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Ministry vuelven a la escena después de tres años de silencio. Mayo del 99 Rock, mentiras y cintas de audio Los padres del rock industrial están aquí de nuevo. Su nuevo lanzamiento lleva por título "The dark side of the spoon" y será presentado en nuestro país dentro de la próxima edición de Festimad. Tres años después del decepcionante "Filth pig" aún queda tiempo para la esperanza. Oír hablar de Ministry es algo así como ponerte a ver un serial de Tele 5 o una comedia de Ozores. Nunca sabes bien a qué carta quedarte. Las noticias que nos llegaron después de la grabación de "Filth pig", lo que hasta ahora era su último disco de estudio, eran poco menos que alucinantes. Nos hablaban de peleas entre Paul Barker y Al Jourgensen, los dos miembros fundamentales de la banda, y de una importante adicción de Al a sustancias nocivas. Ahora, tres años después de aquello, el grupo parece en forma, por lo menos discográficamente. "The dark side of the spoon", su último trabajo, no es tan simple como su predecesor y, al mismo tiempo, introduce a Ministry en formas asequibles sin que dejen de ser por eso unos bestias de cuidado. Si bien parecía que los dos protagonistas habían encontrado la horma de su zapato con los miembros que colaboraron en "Filth pig", lo cierto es que aquello no era sino uno más de los espejismos a los que Ministry nos tiene acostumbrados, ya que en los créditos del nuevo disco solamente cuentan como integrantes del grupo los dos individuos ya citados mientras que el resto de los músicos aparecen como elementos "adicionales". "The dark side of the spoon" saldrá a la venta en España durante el próximo mes de junio y supondrá el noveno álbum firmado por Ministry. Sus tres primeros discos ("With simpathy", "Twelve inch singles" y "Twich") pueden considerarse obras en solitario de Al, aunque, a estas alturas, él mismo reniega de sus resultados. Eran discos en los que el gusto por la innovación de Al chocó con los intereses comerciales de su compañía, dando como resultado un pastiche difícil de definir pero más cercano a tendencias techno que a la música que ha caracterizado a Ministry desde entonces. Con la entrada de Paul Barker llegó "The land of rape and honey" en 1988 y, con él, el respeto que el mundo del rock concedió al dúo al considerarlos verdaderos revolucionarios. Ministry fue de las primeras formaciones que juntó con criterio lo poderoso de las guitarras más duras con el minimalismo rítmico y eficaz que aportaban las máquinas. Tras aquél llegó "The mind is a terrible thing to taste", su disco del 89, confirmador de lo ofrecido en el anterior, y un EP en directo que se editó al año siguiente con el título de "In case you didn't feel like showing up-live". El gran éxito de Ministry fue "Psalm 69", un álbum que relajaba su sonido y que se acercaba a formas accesibles sin caer en lo trivial. El éxito no debió sentar bien a la banda, ya que fueron necesarios cuatro años para que, en 1996, Ministry volviera a la palestra con "Filth pig", lo que era, hasta ahora, su último disco, un álbum que parecía un freno de mano y que hacía dudar, sobre todo por lo que tardó en salir, de que el grupo tuviera algo más que decir. Ahora, afortunadamente (por lo menos, de momento), el grupo vuelve, pero no sólo a nivel discográfico. Paul Barker, al otro lado del teléfono, nos sorprende al decirnos que "tocaremos en un festival en España a mediados de julio", con lo que parece confirmarse el rumor de que Ministry estarán presentes en la próxima edición de Festimad. Otros rumores (con Ministry todo son rumores hasta que no pasan las cosas) apuntaban al hecho de que el grupo abriría para Metallica en algunas de las fechas de su gira europea y alguno más les señalaban en una nueva edición del "Ozzfest", en la que se verían involucrados. "El primero "--comenta Paul--" es cierto: