Pag.Ppal. Artículos Discos Crítica Agenda Directorio Foros Anuncios Contacto

Indice

Green Day

La Riviera. 28 de noviembre

Parecía que con "Warning", su última entrega, los Green Day se habían vuelto mayores, pero lo cierto es que, en directo, no dieron esa impresión. Su nuevo material se ofrece bien colocado entre el enorme zurrón de hits que ya poseen y los norteamericanos son capaces de tener bailando a toda su audiencia hasta que ésta ha perdido un par de kilos a base de sudor. Con todo, los fans de esta gente parece que nunca se cansan, que les han dado cuerda, y no dudaron un tris en mosquearse con el grupo cuando éste decidió terminar el espectáculo después de un bis de siete temas.

La gente no tenía razón, pero el hecho parece devenir de la habitual costumbre que tienen casi todas las bandas rockeras de terminar sus shows con la quinta velocidad puesta. Green Day eligió para finalizar un tema de su primer disco ("Going to Pasalacqua", del "1039/Smoother out slappy hour" de 1991) y una pieza de medio tiempo de su más reciente "Warning" ("Macy's day parade"). El público, que aún tenía el baile de San Vito en el cuerpo después de una buena tunda a toda tralla, no pareció querer pararse en seco y, en cierto número, hizo patente su protesta de manera civilizada (sólo insultaron).

Al margen de la anécdota hay que reseñar que los norteamericanos se ganaron el jornal honradamente, dieron todo lo que podía esperarse de ellos y montaron una fiesta en la que el público pudo participar haciendo todo lo que mejor sabía: levantar los brazos, pegar patadas al aire y botar desaforadamente cantando los estribillos más conocidos de "Longiew", "Brainstew", "Jaded", "Basketcase" o "When I come around". Entre tanta algarabía no sonaron desfasadas ni mal ubicadas las nuevas "Castaway", "Blood, sex & booze" o "Monority", piezas que avanzaron el desembarco del nuevo álbum y que tendrían continuación en los bises con "Warning" y "Waiting". Además, Green Day se dedicó a rendir tributo a toda su discografía sin olvidar, siquiera, sus dos primeros álbumes con Lookout. De "Kerpluk" (92) recuperaron un aceptable "2000 lightyears avay" y el "Welcome to paradise" que el público mayoritario conocería en su posterior edición dentro de "Dookie" (94), y de su primera entrega tocaron el ya citado "Going to Pasalacqua". Por recordar, hasta hicieron un guiño a sus fans abriendo los bises con "Time of your life", un tema interpretado únicamente en el recopilatorio "Power dance hits" y que el grupo suele reservar para sus directos.

También dejaron caer sus cositas del "Nimrod" (97) con un "Nice guys finish last" que abrió el concierto y con "Hitching a ride", "King for a day" y "Playtypus" apareciendo en momentos acertados. Todo ello manteniendo siempre un ambiente divertido en el que no faltarían caretas, maracas o un trompetista vestido de bailarina clásica enmascarada. La gente de Green Day se divierte cuando se sube a un escenario y eso, además de mostrarlo en sus rostros, se hace extensivo al público con numerosos acercamientos a las primeras filas, juegos con una escopeta de agua o la colaboración del guitarrista del grupo telonero en momentos puntuales.

Al fin y al cabo, ésta es de las bandas que tiene la diversión como una de sus premisas fundamentales y lógico es que sepa expresarla cuando se sube a un escenario. Igual hubieran dejado al personal más contento terminando su set con alguna de sus piezas más conocidas, si bien, siendo honesto, es ilógico reprocharles algo. Cumplieron con profesionalidad, sonaron la mar de bien y dieron al punk de la última década una de sus más cumplidas respuestas.

E.P.

Arriba

Indice