Pag.Ppal. Artículos Discos Crítica Agenda Directorio Foros Anuncios Contacto

Indice

Collective Soul continúa su camino para consolidarse entre los grandes. Abril del 99

Cuestión de madurez

Con tres discos cubiertos de éxito a sus espaldas, los miembros de Collective Soul sólo pretenden mejorar. Si bien en su país se han consolidado ya con cifras realmente importantes, aún sueñan con hacer una gira mundial que les demuestre que siguen llegando a más público cada día. "Dosage", su último trabajo, tiene todos los elementos que pueden hacerlo factible.

Las vueltas que da la vida. Collective Soul llegaron a ser despreciados por Atlantic hasta tres veces cuando la primera encarnación del grupo les puso sobre la mesa la cinta con el material de lo que terminaría siendo su álbum de debut. Atlantic no fue la única: absolutamente todas las compañías pasaron de la propuesta de Ed Roland y sus compañeros. Desanimados, el grupo terminó disolviéndose y Ed se quedó con la cinta como un recuerdo de juventud, aunque tuvo el detalle de enviarla a diferentes radios alternativas que no ponían obstáculos en radiar demos.

Volvió a intentarlo de nuevo tratando de formar la banda otra vez, quedándose con Shane Evans, compañero de andanzas en la batería, y con Ross Children, el personaje que ejercía como guitarra solista. Mientras estaban buscando gente entre sus amigos de toda la vida, empezaron a recibir llamadas de algunas de las emisoras a las que habían mandado su maqueta. Resultó que el tema "Shine" se estaba haciendo popular y que la gente quería saber más del grupo.

Un día la llamada no fue de una emisora, sino de Atlantic. La misma compañía que les había rechazado tres veces quería ficharles ahora. Después de que Collective Soul se completara con Dean, el hermano de Ed, como guitarrista y Will Turpin en el bajo, el grupo fichó y aceptó que sus primeras grabaciones se editaran con algún que otro añadido. Atlantic publicó el single "Breathe" y no llegó a ningún sitio. Volvieron a reeditar "Shine" y vendieron un millón de copias. Nunca estuvo más claro el que rectificar, aunque sea dos veces, es de sabios.

Estamos en 1994 y acaba de publicarse "Hints allegations and things left unsaid", el primer disco de larga duración de Collective Soul. A estas alturas, el grupo todavía no se lo cree: Ed mantiene aún su trabajo en los estudios Reel to Reel, Dean y Will siguen en la universidad, Ross se gana la vida en una farmacia y Shane está a punto de quedarse sin trabajo. Todos se conocen desde críos y sin darse cuenta se ven envueltos en el gran sueño americano: no sólo tienen un grupo de música, sino que su primer álbum editado ha terminado convirtiéndose en un disco de oro en los mismísimos Estados Unidos. "Fue 'Shine' quien lo hizo todo "--recuerda Ross--". Nos lanzó y nos puso en la carretera. Sin esa canción… no sé qué habría pasado. Tuvimos muchísima fortuna".

Ahora todo aquello es pasado. Collective Soul está girando en Estados Unidos llevando como teloneros a Marvelous 3 y presentando el material de "Dosage", su último disco. Se repite la historia, aunque cambiando los elementos. En el 95 ellos giraban como teloneros de Aerosmith o Van Halen mientras que ahora son los cabezas de cartel y llevan como grupo de soporte a otra banda que, probablemente, también triunfará en el futuro, ya que su debut ha caído en gracia en los States y ha empezado a subir en listas con su primer disco. "Para nosotros "--continúa Ross--", aquello fue una enorme experiencia y nos ayudó a crecer. Era una manera de ver a verdaderos profesionales haciendo su trabajo. Estar con ellos y ver el nivel que tenían nos ayudó mucho".

Antes de que apareciera "Hints allegations…", Collective Soul ya tenía historia, pero se circunscribía a Stockbridge, una localidad de Georgia de la que son originarios todos los miembros del grupo. Ed Roland llevaba la música en la sangre, pero su familia, de estricto orden religioso, no veía en ello ninguna ventaja. Su padre, sacerdote baptista, pensaba que esas cosas del rock y el pop no eran nada positivas para un chaval que iba a cumplir los diez años. Era inevitable que, por la radio o la televisión, apareciera algún tema clásico de Elvis o de Jerry Lee Lewis, pero, en lo posible, ese tipo de sonido no visitaría la casa de los Roland. El disco que descubrió a Ed que quería ser músico fue un recopilatorio con los grandes éxitos de Elton John. Desde que lo escuchó tuvo muy claro que, si tenía que largarse de casa para cumplir su sueño, se marcharía.

