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Papa Roach son los nuevos valores del rap rock, el género triunfante en Estados Unidos
Octubre del 2000

Esto ha cambiado definitivamente

Son una de las sensaciones del momento dentro del mercado americano. Su estilo se encuadra dentro del rap rock que tanto encandila a los adolescentes de Estados Unidos, si bien ellos, como es preceptivo, encuentran diferencias entre su obra y la de compañeros generacionales que ya se han consagrado a la hora de vender millones de discos. Con "Infest", primero de sus discos que aparece apoyado por una multinacional, han colmado sus mejores expectativas y se preparan para conocer lo que es el mercado europeo.

Es un hecho. En Estados Unidos el rock clásico está de capa caída. La mayoría de los chavales que se pueden considerar adolescentes miran sin entusiasmo a lo que en su día fueron "las grandes bandas americanas". Para ellos el rock tiene otra cara completamente diferente, pero tan viva y entusiasta como fueron para sus padres las obras de Kiss, Bruce Springsteen o Van Halen.

Todo vino proporcionado por la aparición del rap y por la vuelta del predominio negro a la música de aquel país. Hasta entonces parecía que todo había quedado colocadito y ordenado con dos mercados completamente diferentes: los blancos harían el rock y los negros el jazz y el r&b. No era una cuestión racista; se trataba simplemente de llevar las enriquecedoras diferencias naturales al terreno artificial del marketing, algo que los americanos hacen con una asombrosa eficacia monetaria.

De ese modo, no había por qué pelearse y dentro del mayor mercado del mundo podían convivir con naturalidad espectaculares figuras femeninas con acarameladas baladas para el público adulto negro y maquilladas estrellas de pelo largo para los padres de familia blancos que disfrutaron con el rock en su adolescencia. La cuestión es que nadie había contado con los chavales más jóvenes y su gusto siempre se consideraba maleable por los medios televisivos y las campañas de marketing. Periódicamente se ofrecían productos de pop blandos para las chicas más delicadas o se daba cuerda a tendencias novedosas bautizadas con nombres de lo más pintoresco. Cuando no era el post punk se trataba del grunge y cuando no se hablaba del grindcore. Todo funcionaba con naturalidad.

El rap fue el destrozalotodo. Al principio el género se encuadró como una música marginal, bastante violenta y con músicos que apenas tenían medios para defenderse en directo. Alguien llamó al rap "el rock de los pobres", pero eso duró poco porque las cifras de ventas de los discos del género comenzaron a multiplicarse hasta límites nunca imaginados. Apareció el rap para la FM, el gangsta rap, el nuevo hip hop, las diferencias entre la costa este y la oeste... Todo crecía y comenzaba a ganar también popularidad entre el público blanco.

No tardó demasiado en aparecer el híbrido; los blancos también podían rapear, pero su discurso musical no podía ser tan austero como era el del hip hop, ya sea porque no tuvieran letristas con tanto salvajismo en sus palabras o porque saldrían perdiendo por el sólo hecho de llegar más tarde. Red Hot Chilli Peppers anunció el camino y el rap y el rock se dieron de la mano. Al principio fueron ellos; luego llegaron más.

En 1994, tras la celebración del Festival de Woodstock que conmemoraba el vigésimo quinto aniversario del original, celebrado en 1969, toda la prensa estadounidense se rindió a la evidencia: los chavales botaban como locos con esos ritmos brutales delante de los cuales un personaje rapeaba huyendo del antiguo concepto de canción. El rap rock, el rap metal, el rap core o como diablos quisiera llamarse era la música de fin de siglo para los adolescentes norteamericanos, tanto si eran blancos como si eran negros.

Y fue verdad.

Desde 1995 las listas norteamericanas de ventas de discos han sido dominadas completamente por productos country, figuras del hip hop e incipientes bandas de rap rock. Rage against the Machine tuvo su momento, aunque parece que sus ideas políticas son aún algo exageradas para el público medio americano; Korn y bandas similares han convencido únicamente a los más duros, Cypres Hill ha mejorado disco a disco haciendo cada vez más rock, Kid Rock se ha convertido en una estrella, Limp Bizkit parecen llevar el mismo camino y, por último, Papa Roach empiezan a aparentar maneras de cara al futuro.

