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Buckcherry. Noviembre de 1999 El rock también tiene éxito Joshua Todd, Keith Nelson, Yogi, J. B. y Devon Glenn son los actuales componentes de Buckcherry, una nueva banda de Los Angeles que ya ha conseguido el disco de oro en Estados Unidos y Canadá con su primer lanzamiento. El disco homónimo que presenta al cuarteto (aún eran cuatro cuando grabaron) es un álbum de lo más clásico, guitarrero hasta la médula y con melodías pegadizas que han conseguido calar en el público juvenil. Jos, el vocalista del grupo, no reconoce, con todo, su posicionamiento clasicote: "No, no lo creo. ¿Has visto nuestro vídeo? En él se refleja mejor que somos una banda abierta. Yo diría que cruda". Kiss, Sex Pistols y AC/DC son admitidos como influencia en el grupo: "Definitivamente "--continúa Jos--". Y otros músicos como Prince o Michael Jackson también nos han influido". Uno de los responsables del sonido Buckcherry es, sin duda, Steve Jones, el que fuera guitarrista de los Sex Pistols, ya que, junto a Terry Date, es el productor del álbum. "Steve era fan de Buckcherry y coincidimos con él en una de nuestras actuaciones. Estuvimos charlando y vimos que coincidíamos en muchas cosas. Nos pareció que podía ser una buena idea el que nos produjera, ya que, como a él le gustaba el grupo, se involucraría en nuestro proyecto y conseguiríamos un buen trabajo. Es un buen tío y me encanta la música que hacía", añade Jos. Buckcherry se formó en 1998 y el éxito les ha llegado rápido. Enseguida se pusieron a actuar en directo y "Lit up", su primer sencillo, comenzó a escalar tímidamente las listas estadounidenses. Posteriormente apareció su álbum y consiguieron meterse como teloneros en la última gira de Kiss, lo que también les permitió venir a Europa. "Fue todo un placer "--recuerda Jos--". Para nosotros era increíble estar delante de tanta gente en sitios donde estado habíamos nunca. Fue una experiencia breve, pero así pudimos darnos a conocer. Resultó realmente sorprendente". Actualmente el grupo está inmerso en una gira norteamericana como teloneros de Lenny Kravitz y en cuanto acaben esos compromisos viajarán a Australia, Canadá y Japón continuando con sus conciertos y promocionándose allí donde aún no son conocidos. Posiblemente se les pueda ver en España para el mes de noviembre, aunque todavía no se han confirmado las fechas. Todo dependerá un poco del resultado que el álbum obtenga en Europa. "Nunca he pensado en el éxito. Supongo que es algo arrollador, aplastante. Debe estar bien. Lo cierto es que tampoco le presto mucha atención al asunto de las ventas y esas cosas, aunque no estaría nada mal pasar por ello. Al fin y al cabo ¡sólo tocamos!", comenta el vocalista de Buckcherry. Resulta difícil entender por qué una banda con tan poco recorrido ha triunfado en el mundo del rock norteamericano, algo que vuelve a poner de manifiesto que no hay quien entienda al mercado, máxime cuando estamos hablando de un grupo que nació con las mismas pretensiones que cualquier otro: "Queríamos hacer música. Todo tenía que ser una transición gradual. Teníamos unas cuantas canciones y había que ir dando pequeños pasos. Cuando conseguimos formar la banda y reunir a todos los miembros, lo único que decidimos era tocar rock, que era lo que nos gusta". La banda no miró ni por casualidad a las nuevas tendencias electrónicas o de baile que tan bien están resultando a nivel comercial: "Es cierto que parece estar de moda, pero no nos gusta. Puede que haya alguien que lo haga bien y tenga un buen sonido, pero, particularmente, no es algo que me agrade. Preferimos a alguien tocando un instrumento, que trabaje más y más duro. No sé, tal vez ese tipo de música esté bien para ciertas personas". Su disco ya está publicado en España, por lo que, si quieres saber cómo el rock clásico puede todavía entrar en la cabeza de la gente y quedarse ahí, no tienes más que escucharlo. Buckcherry. "Buckcherry". Dreamworks 50044/450
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