tocaremos con Metallica en París y en algún otro concierto a primeros de julio. Lo del Ozzfest no se concretó, por lo que puedes decir que es falso". Metidos ya en faena telefónica es interesante enterarse bien del motivo por el que se ha elegido este peculiar título para bautizar el nuevo álbum del grupo. "The dark side of the spoon" parece una alusión evidente al "The dark side of the moon" de Pink Floyd, pero también ha despertado sospechas "heroinómanas" al referirse al "lado oculto de la cuchara". -- "Tiene que ver con las dos cosas "--contesta Paul--", pero aún hay más significados detrás de ese título. Los que tú comentas son, quizás, los más obvios, pero también hay uno más político, referido al consumismo americano. Probablemente, cuando veas la portada del disco entiendas mejor el significado". -- Lo cierto es que, de momento, sólo tengo una cassette sin carátula y un folio con los créditos. En él veo que solamente Al y tú aparecéis como formación de la banda mientras que el resto de los músicos son amontonados como "adicionales". ¿Qué pasó finalmente con el guitarrista Mike Scaccia, que os acompañó durante la última gira? ¿Ocurrió algo similar a lo de Bill Rieflin, vuestro "batería de toda la vida" hasta "Filth pig"? El fue sustituido por Ray, quien, por lo menos, y a tenor de este folio, aún permanece. -- "Mike y Bill dejaron la banda poco a poco y ya en el 96 comenzaron a tocar con otras bandas. Ahora verás que tenemos a Louis Svitek como guitarrista y que continuamos con Ray Washam en la batería. Tanto Mike como Bill eran buena gente y nos iba bien con ellos, pero les parecía que avanzábamos demasiado despacio y decidieron tomar otro camino". -- "Filth pig" se remonta a 1996, lo que supone un espacio de tres años ¿Qué habéis estado haciendo todo este tiempo? -- "Pues trabajar para poder terminar lo que ha sido un gran disco. El proceso de producción ha sido muy largo y nos ha llevado bastante tiempo. Además, cuando lo habíamos acabado, no terminábamos de estar contentos y volvimos a hacer algunas cosas de nuevo. Según estábamos en ello, ya en el 98, se nos ocurrieron canciones nuevas y también quisimos meterlas en el álbum. Por eso se alargó todo hasta el 1 de noviembre". -- El disco anterior se grabó en el peculiar Luxapan Studios, pero para éste habéis vuelto a Chicago. ¿Por qué? -- "Dejamos lo de Texas porque cuando estábamos grabando allí surgieron grandes problemas personales entre Al y yo. Decidimos volver a Chicago, al estudio donde ya habíamos trabajado durante tres años y que conocíamos a la perfección, y eso nos vino bien". -- Antes me comentabas que el disco estaba listo en noviembre. Entonces, ¿por qué tanto retraso? -- "Aquí ha salido a principios de abril. Por lo visto, hubo algún problema con el management y el sello, cosas personales que se llevaron la fecha de edición en Europa hasta junio. La gente de marketing estaban muy presionados y requirieron más tiempo para poder editar el disco tal y como ellos deseaban. Cuando les metimos algo de prisa nos dijeron eso de 'OK. Pon el dinero donde pones tu boca'. Son puntos de vista diferentes que han supuesto el retraso. Ya ves". -- Uno de los temas del disco, concretamente "Bad blood", ya había aparecido en la banda sonora de "The Matrix". ¿Cómo surgió el que una canción vuestra terminara ahí? -- "¡Ah! Muy sencillo. El tema ya estaba hecho y grabado y alguien del sello discográfico o de la productora de la peli la escucharon. Decidieron que era buena para la banda sonora, nos lo dijeron y estuvimos de acuerdo. Por lo demás, no tuvimos que hacer nada. No participamos ni salimos en la película". -- A vosotros os queda, por contrato, un disco más con la Warner, pero durante un tiempo se ha estado rumoreando (siempre rumores) que no teníais intención de hacerlo en esta compañía. Aclarámelo. -- "Pues ¿por qué no lo íbamos a hacer con Warner? No sé dónde habrás