|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Los madrileños Desastre presentarán en mayo su cuarto trabajo discográfico El origen de los cuatro acordes Es uno de esos grupos de Madrid que mantiene vivo el circuito. Sus miembros no son estrellas y admiten que están luchando por llegar a la "segunda división", pero mantienen ya una trayectoria de más de doce años. Su actual formación lleva ya cinco de ellos unida y recientemente han puesto en la calle su cuarto disco. En realidad no es el cuarto. El título del mismo lo especifica claramente, dado que responde al nombre de "3 1/2". El motivo es que el primer disco de Desastre, aparecido en 1991, ocupaba sólo una de las dos caras, ya que la otra contenía material de Valhalla, otra banda del circuito que solamente alcanzó a grabar un álbum más antes de desaparecer. "En aquella época creíamos que cuando lleváramos cuatro discos grabados ya seríamos un grupo importante. Por entonces no salían tantos discos y se suponía que llegar a cuatro era síntoma de haber prosperado mucho. Ahora ocurre lo contrario: hay muchos grupos y muchos discos. La gente te reconoce cuando vas por el octavo y entonces dicen que eres una vieja gloria", comenta Alfonso Carneros, bajista y vocalista de Desastre. No le falta un punto de razón habida cuenta que la historia de los grupos rockeros en Madrid ha cambiado considerablemente en los últimos años. "Nos graban más cintas y discos piratas de lo que vendemos y convocamos a un número de gente importante en nuestras actuaciones. Sin embargo, nuestra carrera fuera de Madrid aún no es consistente y, aunque mejoró después del tercer álbum, todavía no se nos conoce mucho". Su tercer trabajo fue "...dando que hablar", una colección de buenas canciones en las que el grupo se preocupaba por arreglar su matiz rockero con sonidos de violín o vientos. Ello les llevó a fusionar su música con otros estilos demostrando que no les gusta estar parados. En "3 1/2", sin embargo, recuperan un sonido recto y marcado: "Hemos avanzado, pero volviendo un poco a nuestro origen. Al fin y al cabo, el rock son cuatro acordes y lo más importante es hacerlo y presentarlo bien. Este disco indica madurez, aunque siempre quede mucho por avanzar. Aquí definimos mejor nuestra línea después de experimentar otros sonidos", señalan. Artífice fundamental del resultado de "3 1/2" es la producción de Fernando Madina, bajo y vocalista de Reincidentes. "Coincidimos actuando en el Tintorock. El había realizado ya algunos trabajos como productor y quiso hacer algo con nosotros. Le pasamos las canciones, vino a vernos a un ensayo y decidimos trabajar juntos. La compañía lo aceptó aunque eso suponía bajar a grabar a Punta Paloma. El estaba preparando el nuevo álbum de Reincidentes y tenía que simultanear las dos cosas". El resultado de la colaboración ha traído consigo resultados muy concretos: "Nos dio ideas sobre las que trabajar y hemos cambiado la dinámica respecto a la grabación del anterior disco. Las bases, por ejemplo, se grabaron a la vez y trabajamos con amplificadores de válvulas en lugar de utilizar los de transistores. Eso ha desembocado en un sonido más cañero, más global. Tener un productor que vea las cosas desde fuera siempre aporta mucho y colabora a sacar lo mejor de ti. En el disco, además, hemos contado con José María Sagrista, que es un técnico buenísimo", comentan. El grupo admite haber crecido desde la aparición de su anterior álbum y resalta que la experiencia en directo también se transmite en los cortes finales que integran "3 1/2". "Hay mucha compenetración en el grupo y, aunque discutimos como en cualquier matrimonio, el llevar cinco años juntos prosperando es algo que se nota. Se puede decir que antes de grabar '...dando que hablar' éramos más lineales y que con él nos abrimos más. Ahora nos establecemos y mostramos que seguimos mejorando. Las guitarras y la batería han subido mucho de nivel. En el bajo no se puede apreciar tanto dado que, al tener que cantar en directo, tampoco puedes estar tan pendiente del instrumento como si sólo te dedicaras a él". En "3 1/2" se mantienen, con todo, ciertas señas de identidad que el grupo ha mantenido a lo largo de "Juntos y revoltosos" (el disco con Valhalla del 91), "Crisis" (93), y "...dando que hablar" (98). "No son cosas que nos impongamos, sino algo que sale de manera natural porque nos gusta. Solemos meter una balada porque, cuando compones, no todos los temas se adaptan a una dinámica cañera. Son esas canciones que te salen de dentro, que tienen letras interiores y que, a lo mejor, son más crudas. También hacemos habitualmente algún tema de pachanguita: cuando las letras son divertidas y hablas de algo cachondo parece que lo lógico es que la música refleje una situación más feliz". Las letras, precisamente, son uno de los cambios que más se advierte con la aparición de "3 1/2": "No se centran tanto en temas políticos. En esta ocasión reflejan más situaciones de la vida, cosas personales. Puede ser por los momentos por los que pasa uno, temporadas que vienen y se van. Ahora las preocupaciones que tienes en la cabeza no son las que tendrás dentro de un año, por ejemplo. Las canciones salen así: no solemos buscar temas determinados sobre los que hablar". Prueba de ello es la letra de "Mientes", una canción dedicada a "Félix. Es uno de esos personajes del hampa musical que presume de ser manager y que, después de prometernos el oro y el moro, nos engañó y nos robó". En el álbum han incluido un tema de Leño ("Aprendiendo a escuchar") y han recuperado una pieza antigua ("Barrigón"). "La versión de Leño la llevamos haciendo mucho tiempo en directo. Quisimos incluirla en el anterior álbum y contar con la colaboración de Rosendo, pero, fuera por lo que fuera, él no pudo tocar y la dejamos fuera. Creíamos que en esta ocasión íbamos a tener más suerte, pero Rosendo tampoco pudo venir cuando la volvimos a grabar. Decidimos que en esta ocasión era mejor que entrara en el disco y fue Juanjo Pizarro, el productor de Reincidentes, quien metió el solo de guitarra". La formación actual de Desastre cuenta con Alfonso Carneros, Valentín Méndez (batería), Antonio Mozos y Aldo Moreno (guitarras). Juntos han pasado ya por un montón de circunstancias que son muestra de la situación del rock español. "El auge de hace dos o tres años sigue vivo y hay un montón de grupos nuevos que salen y tocan. Ahora lo que se nota es que se ha abierto mucho el abanico de la gente que va a los conciertos: mientras que antes los heavies sólo iban a conciertos heavies ahora te puedes encontrar a las mismas personas en uno de Rosana. La gente escucha principalmente lo que sale en la radio y responde ante lo que conoce, que es música de todo tipo". Respecto al pulso musical del ambiente rockero piensan que "se ha estancado un poco. Cuando éramos críos hubo un boom del que salieron muchas bandas y muy buenas. Ahora, sin embargo, hay grupos capaces de llenar plazas de toros y pabellones, pero, estilísticamente, el rock se ha empobrecido. Nosotros también deberíamos meternos en ese saco y puede ser que lo que falle sea la creatividad. En el rock está ya todo inventado y lo que se busca es, más que nada, abrirse a estilos nuevos y fusionarlos con el rock". Uno de los cánceres que, en opinión de los miembros de Desastre, hace daño a la situación es el precio de los discos: "¡Menuda sorpresa nos llevamos al ver el disco en la tienda! ¿Cómo vamos a vender así? A los precios que están los discos es normal que crezca la piratería. Antes había cinco grupos y podías tenerlos más o menos controlados a todos, pero ahora hay doscientos y lo que no puedes hacer es comprarte doscientos discos. Si '3 1/2' sale al mismo precio que lo último de AC/DC no se puede pretender que nuestro público compre las dos cosas. Esa postura no tiene coherencia ni explicación". Son opiniones de una banda que lleva doce años recorriendo el circuito, gente que puede presumir de carrera y... de poco más. "Esto no da para vivir de ello. Seguimos en esto porque nos gusta, eso está claro, pero dedicarnos profesionalmente a la música es un sueño que comienzo a soñar cuando me levanto a las cuatro de la mañana para ir a trabajar. En nuestro caso pensamos que no hemos tenido suficiente apoyo y que nos ha acompañado la mala suerte. No podemos quejarnos de nuestra compañía porque se han tirado el rollo con nosotros aun cuando nuestras ventas no son muy altas, pero, por ejemplo, nos resulta poco lógico que nos hayan destinado tanto presupuesto si después no tienen intención de vender el disco. Si quisieran venderlo no lo pondrían a ese precio y, en eso, nosotros poco podemos hacer". Definen su primer disco como el de la "ilusión", destacan del segundo las "ganas" que pusieron en él y consideran que "...dando que hablar" demostró su "cabezonería" para mantenerse vivos. "Este nuevo podríamos definirlo como el de la novedad porque hay muchas cosas en él que son nuevas para nosotros: el productor, la manera de trabajar, el grabar fuera de Madrid... También es más serio musicalmente hablando". En "3 1/2" han incorporado una pista de CD ROM en la que se puede ver la actual página web del grupo (con su historia, su discografía y algunas fotos) y echarse una partidita en un "juego de las parejas" en las que hay que asociar diferentes fotografías levantándolas alternativamente. Ahora mismo la mayor preocupación de la banda es su presentación en directo. En Madrid se llevará a cabo el próximo veintisiete de mayo en Caracol, pero los miembros de Desastre confían en participar este verano en todos los festivales posibles dejando para el otoño y el invierno su presencia en salas de toda la geografía nacional. E.P. Desastre. "3 1/2". Edel 6961
|