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Bergman firma un disco destinado a entrar en la historia de la música española Un objeto de deseo Aún no se puede decir que la música electrónica de nuestro país esté, a nivel global, a la altura que se despliega en otros mercados. De cualquier forma, nada evita que, de vez en cuando, un álbum realizado por un artista español esté al mejor nivel de lo que nos pueden dar desde fuera. Ese es el caso de "Inner", la segunda obra de Bergman. Unos lo llaman pop, otros trip hop... Quienes amamos la música lo llamamos simplemente "una belleza". Bergman no es otro que Xabier Soler, un músico catalán que entró en esto cuando era un crío y que había debutado con este nombre artístico en un álbum homónimo en el que colaboraba con Groc a mediados del 98. Aquel disco apuntaba excelentes maneras aun cuando tenía el mismo handicap que todos los álbumes de música electrónica que se hacen en España: las ventas. Desde entonces el trabajo se ha sucedido, Groc ya no está y se ha grabado "Inner", una verdadera joya que impacta a la primera escucha y que consigue dar una sensación de piel difícilmente encontrable en la obra de un músico de última generación. Para relizarlo Bergman ha trabajado con la Orquesta Sinfónica de Praga y con dos cantantes femeninas: Xesca Fort y Uma Ursula Pietch. -- "Mi fascinación por las teclas de un piano, por esos mágicos juguetes blancos y negros que al tocarlos producían fantásticos sonidos, me llevaron a estudiar al Conservatorio Superior de Barcelona durante trece años. Pronto descubrí que la música es, sobre todo, percepción, por lo que, aparte de la canción en sí, lo fundamental es 'cómo suena'. Por eso me adentré en la ingeniería de sonido y en la producción discográfica. En los 80 viajé mucho por los clubs de moda de Berlín, Londres, Viena, París y Madrid absorbiendo las tendencias más underground". -- ¿Tuviste algún proyecto anterior a Bergman? Creo que, entre otras cosas, colaboraste con Hugo de Campos... -- "Sí. Durante todos estos años no he dejado de experimentar en diversos campos. La música es superactiva y muta constantemente en nuevas formas, tendencias y estilos. Uno de los proyectos de 1991 fue un dúo llamado No Man's Land con Hugo de Campos. La música que hacíamos era poco convencional, una especie de híbrido entre Japan, Marc Almond y los Smiths. Para mi vergüenza estaba cantada en inglés y eso supuso que tuviéramos más repercusión en el norte de Europa que en España". -- En el primer álbum de Bergman colaborabas con Groc. ¿Se puede volver a repetir esa unión? -- "Groc fue una parte fundamental en la mitad de los temas del primer disco. La verdad es que las líneas de bajos que grabó para el primer disco son extraordinarias y me gustaría poder volver a colaborar con él en el futuro". -- Recuerdo que, cuando hablamos sobre el primer disco, me comentaste que os planteasteis ofrecer el álbum a alguna compañía extranjera antes de hablar con Boa, ya que no veíais que hubiera nada aquí donde vuestra música cuajara bien. De aquello hace ya dos años. ¿Ha cambiado la escena española? -- "Me temo que, básicamente, no. La industria española no avanza a la velocidad que lo hacen los grupos. Tal vez debido a las nuevas tecnologías, que permiten a cualquiera hacer en casa grabaciones de gran calidad, la expresión artístico-músical de este país está pegando un boom impresionante. Por desgracia, no ha aparecido un avance similar en la forma de hacer negocios de las discográficas. Por un lado, las pequeñas no se lanzan al mercado internacional y, por el otro, las grandes no se arriesgan con estilos alternativos. Esperemos que Internet permita realmente montar pequeños negocios en la red y que aparezcan una nueva generación de empresarios a la altura de nuestros grupos". -- También en aquella época me comentabas que la mejor acepción que encontrabas para vuestra música era la de "techno pop" con intrusión de ritmos negros. ¿Cómo la definirías ahora a tenor del resultado de "Inner"? -- "Posiblemente al utilizar el termino 'techno pop' nos referíamos a que, a pesar de utilizar la electrónica como herramienta de trabajo, la música del primer CD no eran piezas sampleadas y mezcladas, sino 'canciones' compuestas desde el primer acorde. En realidad, la mayoría de las críticas coincidieron en afirmar que el primer disco era trip hop pero más mediterráneo, al estilo de Kid Loco o Air. En este nuevo trabajo la definición que más predomina también es la de trip hop, aunque, al incorporar una orquesta sinfónica y más voces, algunos le ven carismas más de pop alternativo". -- Puede que los críticos inventen demasiadas etiquetas a la hora de definir la música. ¿Recuerdas cuál es la más pintoresca que te han colgado? -- "Lo más divertido que dijeron de Bergman fue sobre el primer disco. Un crítico comentó que la frescura y perfección de nuestra música demostraba sin duda que nosotros debíamos ser de aquellos envidiables y saludables chicos que nunca se constipaban en verano. Me encantó mientras me