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Lagartija Nick se presenta en su nuevo álbum como "La banda de la Galaxias"
Enero del 2000

Objeto Sonoro en Alfa Centauro

Tras haber sobrevivido a la experiencia "Omega" y haber dedicado un trabajo integral a la iluminada inventiva de José Val del Omar, los granadinos Lagartija Nick han iniciado un singular viaje por las estrellas. El grupo se reorganizó hace casi un año tras su fractura en dos partes (una sigue como tal y la otra forma parte de proyectos como Elíptica y Hareh Lareh). "Lagartija Nick" es el nombre fundacional para el primer disco de esta nueva formación.

Planteado como un viaje astronáutico de ida y vuelta en tres partes, el sexto álbum de los granadinos ofrece un sonido crecientemente más arisco y metálico al que traducen armonías flamencas y ritmos egipcios conviviendo con guitarras y vertiginosos ritmos obligatoriamente thrash. Decididamente, Lagartija Nick están en una órbita excéntrica, mucho más allá de las leyes gravitatorias del rock convencional. Su discografía ha ido siempre un paso más allá de lo esperado y siempre han encontrado recursos sorprendentes para esquivar los convencionalismos. Pedantes para unos, vanguardistas para otros, alucinados para los primeros tanto como geniales para los segundos, no son un grupo que deje intacto al oyente. Entre el amor y el odio no hay zona franca.

Con el nuevo disco cierran también un ciclo vital, pues tras su paso por la multinacional Sony y por el Europeo (con Morente en "Omega") han regresado junto a Juan Hermida (el tutor de su debut discográfico hace ya nueve años), ahora en Zero.

-- ¿Cómo se supera una fractura del 50% de los miembros?

Antonio Arias: "Se supera como todo, con los meses. En realidad, el grupo estaba ya partido en dos: una parte era la que iba para 'Omega' y otra la que se dirigía a 'Val del Omar'. Entonces no fue tal ruptura, sino una partición en dos porque había dos formaciones estables tocando canciones del grupo con programas diferentes. Pero buscábamos solamente una y eso fue lo difícil porque en ese tiempo acudimos a muchos músicos y a finales de año esperamos a que Paco viniese de Estados Unidos tras tocar con King Changó para centrarnos un poco".

-- En el camino se han quedado muchas historias ¿Qué ha ocurrido con el proyecto "Libros Plúmbeos"? (ancianos ejemplares de la sabiduría arábigo-andaluza)

José Angel Arias: "Eso sigue ahí, pero es una obra ingente. Es como una ópera, el gran proyecto de un grupo, y más en una banda de thrash metal ¡El gran libro de plomo! Es buscar la veta, los kilómetros de metal. Ese es un trabajo muy grande, con unas ramificaciones impresionantes. Yo tengo la tendencia a unir lo antiguo con la tecnología digital y se pueden encontrar también… Mejor no adelantar nada todavía".

Han inspirado mucho este disco y han sido muy hábiles porque se han camuflado tras la iconografía más vanguardista. Lo que sustenta este disco son esos libros y luego se han evaporado, dejando su aroma.

-- De tanto decir que sois un grupo de thrash al final os lo habéis creído…

AA: "Una mentira a base de repetirse se convierte en algo parecido a la verdad. Eso fue gracioso. Se trata de un invento de Miguel Mora de El País, supongo que por ignorancia o por casualidad, pero ha coincidido casualmente con nuestra progresión posterior".

-- En la formación actual hay pasados pop, punk y metálicos. ¿Cómo ha sido este encuentro?

David: "Yo venía de trabajar con Paco en 'Sin perdón' y con Antonio en algunos 'Omegas'. De alguna manera, he sido el común denominador al haber estado previamente con ambos. Además, me preocupo de que todos escuchen, como sea, la música que nos gusta, ya que cada uno tenemos una formación y una trayectoria muy diferente. ¡Ya me preocupo de que a José Angel le guste lo que le tiene que gustar! ¡Como sea!"

-- Las guitarras abruptas de Paco dan carácter a este disco. ¿Se hubiese podido hacer sin él?

D: "Evidentemente no. Sin Paco hubiese salido una cosa diferente. Tuvimos muchas conversaciones con él, pero hasta que no tuvimos una oferta de trabajo seria no podíamos hacerle venir de Nueva York. La última vez que le llamé lo hice desde el Paseo de los Tristes y le dije: 'Paco: estoy aquí con la Alhambra encima'. El me respondió: 'cállate cabrón que me vas a hacer llorar'… Y se vino".

-- También aparece por primera vez en el escenario José Angel Arias. ¿Qué aportas ahora?

