reivindicaba el rock desde la base y los principios de este género: energía, desenfado, potencia, actitud, glamour, electricidad, movimiento... Nada de chorradas de etiquetas ni de mensajes cavernarios, nada de experimentación ni de sonidos avanzados: solamente un combo en el que cada miembro es una cerveza a punto de reventar después de haber agitado la botella como una cocktelera. Salvajes, sudorosos, espídicos perdidos, con un sonido guitarrero y demoledor que te taladra las orejas sin necesidad de reventar el volumen de tus altavoces.

Surgieron como quinteto y uno abandonó. Habían decidido montar un grupo de rock en un pueblo cercano a Estocolmo después de llegar a la conclusión de que gente como ellos en aquel país sólo tenían la salida de las drogas o la de lanzarse a la carretera para emular a sus ídolos. Tomaron la decisión adecuada y consiguieron el dinero suficiente para pagar lo que sería "Something to swallow", su primera grabación. Resultaron lo suficientemente convincentes como para que Megarock, un pequeño sello nórdico, les publicara un EP en 1992. Aquél sería el precursor de "Diesel and power", su primer y flamante álbum, aparecido en el mismo año.

Eran unos venados de los clásicos, desde Kiss hasta los Pistols, desde Guns'n Roses hasta los Stooges... todo aquello que aunara potencia y espectáculo encima de un escenario. Siguiendo su estrella entendieron que, ante todo, un grupo de rock se hace ante el público y no se cortaron nada a la hora de lanzarse a una gira europea aunque eso supusiera tocar en países remotos delante de treinta y dos personas. Tenían el convencimiento de que, con ello, harían treinta y tres fans, ya que el camarero de la barra siempre terminaba subiéndose por las paredes.

En el 97 firmaron con MVG, grabaron "Knockouts" (un nuevo EP) y tampoco dudaron en saltar el charco para presentar su música en territorio americano. Allí aunaban su faceta profesional con la de fans infantiles: disfrutaban como niños cada vez que se tropezaban con gente de los Ramones o Iggy Pop y aprovechaban para soltarle una cinta suya a cada uno que se cruzaba en su camino.

En el 98 llegó su oportunidad: EastWest decidió distribuir su disco en toda Europa y uno de sus vídeos fue programado en la todopoderosa MTV. Gracias a eso España pudo apuntarse al carro y conocer al grupo.

La historia fue un flechazo inmediato. Vinieron a tocar a una sala madrileña y consiguieron ser contratados en todos los festivales de este país. En el Festimad consiguieron dejar casi en ridículo a Metallica tocando después de ellos y en el Espárrago montaron un pollo enorme cuando sus fans se aglutinaron a la entrada de los backstages pidiendo desesperadamente un autógrafo de cualquiera de los cuatro.

El tiempo pasaba y su nuevo disco se hacía esperar. Bien es cierto que estos suecos no son de quienes se meten en el estudio cada dos por tres, pero parecía evidente que, tras la repercusión de "Total 13", no era plan de hacer que el público se desesperara. Parece ser que los cuatro pensaron lo mismo y "Bad boys united" ya está listo para salir a la calle. ¿El problema? "La oficina británica no funcionó. La gente de EastWest Inglaterra eran unos jodidos chupones".

A la hora de hablar con los Backyard, por tanto, la primera pregunta cae sola: ¿Hay compañía para sacar el disco en Europa o habrá que recurrir a buscarlo en las tiendas especializadas a un precio prohibitivo? "Estoy jodidamente contento "--dice Dregen--" de contarte que la semana pasada firmamos con RCA/BMG. El disco ya está grabado y se editará a mediados de marzo del 2001. Es una promesa".

Hum... Yo acepto las promesas de todo el mundo (¿por qué no?), pero pocos días después de nuestra charla llamo a RCA España y me dicen que en sus planes de lanzamiento no están los suecos... por lo menos hasta el mes de mayo. El único motivo que habría para lanzarlos antes (si finalmente eso ocurre) es que hubiera una respuesta escandalosa a nivel de ventas en otros países y que el departamento nórdico de la compañía diera la brasa insistentemente hasta convencer a los responsables españoles.

"España es uno de mis lugares favoritos en este planeta ¿Escuchaste cómo cantaba la gente en Madrid? ¡¡Eso es lo que yo llamo un show de rock'n'roll!! No puedo esperar para hacer una gira por ahí de nuevo", señala el carismático guitarrista de los Babies. El hecho es cierto: yo no sé cómo se recibiría su show por parte de los fans de AC/DC en sus conciertos en Madrid, pero tuve la oportunidad de vivir su actuación en el foso de fotógrafos y las primeras filas del Palacio de los Deportes estaban alucinadas con ellos aun cuando el grueso de su set se dedicó al material nuevo.