sonaba". -- Vuestro primer álbum fue muy bien recibido por la crítica, pero supongo que tendría el mismo problema que la mayoría de los discos de música electrónica realizados aquí, que no venden. ¿Tú sabes cuantas copias llegasteis a colocar de vuestro debut? -- "La verdad es que soy un desastre con las cosas económicas y no me interesa demasiado ese aspecto de la música. Lo que si sé es que este nuevo disco ha vendido en unas pocas semanas más del doble que el anterior". -- ¿Por qué crees que en España este tipo de música no termina de arrancar a nivel de ventas? -- "España es uno de los muchos países que existen. Yo, por ejemplo, compro un disco español por cada veinte extranjeros, lo cual significa que compro mucha música española, ya que hay muchos más de veinte países. El problema es que, de esos veinte, quizás el inglés, el francés, o el croata no compren ninguno de un grupo español, con lo cual los únicos discos que vende un grupo de aquí que trabaje este estilo los vende en España. Lo que marca la diferencia es la proyección comercial de nuestros productos en el mundo". Sacó su nombre de un cómic de Milo Manara y no de una gloria cinematográfica. Siempre ha presumido de que su música no es fría aun cuando no se parezca, en absoluto, a lo que entendemos por música caliente. En la propuesta de Bergman no hay concepto de banda ni ilusión por el desborde. Lo suyo es música en bruto, densa, sólida... sólo apta para quien hace más caso a sus orejas que a sus pies. -- "Este álbum, 'Inner', es un trabajo mucho más personal que el anterior. Tengo un estudio en casa y el trabajar sólo permite que en cualquier momento 'mágico' puedas grabar lo que te pasa por la cabeza de una forma mucho más espontánea". -- ¿Cómo es tu estudio? ¿Qué material tienes? -- "Sólo lo utilizo para plasmar las ideas. Tengo una mesa de mezclas Soundcraf on line de 56 canales. La grabación la hago digital con Logic Audio sobre un Macintosh G3. Investigo muchísimo los sonidos, por lo que tengo muchas unidades de efectos (Lexicon, etc...), samplers (S3000, S1100, etc...), sintes (Supernovas, Proteus, Yamahas, Rolands, etc...) y, por supuesto, mi amado piano". -- ¿Qué era lo que pretendías plasmar en "Inner"? -- "Sinceramente, no pretendía nada; ni siquiera editarlo. 'Inner' es el resultado de juntar en un mismo soporte imágenes y sensaciones personales que, en mi caso, expreso con música". -- Es bastante lógico que te pregunte por la utilización de la orquesta... -- "Siempre compongo 'oyendo' a la orquesta. En el primer disco ya había arreglos de orquesta, pero, por problemas de presupuesto, lo hicimos con sintes y samplers. Este nuevo disco era demasiado querido y, como a los hijos, siempre das lo mejor a lo que más quieres. Por eso pensé en una orquesta de la categoría de la Filarmónica de Londres o la Sinfónica de Praga". -- Nunca consideré a la Orquesta de Praga como una de las mejores, pero, escuchando el resultado de "Inner", creo que han hecho un trabajo estupendo y muy adecuado a lo que son los temas. ¿Cómo fue el proceso de su grabación? ¿Tuviste que ir a Praga y convencerles del proyecto o, por el contrario, fue algo mucho más frío: contratarles y pillarles en algún estudio a salto de mata? -- "El proceso de grabación empezó en los estudios Aura de Barcelona, donde tienen una de las mejores mesas de mezclas digitales del mundo. Allí se grabaron las bases rítmicas y se logró ese sonido tan lo-fi que también se ha conseguido en algunas de las últimas producciones de Bristol. Con las bobinas y las partituras con los arreglos de orquesta me fui a Praga. Su orquesta es superprofesional y no es de extrañar que algunos de los mejores directores del mundo, como David Lynch, escojan esa orquesta para hacer las bandas de sus películas. La sesión ya estaba perfectamente acordada y planificada de antemano y, tal como estaba previsto, la grabación duró tres días y tocaron cuarenta músicos: violines primeros, segundos, chelos, bajos y el famoso director Mario Klemens. A pesar de su gran prestigio y mi nulo prestigio, el director y toda la orquesta pedía y seguía totalmente mis indicaciones, lo cual me llenaba por igual de profundo rubor y de humilde satisfacción. Era muy importante que el timbre de la orquesta no quedara dramático o grandilocuente, sino cálido y próximo, lo cual es difícil cuando hablamos de una orquesta tan enorme". -- Siempre he considerado sumamente difícil adaptar piezas para orquesta si no han sido escritas específicamente para esa formación. ¿Fue complicado para ti o tenías en mente la colaboración orquestal antes de componer? -- "Hacer 'adaptaciones', ya sean cinematográficas, musicales o de otro tipo, no sólo es complicado, sino, por lo normal, horroroso. Imagínate, por ejemplo, adaptar un tema de Beck para acordeón. Sin embargo, el acordeón es un instrumento fantástico al que, seguro, el genial Beck le daría una aplicación brutal dentro de su música. Lo mismo pasa con la orquesta, que no deja de ser un instrumento como cualquier otro". -- Cuéntame una