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King Putreak. Enero del 99 Poesía transgresiva Su proyecto va más allá de la música. O más acá, según se mire. Colocan sus poemas con un fondo musical y dan rienda suelta a sus pareceres. Todo eso lo han plasmado en un disco que ha sido editado recientemente por Subterfuge. La sorpresa es que el disco va dentro de un libro, "Nadie come del aire". Llevan ya dos años y medio con el proyecto montado. Son Kike Babas, Kike Turrón, Alberto Rahim y Panta. Se suben a un escenario y los tres primeros hablan, recitan, gritan y se cabrean con sus temáticas. Mientras, Panta pone el fondo musical al asunto. "Podríamos decir que el grupo es la necesidad expresiva del Turrón "--comenta el Babas--", porque Panta está y ha estado en un montón de grupos y yo soy miembro de The Vientre. Como Panta tiene mucha música guardada se nos ocurrió montar esto y así el Turrón también puede contar sus cosas". Sus "cosas" son muchas. Los Kikes son ya conocidos en el ambiente musical por sus abundantes colaboraciones escritas en medios de comunicación. También participaron en ese universo hertziano que son las radios libres, organizaron conciertos y crearon su propio fanzine. Con el tiempo publicaron un libro ("De espaldas al kiosco") en el que censaban casi todos los fanzines existentes en España y analizaban el mundo de ese medio de comunicación. Ahora, en "Nadie come del aire" presentan pequeños relatos en los que cuentan sus anécdotas y andanzas. "Un día "--me cuentan--" estuvimos en una rueda de prensa que se dio en el Hard Rock Café. Allí ponen alitas de pollo como pincho y ese día las habían sacado muy tarde, por lo que, después de que se hubiera ido casi todo el mundo, todavía sobraban un montón. Cuando ya nos echaban porque era muy tarde nos metimos un montón de alitas en el bolsillo y nos las estuvimos zampando toda la tarde. Cuando se lo contamos a Carlos Subterfuge nos dijo que no estaría mal que reuniéramos todas nuestras anécdotas en un libro en lugar de limitarnos a hacerlo en los fanzines". La cosa, que en principio no era más que un comentario, se concretó un tiempo más tarde y, encima, creció: junto al libro se incluiría un CD con los poemas de King Putreak. "Evidentemente es un proyecto poético y lo que hacemos son recitales de poesía. Lo que ocurre es que la poesía, si la ofreces sin música, es un coñazo. O le das vidilla o la gente no lo traga". Para hacer "Nadie come del aire" contaron con lo que ellos llaman "la familia", un montón de amigos de toda la vida que también participaron con sus aportaciones en el resultado final del libro. Así, en él aparecen extraordinarias fotos de Belén de Santiago y relatos de Txus o de Kulumeta que complementan lo escrito por los Kikes y por Alberto. "Lo malo de hacerlo con la familia "--dicen los Kikes--" es que donde hay confianza casi siempre da asco. Así, lo que iba a salir el año pasado ha terminado saliendo éste". El disco se hizo mucho más rápidamente. Se grabó en tres días y se mezcló en otros tres. En los estudios de Por Caridad Producciones registraron quince temas que son quince bombas de relojería. Si algo caracteriza la poesía de King Putreak es su crudeza y su expresividad salvaje. "Es absurdo hacer poemas que se van por las ramas "--me dice muy serio el Turrón--", ésos que usan bonitas palabras floridas y aburridas. Nosotros tenemos las ideas claras y hablamos de los temas que son más cercanos a nosotros. Si nuestros amigos son camellos tendremos que hablar de ellos y si todos nuestros amigos son consumidores es lógico que hablemos de las drogas. Si todas las personas que conocemos odian a la policía es normal que nuestras letras traten esos temas. Lo que sería tonto es que habláramos de algo con lo que no tenemos nada que ver". La música surge de modo distinto. "Casi todos los temas surgen con una letra y un nananeo. Luego llega el Panta y convierte el nananeo en música. Al principio le pedíamos lo que queríamos con colores: una música más azul tirando a verde y cosas así. Ahora ya tenemos las cosas más claras y hemos llegado a un entendimiento más natural". Comiendo del aire Con todo, no son músicos. Su oferta no está planteada para ofrecer espectáculos de rock o canciones tarareables. Sus poemas son atracones de realidad colocados en verso casi por casualidad. Como ellos mismos admiten, no dicen nada que no sea un pensamiento generalizado. La única diferencia es que ellos lo expresan públicamente y lo ponen encima de un escenario. Eso les acerca, con bastante lógica, a la mística del malditismo. "Sí. Tenemos tendencia a ello y lo cierto es que no sé por qué es "--afirma el Babas--", pero todos los músicos y escritores que nos gustan están completamente malditos". Su funcionamiento habitual les obliga a buscarse las lentejas de manera diaria y peculiar y recuerdan que solamente tuvieron una estabilidad económica mientras fueron los directores y presentadores de "Lo peor de la semana", un programa musical que apareció en la parrilla de Canal Satélite Digital. Ahora, aunque hacen casi cincuenta recitales al año por las ciudades más variopintas, siguen "comiendo del aire". "Es duro, sobre todo en invierno, pero es lo que hay que hacer para conseguir lo que quieres. Hay gente que hace tornillos y hay gente que los vende. Nosotros no sabemos vender nuestras cosas, aunque inventamos los tornillos. Al cabo del tiempo ves a gente de tu generación que está colocada en los puestos más diversos y que tiene mucha menos idea que nosotros de cómo funciona el mundo de la música. Probablemente no encajaríamos en esos puestos porque lo que no encaja es nuestra forma de ser". Evidentemente, lo suyo no "encaja", aunque cada vez le ven mejor salida. "Algo va mejorando, porque hace diez años nunca habríamos podido publicar algo como esto. Por hay fuera, a gente como Elliot Murphy o Johnattan Ritchman les sale bien ¿Por qué no nos va a salir a nosotros dentro de un tiempo?" E.P. King Putreak. "Nadie come del aire". Subterfuge Freak Books 2
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