Y lo hizo. Se largó a Boston a estudiar en el Berklee College of Music, probablemente el sitio más adecuado para afianzar sus sueños. Su decisión tuvo dos consecuencias importantes: la primera fue que su familia rebajó sus estrictos niveles de control y permitió a su hermano Dean tener más acceso a la música; la segunda, que Ed ya no trabajaría nunca en otra cosa que no estuviera relacionada con este mundo.

Cuando volvió a Stockbridge, el mayor de los hermanos Roland comenzó a trabajar en un pequeño estudio que, como mejor oferta para sus clientes, podía proporcionar grabaciones en veinticuatro pistas. El estudio era propiedad del padre de Will, un amigo al que ya había conocido en los tiempos en los que Ed y Dean cantaban en el coro de la iglesia de su religioso padre. Will, por su parte, tenía gran amistad con Ross desde que ambos coincidieran en los Boy Scouts, asociación en la que Shane (el Collective Soul que nos faltaba) tocaba junto a ellos en la banda de música. Desde muy críos todos se reunían en la casa de Will para escuchar aquellos discos que los hermanos Roland no podían disponer. "Siempre fuimos muy amigos "--recuerda Ross--", una pandilla. Más fuerte que cualquier pandilla. Hemos estado juntos toda la vida, para lo bueno y para lo malo. Incluso hemos tenido pérdidas que a todos nos han afectado mucho".

Los cinco tenían sus experiencias musicales allá donde eran posibles. Ed fue el que más avanzó al pasarse un montón de horas trabajando en los Reel to Reel Studios, grabando maquetas para grupos y aprendiendo a manejar todos esos artefactos llenos de luces y botones que caracterizan cualquier estudio de grabación. Lo mejor de todo lo que aprendió fue trasladar a las grabaciones el sonido que tenía en su cabeza y eso es lo que fue haciendo en horas perdidas, juntando a sus amigos y compañeros y grabando sus composiciones a lo largo de los días. "Aquellas demos formarían luego 'Hints allegations…' "--comenta Ross--". Se grabaron a lo largo de cuatro años a partir del 91. Yo aparecía en la mitad de los temas y Shane estaba en casi todos". Esas canciones fueron el comienzo de Collective Soul. Ed, Shane y Ross, junto con otros amigos, trataron de ponerlas en directo, pero cuando las compañías iban dando sus negativas una tras otra la cosa se desinfló y todo se acabó. Por suerte, como ya has podido leer, todo fue una cosa transitoria; llegó el éxito de "Shine" y todo volvió a empezar de nuevo. A los grupos famosos de Georgia, entre los que se encontraban REM y los Black Crowes, había que añadir, a partir de entonces, el nombre de este quinteto.

A cualquiera que lo mire desde fuera, Collective Soul le puede parecer la banda de Ed Roland. El compone, canta, toca y produce. Su personalidad es fundamental para el grupo, pero, según Ross, no hay miedo de que esto termine siendo un solista con cuatro músicos: "El hace las letras y todos participamos en los arreglos de cada tema. El que alguien nos vea así no es algo que a mí o a alguien de la banda le preocupe. Cada uno de nosotros sabe lo que hace y lo que puede hacer". De hecho, ya han tenido tiempo para pasar buenas y malas épocas. "Al principio "--continúa el guitarrista--" sólo queríamos tener una carrera. Nunca pensamos que podíamos llegar a tener cuatro discos en la calle. En todo este tiempo nos ha sonreído la suerte, hemos conseguido un buen repertorio y hemos llegado a cosas que habría sido una locura pensar cuando empezamos, sobre todo si tenemos en cuenta que somos una banda de rock en los años noventa".

Con "Collective soul", el segundo disco del grupo, comenzó la carrera internacional de los de Georgia. "Intentábamos que esto saliera adelante. Aún no hemos conseguido hacer una gira mundial, pero gracias a aquel álbum sí logramos l salir de Estados Unidos", señala Ross. El disco permitía comprobar que lo ofrecido en "Hints allegations…" podía tener continuación. Buenas canciones, en la órbita del pop rock americano, llenaban un álbum simpático en el que se apreciaba personalidad y carisma. El disco fue grabado muy deprisa, con un enorme interés por parte de la compañía y de la misma banda para que el álbum no dejara que se apagara la llama que había encendido "Shine".