cosa. ¿Cómo pudiste convencer a una compañía tan pequeña como Boa para que asumiera el gasto de la colaboración orquestal? -- "Boa dejó la producción del disco al cien por cien en mis manos. Grabé sin ningún tipo de limitación artística ni económica. Me dedico hace años a la producción, por lo que estaba dispuesto a asumir cualquier riesgo. La verdad es que se sorprendieron bastante cuando vieron el resultado final". -- No sé si sigues con detalle las colaboraciones de grupos musicales con orquestas. Hace poco ha habido dos que han tenido mucha repercusión por el cartel de los músicos. Han sido las de Metallica y Deep Purple. ¿Las has escuchado? ¿Te interesan ese tipo de inventos? -- "Las he escuchado, pero la orquesta no deja de ser un instrumento más, como la voz. En la mayoría de los grupos hay voz y, sin embargo, hay estilos que no me gustan y voces que no me gustan". -- Ambos grupos son rockeros. ¿Sueles escuchar rock habitualmente? ¿Cuáles son los géneros musicales que más sueles escuchar? -- "Hay muchos estilos musicales que no escucho habitualmente. Y subrayo lo de 'habitualmente' porque más de una vez he escuchado zarzuela o trash. Los límites del rock, al igual que los del pop y muchos otros géneros, son cada vez más difusos, por lo que no sé si debería contestarte que escucho rock habitualmente. En cualquier caso, y generalizando de una forma escandalosa, diría que me interesan más los grupos europeos que los americanos y también otros estilos más que el rock". -- ¿Cuáles son los últimos discos que has comprado? -- "'The noise made by people' de Broadcast, 'Way you walk' de Papas Fritas, 'Dive' de Sophie Moleta, 'Come to where I'm from' de Joseph Artur, 'Ordinary man' de Day One, 'This could is learning' de Nicolai Dunger, 'Organique' de Zend Avesta, 'Corps et armes' de Etienne Daho, 'Clair-obscur' de Françoise Hardy y 'United' de Phoenix". Otra de las características particulares de "Inner" es el uso de la voz femenina. En el primer álbum de Bergman Sylvia González cantaba en una canción, pero en numerosos temas la voz aparecía en forma de loops perfectamente integrados dentro de las composiciones. -- "En realidad el planteamiento de la voz ha sido idéntico en este segundo álbum. La diferencia es que aquél era básicamente instrumental. Con todo, en el tema 'Fluctuations' Sylvia trabajaba al estilo que lo han hecho Xesca o Uma en este 'Inner': las voces son hebras de oro en un tapiz. Han de ser bellas, pero, sobre todo, han de encajar en el conjunto". -- En la nota de promo de "Inner" se comenta que el "New Musical Express" tuvo palabras de elogio para ti. ¿Cómo valoras eso? -- "El NME continúa siendo una de las revistas de música más importantes e influyentes. Por eso fue una enorme satisfacción cuando escogieron a Bergman como una de las Eurostars, 'lo mejores grupos de Europa que invadirán UK', junto a artistas como Jim Tenor o Mouse on Mars". -- ¿Crees que "Inner" puede tener mejor resultado comercial que "Bergman"? -- "No lo sé. No esperaba que me editasen un disco tan alejado del dance o la música electrónica como éste y mucho menos que se llegase a vender; y, sin embargo, en unas semanas ya ha duplicado las ventas del primero". -- ¿Cómo piensas ponerlo en directo? Tiene que ser bastante complicado... -- "Yo, amante tanto del cine como de la música, no acabo de entender la obsesión por ver el directo de un disco. Es como si todos quisiéramos ver la obra de teatro de una película. Una cosa son las 'sensaciones' que te produce una película (el CD), donde intervienen recursos como el montaje, la fotografía, la música, los efectos, etc..., y otra son las que te genera el teatro (directo), donde valoras la comunicación directa con el artista. No obstante, me encanta el directo y este segundo disco es mucho más atractivo para mí porque no se basa tanto en samplers, sino en instrumentos como la cuerda y la voz. Por eso hemos preparado un directo con un pequeño cuarteto de cuerda y la extraordinaria voz de Xesca. Algunos directos de hoy en día parecen más mezclas de DJ". -- Algunos artistas españoles tienen cierta repercusión con sus discos en el extranjero. ¿Es tu caso? -- "Desconozco los planes de marketing de la compañía para la promoción de 'Inner' en el extranjero, pero, de momento, creo que sólo se han centrado en España". -- ¿Qué proyectos tienes en mente para el futuro? -- "Hacer algo que nunca he conseguido: descansar. Mientras tanto, ya he empezado a trabajar en el próximo álbum". -- Dime algo sobre el diseño de la portada. Creo que es lo suficientemente atractivo como para dedicarle unas palabras. ¿Colaboraste tú en la idea o se encargó de todo Fernando Gutiérrez? -- "Para mí los discos son verdaderos objetos de deseo. Por eso, lo que tocas y ves es también fundamental. De ahí la importancia que le doy al diseño y la estrecha colaboración con Fernando durante meses para lograr este resultado. Venía a casa y oía la música a medida que yo la componía". E.P. Bergman. "Inner". Boa
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