JAA: "Mi misión es darle un poco de sensibilidad a tanta tralla, de sensualidad. Antes hacía cosas desde la mesa; era el animador y el controlador de los técnicos, que ya sabes que puedes estar echando las asaduras por la boca y el técnico te hunde el concierto. Mi contribución ahora es la de aportar instrumentos no convencionales y la posibilidad de incorporar música y técnica digital al escenario. Lo hemos grabado en disco duro y hemos trabajado de una forma muy diferente".

D: "Con él nos saltamos la dictadura midi y conseguimos que el sonido sea también más humano. No es lo mismo. Un tío en el escenario disparando es más natural y creíble que apretar botones desde la mesa".

-- Por cierto. ¿Cómo has vivido tú desde fuera a los Lagartija de los últimos años?

JA: "Al principio lo de 'Omega' fue raro, ya que sólo iba a ser una colaboración en un tema y luego nos fuimos involucrando con la grabación, con Enrique, y conociendo más a fondo su mundo y, a partir de ahí, también el nuestro. Yo vi al grupo como con una costra de reptil que tenía que romper porque estaba creciendo hacia la calidad, hacia las cosas bien hechas y a la importancia de dar todo lo que tenía en los bolsillos. Se rompieron muchas cosas, entre ellas la jerarquía de los miembros fundadores y una apertura a muchas otras ideas. Lo que salió de 'Val del Omar' no hubiese sido posible sin hacer 'Omega'. Después hubo una bipolaridad por reacción: el 'Omega' nos conmocionó. 'Val del Omar' le debe mucho a 'Omega', pero la coyuntura discográfica lo convirtió en un disco clandestino".

-- La sombra de "Omega" es larga. Aquí y ahora hay tiempos flamencos bajo toda la ferralla cósmica.

JA: "En la época en la que estábamos intentado fundir motosierras con seguiriyas cayeron en mis manos unas percusiones funerarias egipcias. Enrique las veía muy próximas a algunos palos flamencos. Incluso en 'Omega' experimentamos con ritmos egipcios, complejos y muy enigmáticos, y ahora hemos vuelto a ellos. En este disco están ahí y aportan una base muy flamenca; hay tiempos de 3x4 y eso acelera mucho los temas y les da una perspectiva que ha ido muy bien para nuestro raro metal".

En este disco volvéis a grabar para Juan Hermida…

AA: "Con Juan siempre hemos tenido un diálogo fluido. Las cosas en una compañía pequeña son más fáciles y, sobre todo, más rápidas. Nosotros no hemos tenido que sufrir presión en la mutinacional donde estuvimos, pero son estructuras muy grandes y todo se vuelve demasiado lento. Pasar por Sony ha sido una experiencia más y con Juan gozamos de confianza, libertad y movilidad".

-- El disco cuenta con un acceso a Internet propio ¿Por qué tenéis tanta fijación por la "red"?

JA: "La 'red' es una posibilidad, una explosión de las comunicaciones que ya vaticinaba Val del Omar: 'la electricidad explota y se hace comunicación libre'. Es también una inquietud de la compañía por acceder al futuro de las discográficas. Cuando firmamos con Zero consultamos al I-ching y el signo que salió fue el de la conmoción. La relación con Zero está bajo ese signo y siempre nos los recordamos mutuamente. El acceso a Internet ha sido la respuesta que él ha planteado para estar a la altura… Es una propuesta valiente".

-- ¿Os estáis convirtiendo en un grupo "temático"?

A: "En este disco intentábamos huir de eso. Podíamos haber hecho un disco conceptual, pero la idea original era aplicar todas las influencias que hemos recibido en un disco casi fundacional: se llama simplemente 'Lagartija Nick'. Es un disco con ganas de agradar. Sin embargo, los anteriores son discos de posicionamiento, que teníamos que hacer aunque fueran antisociales porque eran discos para nosotros. La intención es que fuera un disco de canciones, pero luego… nos pierde el buscar una coherencia entre sus partes. ¡Qué se le va a hacer! La cabra tira al monte…"

-- ¿Por qué está planteado como una parábola astronáutica?

A: "No lográbamos darle forma a la hora de ordenarlo. Pensamos que si orientábamos las canciones por su temática quizás lo conseguiríamos y con ese criterio se fueron poniendo en orden las más espaciales, las más teóricas y las más personales. Se fueron ordenado solas y convirtiéndose en una metáfora de los viajes: hemos salido, hemos viajado… hemos tenido aventuras hasta convertirnos en un exiliados y cuando hemos vuelto casi no reconocemos el sitio de partida".

-- ¿Y esa nueva fascinación espacial?

JA: "Con la visita de Pedro Duque descubrimos que Granada tiene muchas visiones. Granada, si te pones a investigarlo, es una nave espacial. Lo vimos en los 'Libros de plomo' y es lo que queremos contar en clave de ciencia ficción. La historia de Granada sólo se puede contar en términos de ciencia ficción".