En Europa el resultado es un tanto indefinido. Los grupos que más se acercan al metal parecen funcionar mejor que los que abundan en la parte hip hopera. Korn, Deftones y compañeros del gremio ya cuentan con espléndidos resultados y no es nada raro verlos de gira por el viejo continente. Kid Rock, Limp Bizkit y Papa Roach, sin embargo, parecen más duros de pelar para el público europeo aun cuando toda la prensa especializada reconoce su potencial.

Papa Roach son los últimos llegados al circo. El grupo lo forman el cantante Coby Dick, el guitarrista Jerry Horton, el bajista Tobin Esperance y un batería que atiende al nombre de Dave Buckner. Entre los cuatro se reparten las tareas promocionales que ahora han de atender dado que se han convertido en toda una revelación. Para ellos, sin embargo, el éxito no ha sido sino un paso más en el camino que comenzaron a andar a principios de los años noventa. Todos eran amigos de la escuela en una ciudad llamada Vacaville, famosa en California por su producción anual de cebollas, pero fueron Coby y Dave los que comenzaron la aventuran cuando en un entrenamiento del equipo de fútbol decidieron que era un poco tonto eso de ponerse casco y hombreras cuando a ellos lo que de verdad les gustaba era tocar rock'n'roll. "Nos gustaba la música: era nuestra pasión. No podemos decir que tuviéramos unas influencias definidas porque escuchábamos a un montón de grupos. Me acuerdo de Faith no More, Nirvana, Helmet...", comenta Dave al otro lado del teléfono. "Sobre todo, queríamos hacer música y estuvimos buscándonos la vida para llegar a reunir el dinero que necesitábamos y poder ir a un estudio. Fue difícil, pero muy excitante".

Aún no se podían considerar nada parecido a una banda profesional y el que más y el que menos contaba con algún trabajillo ocasional para salir adelante. Coby, por ejemplo, llegó a trabajar en el hospital de una base aérea realizando tareas que nunca le gustaría volver a hacer. Dave cambió el violín por la batería y se puso a escuchar desenfrenadamente a Led Zeppelín para pasar con posterioridad, y por este orden, a Suicidal Tendencies, Metallica, Run DMC y Beastie Boys. Tobin tenía la ventaja de que su padre era bajista, si bien a uno le gustaba el jazz y al otro el punk. Jerry, por su parte, fue el último en llegar al grupo y lo hizo porque su novia era una fan de los que ya se habían bautizado como Papa Roach. El nombre del grupo proviene de una broma surgida entre sus componentes a partir de un álbum de Pancho Sánchez titulado "Papa Gato" y <IB>Papa Roatch, el nombre familiar que se daba al abuelo en casa de Dave. ("Roach", sin "t", quiere decir "cucaracha" en inglés, así que cambiaron el "gato" de la canción de Sánchez por el homófono del abuelo de Dave).

"No me molesta que nos digan que nos parecemos a otras bandas. Creo que todo el mundo tiene unas referencias y eso puede hacer que te parezcas a otros grupos. La gente normalmente relaciona las cosas y, si has escuchado otra música y has encontrado algo en común, es lógico que digas que la una se parece a la otra", comenta Dave cuando se le pregunta por la ola de grupos que exhiben numerosas características similares. "Este tipo de música lleva burbujeando aquí durante mucho tiempo, aunque es ahora cuando se ha hecho popular y parece haber encontrado su camino. El rap está en su punto más alto en estos momentos".

Un hecho curioso que sí distingue a Papa Roach de muchos de sus compañeros de generación es que el grupo recibió un apoyo decidido por parte de... la madre de Dick, quien ha aparecido últimamente en muchas entrevistas publicadas por los medios estadounidenses demostrando el orgullo que siente por su hijo y anotando que, si no hubiera sido por ella... "No hacíamos nada que no hiciera una banda independiente. Era difícil empezar, encontrar un sitio donde tocar, y apenas teníamos recursos. Recuerdo uno de los primeros conciertos que tuvimos la oportunidad de hacer. Era en Los Angeles; tuvimos que conducir desde el norte de California hasta LA, tocar allí y, según terminamos, volver a meternos en el coche de vuelta a casa. Cuando llegamos eran las siete de la mañana, pero... habíamos hecho un concierto", recuerda Dave.

