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Big cojones en Leganés "No la conocíamos, pero es una ciudad muy animada", dijo el pequeño pero ultravitaminado Angus Young refiriéndose a la localidad que les hacía "el grandísimo honor" de otorgar a AC/DC una calle en su nombre. Sólo fueron unas horas las que Angus y su hermano Malcolm pasaron en Leganés. Y, sin embargo, se comprende que se quedaran con esa impresión de bullicio. Los fotógrafos y los cámaras de televisión trataban de "ganar el sitio" ante los dos guitarristas, los fans esperaban una mayor atención por parte de sus ídolos y los periodistas abarrotaron la sala de prensa. El alcalde de Leganés, Jose Luis Pérez Ráez, abrió la intervención ante los medios convocados con algún error sonado ("Marcus" por Malcolm) y luego dejó el protagonismo a los hermanos Young, no sin antes admitir que el sonido de la Plaza de toros de La Cubierta es realmente malo, "pero la empresa responsable está haciendo esfuerzos por superarlo". Angus fue el que se mostró más activo a la hora de responder; lo hizo de manera corta y, en muchas ocasiones, con evidentes rasgos de humor. Sobre la leyenda negra del bautizo como AC/DC (Anti Christ/Death Christ, según algunas denuncias cristianas de hace tiempo), comentó que "jamás habían quedado para comer con el diablo". Definió a su banda como "un grupo con veintisiete años de trayectoria con un sonido característico, rock duro con cojones". Abogó por el vinilo, los viejos maestros del blues como Elmore James o Muddy Waters y del r'n'r embrionario de Chuck Berry o Little Richard. Dijo no haber escuchado el nuevo metal de Korn o Limp Bizkit. Cuando se le preguntó por los tres discos que recomendaría de AC/DC, apostó por "Highway to hell", "Back in black" y el reciente "Stiff upper lip". Anunció gira para el verano, sin poder precisar fechas, pero asegurando un gran espectáculo. "El buen rock'n'roll nunca cambia y, además, siempre se puede bailar", comentó sobre el valor del género en la actualidad ante el empuje de la música de nueva tecnología. Hizo un cumplido hacia su hermano Malcolm, a quien calificó como "el mejor guitarrista" cuando se le preguntó por "corremástiles" como Steve Vai o Yngwie Malmsteen. Y el guitarrista rítmico apenas abrió la boca para señalar que "bastante me cuesta andar" al ser preguntado si no se contagiaba de la incesante actividad de Angus por el escenario. Para que nadie se quedara descontento, Malcolm y Angus firmaron diversos objetos y se fotografiaron con unos aficionados que habían aguantado esperas y chaparrón. Por cierto, algún fetichista "levantó" la placa oficial a las pocas horas de hacerla oficial. El Ayuntamiento estudiaba fórmulas para convertirla en "algo más permanente".
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