Más tarde llegaría "Disciplined breakdown", una más que digna continuación que consolidaba lo ya ofrecido. Ni la prensa ni el público consideró "Hints allegations…" como un disco de debut debido a la manera como había sido realizado y producido. Por eso era tan importante que la tercera entrega del grupo corrigiera y aumentara lo expuesto en "Collective soul". "Con 'Disciplined breakdown' maduramos mucho y queríamos mostrar esa madurez. Lo grabamos en un establo y no creo que consiguiéramos encontrar nuestro propio sonido "--piensa Ross--". De hecho, creo que aún trabajamos en buscar ese sonido". Lo que sí consiguió "Disciplined…" fue marcar diferencias entre Collective Soul y otros grupos de su estilo. "Otras bandas tienen 'el' sonido y todo lo que hacen suena así. Componen como pueden. Nosotros podemos hacer canciones de rock como podemos hacer baladas. Siempre que metemos un instrumento lo hacemos intentando que la canción suene como nosotros deseamos, sin restricción". Eso es precisamente lo que lleva a la banda a usar con frecuencia cosas tan pintorescas como elementos y formaciones de cuerda. "No creo "--comenta Ross sobre el particular--" que eso sea tan distintivo de nuestro estilo. Nosotros somos un grupo de guitarras y nos gusta, prioritariamente, el sonido de las guitarras. Ahora bien: si una canción nos pide cuerdas, teclados u otra cosa… pues lo metemos".

La última entrega del quinteto es "Dosage", un álbum que viene precedido de una portada en la que unas abejas se introducen en la boca de una chica cuyo rostro ocupa todo el espacio. "Es una forma de llamar la atención "--dice el guitarrista--". Te puede gustar o te puede dar asco, pero impacta. No tiene un significado concreto". El disco se ha grabado en un plazo de seis meses, lo que convierte a "Dosage" en la primera macroproducción de Collective Soul. "Con todo el proceso han sido casi ocho los meses que hemos estado trabajando en él. Es la primera vez que hemos tenido tiempo y eso nos ha servido de mucho. Mientras grabábamos seguíamos componiendo y al final nos juntamos con casi treinta canciones. Además nos hemos divertido y todo se ha hecho sin restricciones de ningún tipo".

El disco presenta ciertas novedades dentro de la obra de Collective Soul. Es, por ejemplo, el primer álbum en el que Ross canta un tema. El guitarrista ya había participado como compositor en una pieza de su segundo disco, pero nunca había abordado la faceta de vocalista. "Me lo he pasado muy bien haciéndolo "--señala--". Estoy aprendiendo, ya que considero la voz como otro instrumento dentro de la música. Me ha gustado tanto que quiero repetir. Siempre he escrito canciones y, en esta ocasión, todos se pusieron de acuerdo para dejarme cantar una".

Otra de las novedades de "Dosage" es que es el primer álbum en el que Ed y Dean componen juntos una canción, algo que, a pesar de ser hermanos, nunca habían hecho. "Ed estaba atascado y le pidió a Dean que le echara una mano para terminar el tema. Fue así de sencillo: uno necesitaba ayuda y el otro se la dio".

Sobre la evolución y mejora que supone el álbum en la discografía de la banda, Ross indica que "estamos creciendo, pero sin una dirección concreta. Preferimos pensar siempre que continuamos aprendiendo, madurando, buscando caminos".

Collective Soul ya son uno de los grandes en la escena norteamericana actual, un espacio donde el rock sigue siendo un género de masas aun cuando comparta terreno con otras músicas más nuevas. "El mundo es muy grande y Estados Unidos también es muy grande. Hay espacio para todo, incluido el rock'n'roll. Los chavales de quince años parecen más abiertos a cosas como el hip-hop, pero siempre hay base para todo tipo de estilos y no creo que ninguno se termine muriendo. Eso es bueno porque te dejar ser como realmente eres a la hora de tocar tu música". Los componentes de Collective Soul son abiertos en este terreno. Ross me cuenta que el último álbum que ha comprado es de TLC y que en su discoteca hay música de todo tipo. Se muestra reacio también a aceptar que el rock sólo le puede gustar a gente de una determinada clase o edad. "Nosotros queremos a todo el mundo, a cualquier tipo de gente. No tenemos por qué tocar sólo para un sector del público, ya que en nuestros conciertos vemos a personas que van con sus hijos de seis años. Eso es lo divertido. Eso es el rock'n'roll. Es lo grande de esto".

El grupo comenzará a girar por Europa en abril y considera esta gira como un escalón más en una carrera que hay que construir cada día. "Es difícil pensar en metas concretas. Podemos tocar y nos contentamos con eso. No pensamos en cosas más allá de nuestras giras y nuestros discos. Sólo queremos que nos escuche la gente y eso es lo que intentamos cada día".

E.P.

Collective Soul. "Dosage". Atlantic 756783162

Arriba

Indice