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Las mejores expectativas Es una lástima no poder ofreceros más información sobre lo que es ya el nuevo lanzamiento de AC/DC. Después de cinco años de silencio discográfico, los Young y compañía han tenido en vilo a su compañía discográfica hasta el último minuto y en el momento en que se anunció la fecha final del lanzamiento, el 25 de febrero, todos los medios escritos estaban ya metidos en máquinas con la mala suerte que el próximo ejemplar (éste que lees ahora) aparece cuando el álbum ya está en la calle. Lo mejor de todo es que el grupo ha confirmado su presencia en España para mediados de marzo, lo que anima a pensar que, con un poco de suerte, podréis colmaros de información sobre la banda en los números de todas las revistas musicales correspondientes al mes de abril. De momento, vamos a lo que se puede contar. El disco lleva por título "Stiff upper lip" y cuenta con una portada en la que Angus aparece en forma de estatua de oro. Esta cubierta recordará a más de uno la que ilustró el recopilatorio "History" de Michael Jackson y, por lo que parece, el tema no es casualidad. Así como Jackson tuvo danzando por todo el mundo una reproducción de dicha estatua a efectos promocionales es muy posible que AC/DC también ponga en gira la suya. Del mismo modo, se ha anunciado ya la iniciación de trámites en España para que una calle de Madrid (no de la ciudad, sino de la Comunidad Autónoma) lleve el gracioso título de "La calle de AC/DC". "Stiff upper lip" cuenta con doce temas que recuperan a los AC/DC más tradicionales. Y cuando decimos tradicionales no lo hacemos en plan peyorativo, sino refiriéndonos a que la raíz del blues y el rhythm'n'blues está mucha más evidente en este disco que en los últimos del grupo. Por si alguien tenía alguna duda al respecto, en "Stiff upper lip" los hermanos Young, Brian Johnson, Cliff Williams y Phil Rudd dejan sentado que AC/CD es una banda que no tiene absolutamente nada que ver con el heavy metal y que lo suyo parte de los principios de la música del siglo XX. Esos parámetros entroncan más con los primeros álbumes de la banda que con la etapa en la que Johnson se hizo cargo de la voz solista. Ello no va a decepcionar en absoluto a los numerosos fans que tienen los ingleses recriados en Australia a lo largo de todo el mundo. La música de AC/DC es tan contundente como siempre, cuenta con los riffs característicos de sus guitarras y muchas de sus nuevas canciones recuerdan a clásicos de toda la vida dentro del repertorio del grupo. El disco comienza con el título que da nombre al álbum, canción que saldrá editada como single promocional y que, a partir del 20 de marzo, será la estrella de un single comercial que también incluirá las versiones de "Hard as a rock" y "Ballbreaker" que se grabaron en la Plaza de Toros de las Ventas en la última visita del grupo a España. Otras piezas imprescindibles dentro del nuevo disco son "House of jazz", "All screwed up", un fantástico "Give it up" que podría ser un magnífico single y, sobre todo, "Satellite blues", una pieza perfecta de principio a fin que explica simple y llanamente por qué AC/DC está considerada como una de las mejores bandas del mundo. El disco ha sido producido por George Young y fue grabado en Vancouver, en los estudios Warehouse. La mezcla es obra de Mike Fraser y la masterización corrió a cargo de George Marino, quien realizó su labor en los Sterling Sound Studios de Nueva York. "Stiff upper lip" lleva incorporado un link para acceder directamente a la página web del grupo. Para poder correrla tendrás que tener en tu ordenador el pertinente navegador y unos requisitos mínimos que están al alcance de todo el mundo. Por último, ya se ha anunciado que el grupo está preparando una nueva gira mundial que, con seguridad, pasará por España. Si llega o no a Madrid ya es otro cantar, dado que, aunque todo el mundo tiene deseos y la mejor disposición, aún no se conocen los requisitos técnicos que impondrá el grupo para su nuevo show. Esto puede afectar definitivamente a la disponibilidad o no de recintos adecuados para ello en la ciudad de Madrid. Con todo, nadie puede imaginarse, de momento, que AC/DC no volvieran a esta ciudad después de su último paso por aquí, con tres conciertos inolvidables y con un vídeo fantástico como resultado. Los reyes del electric boogie han vuelto. "Lo han vuelto a hacer" Probablemente nadie lo dudada, pero, para quien desconfiara, simplemente se puede decir que AC/DC han vuelto a hacer un álbum maravilloso. Tal vez no tenga la esencia rockera que destilaba "Ballbreaker", pero no por ello pierde un ápice de potencia o poder. En "Stiff upper lip" el grupo tira desde abajo, desde la misma entrepierna: coge las enseñanzas de sus maestros y no las suelta ni para ir al baño. Reconocibles por entero están aquí Chuck Berry y Muddy Waters en esos ritmos de doce compases, en ese boogie netamente americano que tanto entusiasma al grupo, en esos arranques de voz que parece que van a llevarse a Brian Johnson al suelo... La primera vez que escuchas el álbum sorprende, pero no porque suene distinto, sino porque, de verdad, suena a la mejor etapa de AC/DC, aquélla en la que el grupo comenzaba a salir de Australia y se enfrentaba al camino de convertirse en una de las mejores bandas del mundo. El tema que da título al álbum te suena a clásico, a repertorio "acedeceiano" de toda la vida, "Meltdown" ya suspira por Chicago y "House of jazz" tiene un estribillo que pondrá los recintos de actuaciones patas abajo. Después de esa entrada viene un paquete de rigor, pleno de actitud y con marcas de fábrica innegables. Las entradas de "Hold me back" y "Safe in New York City" son riffs que reflejan la personalidad de Angus y que solamente él puede repetir hasta la sociedad para empezar a desvariar por diversos terrenos. "Can't stand still" y "Can't stop rock'n'roll" están en la línea, con un bajo sobresaliente y con unos cortes que parecen alunizajes. Todo está preparado para entrar en el éxtasis y eso es lo que se obtiene con "Satellite blues", un tema de lo mejorcito que ha hecho la banda en toda su historia. "Damned" es conciso y ataca al estómago y "Come and get it" hace que los pies se suban por las paredes mientras empiezan a aparecer ectoplasmas de artistas negros en la habitación. La recta final es impresionante, con un "All screwed up" que es un tiro y con un "Give it up" que se te queda tatuado en la cabeza. Con "Stiff upper lip", AC/DC dan un golpe de sometimiento. Ni hard rock, ni heavy metal ni puñetas varias: este combo tira desde lo negro, lleva el boogie metido en las tripas y son una puñetera y jodida gran banda. La segunda escucha ya es para morirte de gusto. E.P.
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