Por cierto: ¿cómo es el disco nuevo? "Pues eso... nuevo. No queríamos hacer otra vez el mismo álbum. La parte rápida es más rápida y las canciones heavies son más heavies. También tiene un montón de percusión, desde la pandereta hasta las maracas. En esta ocasión hemos pasado más tiempo en el estudio intentando hacer cosas diferentes pero sin pretender conseguir un sonido perfecto ni una sobreproducción. ¡Es una jodida bomba!". ¿Acaso han escuchado algo nuevo que les haya influenciado en los dos últimos años? "Nada es nuevo. De hecho, todo está olvidado".

Dregen fue, en tiempo, guitarrista de Hellacopters al tiempo que ocupaba su tiempo con Nicke, John y Peter, pero llegó un momento en el que, como el dijo, "no se puede estar en las dos mejores bandas de rock del mundo, por lo que me quedé con los Backyard". A estas alturas uno no sabe si, a nivel económico, la decisión fue buena, aunque, evidentemente, no parece que ése sea el problema existencial de este peculiar personaje. Lo digo porque Hellacopters están en un momento fantástico y recientemente consiguieron un buen contrato con Universal fruto del cual es el reciente "High visibility". Además, Hellacopters tienen también un mayor ritmo de grabaciones que el que aportan los Backyard Babies. "Nosotros estamos de gira mucho más que nuestros amigos escandinavos y americanos, por lo que se hace difícil encontrar tiempo para escribir". ¿Algo así como lo de los Dictators en Estados Unidos? "No exactamente "--bromea Dregen--", nosotros somos más demócratas. El mejor motivo para explicar por qué tardamos tanto tiempo en grabar es porque, cuando lo hacemos, hacemos verdaderos clásicos".

Aparte de que hagan o no clásicos (ahí está la historia para emitir su juicio dentro de unos años), lo cierto es que este cuarteto es de los que disfrutan como enanos viciosos cuando están en la carretera. Sus conciertos son continuos y debe haber ya pocos festivales europeos que no los hayan tenido en su cartel. El hecho ha de influir necesariamente en su dinámica a la hora de componer, pero no sólo en ello: "Sí. Claro que nos ayuda a escribir, ya que pensamos muy 'live' cuando entramos en el estudio y tenemos en mente cómo quedarán esos temas cuando los toquemos en directo. Girar mucho también ha hecho que nuestra relación como banda sea más fuerte, tanto en el terreno de la amistad como en el meramente musical. Creo que debemos tocar mucho delante del público dado que la radio o la televisión no ponen mucho a Backyard Babies. Aún".

El hecho de que su última gira haya venido de la mano de AC/DC es como una experiencia religiosa para el grupo. Quiérase o no, aparte de una locomotora rockera, los suecos son unos fans de todo lo que suene a rock'n'roll. "Somos grandes fans de AC/DC, por lo que para nosotros ha sido como un sueño ir de gira con ellos. Nuestro manager les envió 'Total 13' en el 98 y les encantó. Ahora, en el 2000, ha sido genial. Algunas veces la vida te trata bien". Los escoceses recriados en Australia son una de las bandas que Backyard Babies "llevan bien", como ellos dicen, pero entre sus favoritas también se encuentran Social Distorion y "Hellacopters, por supuesto". Hablando de música con Dregen no es raro que aparezcan nombres de grupos españoles habida cuenta de la buena relación que la banda mantiene con la escena de nuestro país. "Sin City Six, La Secta, la gente de Pussycats, Hot Dogs, Aerobitch, Pleasure Fuckers... De los que me acuerdo son realmente grandes".

El guitarrista nos comenta que, en su próximo viaje por nuestras tierras, vendrán solamente él y Nicke para hacer promoción del nuevo álbum, pero, ante lo dicho unas líneas más arriba, habrá que esperar a ver si dicho álbum tiene un apartado dedicado a la promoción. "También nos gustaría ser DJs por una noche", añade Dregen, quien señala lo divertido que resulta ese tipo de experiencias: "vídeos, singles, hoteles buenos, bla, bla, bla...".

Es hora de dejar que el pintarrajeado y maquillado guitarrista de Backyard Babies se dedique a otras cosas. Cuando no está tocando (cosa realmente extraña) ocupa su tiempo jugando a las máquinas de pinball o gastándolo delante de cuadros, ya que le encanta la pintura. Sería deseable que la próxima vez que vengan a Madrid sea con tiempo suficiente como para dedicarle un buen rato al Prado. Eso indicaría que "Bad boys united" habría sido publicado en España.

E.P.

Arriba

Indice