-- ¿Cómo surgió su participación personal?

AA: "Vino a Granada. Una bailaora de flamenco nos lo presentó e intercambiamos nuestras direcciones. Le mandamos por Internet una canción inspirada en él y nos permitió utilizar sus palabras. Le gustó la idea, pero ¡no quiso firmar las letras!"

-- Vuestra visión espacial es curiosa. Por un lado hay una ingravidez que recuerda a Kubrick y por otro está planteada en término de impotencias, ya que lo que más se repite es la imposibilidad de hacer cosas; todo es un continuo "no"…

JA: "Sin embargo, este disco es un 'sí' a todo. Es un mensaje positivo, una metáfora del espacio, un sí a quedarse sin suelo y sin techo, el sí de un tío perdido en el espacio sin puntos de referencia, que es lo que estamos viviendo ahora mismo. Con la irrupción de lo digital en la vida cotidiana, por ejemplo, la gente no sabe qué hacer. Efectivamente, es como el protagonista de '2001…': vas en una cápsula espacial que no te lleva a ningún lado, crees que hay una aceleración y no te mueves, crees que estás en el espacio y no has salido de tu habitación… Esa negación es el reconocimiento de las limitaciones que tenemos y que te obligan ha salir de ese campo de limitaciones".

A: "Es la afirmación de una búsqueda incansable de referencias. Tratamos a la luna como si fuera una persona… Es una visión astronómica aplicada a las personas, las pulsar, los fractales… El universo es igual en una partícula que en un todo, en una persona que en una galaxia".

Convinimos hace años, cuando éramos punk, que "el futuro no existe". Ahora afirmáis que el presente tampoco. ¿Qué nos queda?

A: "En el fondo es lo único que existe. Los animales viven en un eterno presente, ya que no tienen conciencia del pasado ni del futuro. Dios es un concepto también intemporal. El hombre es el único ser vivo que mira hacia atrás y hacia delante: es un presente siempre referenciado en el tiempo".

-- Utilizáis el "Corán", hay menciones teológicas… ¿Hemos topado con la religión?

A: "Ahí ya teníamos un ejemplo muy claro que es la 'Torre de Comares'. Cuando hicimos el vídeo vimos que en su pared está la primera parte del 'Sura 67'. Dios está puesto, como decía Huxley, en el sentido de que en el hombre hay un componente divino que te acerca de manera inmediata a Dios a través de una visión divina del ser humano".

-- Tocáis temas elevados, pero cada vez con un lenguaje más escueto. Son casi diapositivas verbales…

A: "Lo más importante era hacer letras inmediatas, de cuatro o cinco frases. José Angel Valente te deja pegado a una página con tres frases. Sigue habiendo una intención collage, pero no tan explicada como antes. No hay discurso ni hay intención de convencer. Con 'Omega' aprendimos a ir tocando cosas que no conoces, a arriesgarnos… Esa misma motivación es el motor musical de este disco: trabajar con algo de minimalismo elaborado y madurado hasta la extenuación. 'Pulsar' fue un esfuerzo sobrehumano, ya que teníamos que aguantar hasta la respiración para mantener el ritmo".

-- Al final de todo reina la paz, no sé si la de los cementerios. ¿Cómo termina la película?

JA: "Ahí está. No sé si se notará la idea, pero se basa en la aventura de los héroes. En la 'Divina Comedia', Dante, el héroe, sufría un desvanecimiento cada vez que se pasaba a otra esfera, a otra dimensión. Cuando pasas a una nueva dimensión te desvaneces porque no puedes mantener tu identidad, porque eres nuevo. Hay algo del eterno retorno nietzscheano porque cuando volvemos lo hacemos necesariamente como unos extranjeros; usas nuevos pensamientos con un lenguaje diferente. El último tema, en el fondo, es una nana, ya que el viajero ha vuelto a nacer; es un descanso para volver a iniciar otro viaje nuevo y diferente".

-- Y después de todo lo hablado, ¿qué queda del rock and roll?

A: "Las herramientas son del rock porque es lo que nos gusta; es música que nos excita por su fuerza y su energía. El cauce es rockero: venimos de ahí y nos reafirmamos. De hecho, dicen algunos que éste es nuestro disco más rockero".

Paco: "Yo creo, en cambio, que el rock es un patrón, amplio pero también predeterminado; y, personalmente, no veo en el grupo ningún espíritu rockero. Es una grupo fuerte, pero no veo el rock and roll por ningún lado".

JA: "De Alemania nos han llamado, por lo de Morente, para hacer unas actuaciones como cuadro flamenco, así que imagínate lo que somos para algunos".

Juan Jesús García

Lagartija Nick. "Lagartija Nick". Zero

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