leído eso, pero ¿sabes? nunca he entendido por qué la prensa tiene que contar cosas que no son ciertas. Nosotros vamos a grabar ese disco. Está en nuestra mente a no ser que bueno nos muramos antes, claro". -- Pues, ya puestos a aclarar cosas, ¿qué hay de eso de que no os llevabais bien Al y tú? -- "Es lo que te comentaba antes. Eso ya está arreglado y es agua pasada. No hablemos de esas cosas". -- Vosotros sois de esa gente que es tremendamente exigente con su propia obra. ¿Habéis quedado satisfechos con "The dark side "? -- "¡Claro! Claro que estamos contentos. No sé si será el mejor que hagamos porque tenemos en mente desarrollar muchas cosas nuevas en los siguientes, pero de momento " -- Siempre que habláis de vuestra discografía señaláis que lo mejor es "The land" y "Filth pig", pero nunca habláis de "Psalm 69". ¿Por qué? ¿No os gustó? -- "Verás. Un buen disco no son las canciones individualmente, sino la obra en su globalidad. Yo no puedo hablar por Al, pero sí puedo decirte que 'Psalm 69' musicalmente es un disco interesante y que a nivel de sonido está bien, pero que eso no es del todo suficiente. Al y yo tenemos puntos de vista muy diferentes a veces". -- ¿Y qué opinas tú de los primeros discos de Ministry? -- "Yo empecé a trabajar con Al en 1986 y no participé en esos discos. Prefiero no opinar". -- Lo que vosotros ofrecíais a finales de los ochenta era novedoso y ha creado escuela. ¿Cómo ves la evolución de la música industrial en esta década? -- "A mí me habría gustado que la escena musical se hubiera desarrollado de una forma más rápida. Ahora hay un montón de bandas haciendo rock con la ayuda de samplers y eso creo que está bien, que es estupendo, pero lo que anhelo es que esas bandas tiendan a crear su propia identidad, que las escuches y sepas identificarlas por su propia música. Es muy fácil escuchar a un grupo y decir 'suena a Black Sabbath' o 'se parece a Bob Dylan'. Yo quiero escuchar música que aún no esté hecha. Copiar es muy fácil, pero encontrar una banda con un sonido auténtico es lo que realmente se debe valorar. Eso es muy difícil, pero es lo que realmente me encanta". -- Vosotros soléis realizar numerosas colaboraciones con grupos paralelos. ¿Acaso Ministry no es suficiente para vuestra vena creativa? -- "No; no es por eso. Es porque nos refresca hacer otras cosas fuera del grupo". -- Aquí, en España, la mayoría de la gente os encuadra dentro de lo que se da en llamar "metal" ¿Estáis de acuerdo con esa acepción? -- "Bueno, no sé si eso es del todo correcto. Tal vez eso suena un poco heavy, pero existen muchos tipos de metal. Si utilizas el término como un saco en el que caben muchas cosas puede funcionar, pero yo prefiero llamarlo simplemente música pop". A partir de este momento la conversación deriva y hablamos de varias cosas que Paul prefiere que no sean publicadas. Básicamente se refieren al trato que la prensa da a los temas de Ministry. En demasiadas ocasiones, los asuntos personales de los músicos son reflejados por los medios con una alegría propia de la prensa del corazón y, como aquí también tenemos ese tipo de prensa, es perfectamente comprensible la desazón que refleja Paul en sus palabras. Básicamente se muestra cansado de preguntas insidiosas y estrictamente personales que, en esta revista, no solemos hacer. Además, nos advierte de la enorme ristra de falsedades que se publican en torno a la banda. Particularmente pude comprobar una de ellas: durante toda la conversación, Paul Barker se mostró como la persona más educada que yo pueda conocer y no como le puedes ver reflejado en tantas y tantas entrevistas que nos han servido como documentación. Sobre cualquier otra aventura "fantasmagórica", "policial" o "tóxica" os remitimos, como decíamos al principio, a los seriales de Tele 5. Ana Felipe Ministry. "The dark side of the spoon".
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