El caso es que, aparte de conciertos, Papa Roach fue de esos grupos que tuvo la posibilidad de grabar sus propios álbumes gracias a la colaboración de <IB>Mamá Dick. En 1995 pusieron en la calle un flamante EP que titularon "Caca bonita". Dos años más tarde hicieron "Old friends from young fears" y con el tiempo aún lanzarían dos referencias más dentro de su propio sello, Onion (Cebolla) Hardcore Recordings. "En 1999 tomamos la decisión de presentar una maqueta a diferentes sellos discográficos. La Warner nos permitió grabar, pero no le gustó el resultado, si bien el fruto de eso llegó a Dreamworks ¡Desde luego era una buena oportunidad!", comenta Dave hablando de su contacto con la compañía que puso en la calle "Infest". "Metimos un poco de todo. Algunas canciones ya estaban hechas y las habíamos grabado en single. Otras canciones las compusimos expresamente para el álbum. La compañía se portó muy bien con nosotros y nos dejó hacer todo lo que quisimos como si fuéramos totalmente independientes. Tanto en lo referido a la música como en el tema de la imagen. Somos como queremos ser y eso es lo que funciona: hacer las cosas a nuestra manera".

"Infest" fue el primer (y hasta ahora único) álbum de Papa Roach y ya lleva más de dos millones de copias vendidas, algo no muy frecuente cuando se habla de grupos debutantes. "Lo cierto es que lo único que esperábamos era que saliera el disco y que saliera bien, pero no teníamos ni la más remota idea de lo que podría pasar. Lo que esperábamos era poder hacer giras, giras y más giras", comenta Dave, quien añade sonriendo que "ahora podemos viajar en autocar y hay gente que te reconoce. Además, vas conociendo a otras bandas. El cambio principal que nos ha supuesto este éxito es que ahora la gente sí nos quiere ver en conciertos. Tampoco teníamos idea de que esto fuera a pasar".

La respuesta a esta reacción por parte del público es bastante sencilla: "El rock está cambiando; se está viviendo una evolución y eso es bueno para la música. Lo que hacemos es una nueva forma de rock. No creo que el rock esté muerto como tal; era una mezcla de diferentes músicas y, si te pones a mirarlo, nosotros también mezclamos estilos distintos de los que tenemos influencias. Sí: definitivamente es una evolución".

Los textos de Papa Roach no pueden considerarse incendiarios, si bien recurren abundantemente a jerga y a tacos. Según Dave, las letras que escribe Dick son sobre "cosas que nos pasan en la vida, algo corriente en cualquier parte que puede ser vivido por nosotros mismos o por nuestros amigos: divorcios, intentos de suicidio, problemas que te surgen...". No está en sus mentes introducir la política en esos asuntos y, cumpliendo la norma más habitual de la gente que se mete en esto del espectáculo, prefieren huir de decantarse sobre temas concretos. "¿Las elecciones? Pues... no lo sé. No estoy envuelto en política. Yo intento vivir mi vida en otros niveles diferentes. Intento salir adelante, vivir la vida día a día con el trabajo diario y con el espíritu de hoy. No me involucro en la política del gobierno", contesta Dave cuando se le pregunta por el proceso electoral que está sufriendo este año Estados Unidos.

Su nuevo reto es el mercado europeo. Después del rapidísimo éxito conseguido en su país sólo queda comprobar si su música es capaz de calar entre mentalidades que, por lo visto, siempre entienden la música de otro modo. "Nunca hemos estado en Europa, pero nos encantaría ir, sobre todo a España, ya que es una cultura diferente que nos proporcionará otro tipo de experiencias y tocar delante de un público también diferente. No sé cuál sería su reacción, pero tampoco sabía cuál iba a ser la de los mismos americanos cuando sacamos el disco. Ocurra lo que ocurra, estaremos encantados porque las cosas pasarán como tengan que pasar. ¿Me entiendes?"

Sí, claro.

Ana Felipe

Papa Roach. "Infest". Polydor

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