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Chris Cornell, el antiguo cantante de Soundgarden, debuta con un nuevo proyecto. Octubre del 99 La amenaza fantasma del pasado Era lógico. De todos los grupos que explotaron en los noventa y que más tarde se deshicieron se veía venir una cascada de trabajos en solitario. De momento, el vendaval no ha sido tan fuerte como se esperaba, pero ya empiezan a caer los primeros frutos. Chris Cornell, el ex de Soundgarden, aterriza de nuevo en el mercado y, como se podía esperar, con un proyecto totalmente diferente a lo que fue su pasado. Es curioso, pero normalmente ocurre. Cuando un artista prueba su fuerza en solitario mientras permanece en un grupo, sus canciones tienen un recuerdo enorme a la formación a la que pertenece. Sin embargo, si el grupo se da por difunto, lo presentado por los artistas en solitario suele distar bastante de lo que hacían con anterioridad. Siempre hay excepciones, por supuesto, pero esta norma viene a señalar, normalmente, que lo que se desea es un cambio radical, una manera diferente de abordar y ver las cosas. Chris Cornell, quien permaneció en Soundgarden durante más de una década, ha optado por este camino. "Euphoria morning", su primer trabajo en solitario, poco tiene que ver con aquello que le proporcionara fama y éxito y, en lugar de canciones destinadas a brillar con luz propia dentro de lo que fue el universo grunge, aquí se encuentran trocitos de vida del propio Cornell, visiones íntimas y personales. "Realmente, no he cambiado mucho desde la primera vez que cogí una guitarra y compuse mi primera canción. Lo que realmente busco es componer algo que genere una emoción, un sentimiento similar al que tienes cuando escuchas por primera vez una canción en la radio o en un disco. Esa sensación de que te gusta, de engancharte desde el primer momento y no saber exactamente por qué. Es algo intangible o indescriptible. Probablemente a esto se le puede llamar inspiración, eso que hace que una canción llegue y llene a quien la escucha", comenta el propio Chris. -- Sin embargo, "Euphoria morning" se distancia del sonido al que estábamos acostumbrados a escucharte junto a Soundgarden. ¿Es para marcar diferencias y buscar un estilo propio? -- "No pienso que sea nada de eso. Hay una reacción natural al haber estado con el mismo grupo durante trece años, pero cuando componía estos temas tampoco me cortaba de meterlos pensando que podían sonar demasiado a Soundgarden. En realidad, existen momentos en el disco que rememoran el sonido del grupo. Ha sido producto del proceso natural de composición y salió así". -- El caso es que, según podemos escuchar, pareces muy preocupado con el fin del mundo. También se perciben muchos sentimientos románticos -- "Cuando me puse a componer las letras de las canciones de este disco no tenía ninguna intención de explorar algún tema en concreto. Sí es cierto que mientras van saliendo temas he tocado diversas temáticas. Tal como surge la inspiración salen las letras referidas a esos temas que puedes escuchar. Todo va surgiendo y no hay nada premeditado". Es irremediable que surja el tema Soundgarden hablando con Cornell. Al fin y al cabo, él es uno de los máximos responsables de discos como "Superunknown" o "Down of the upside", obras que han quedado en el panorama de los noventa como álbumes referenciales. "La verdad es que no le dimos mucho bombo a nuestra separación y no hay mucho que decir al respecto. Llegó un momento en que todos los que formábamos Soundgarden no sentíamos ilusión de seguir juntos, probablemente porque llevábamos muchos años unidos, pero en ningún momento existió ningún tipo de conflicto ni de mal rollo. De hecho, mantenemos relaciones personales muy buenas", señala Chris cuando le pregunto por una de las desmembraciones más famosas de la década. Desde entonces han pasado dos años, años en los que el imperio del grunge ha demostrado ser un gigante con pies de barro que ha tardado en caerse tanto tiempo como el que tardó en levantarse. "Estos dos últimos años han sido muy activos. Después de la separación he estado trabajando mucho componiendo y grabando las canciones de este disco. Estoy muy ilusionado, deseando que la gente lo escuche y esperando tocarlas en directo". Desgraciadamente, poca gente podrá ver ese directo. El paso por España de Chris se ha limitado a una única actuación en Barcelona, la cual se habrá celebrado bastante después de que esto se esté escribiendo. Además, el nuevo proyecto de este hombre no está enfocado, como antaño, a ser presentado ante públicos masivos. La idea de Cornell es ofrecer sus nuevas composiciones en teatros o sitios de mediana capacidad. "De momento sólo voy a tocar en Estados Unidos y Europa. Será, sobre todo, en pequeñas salas, ya que como el disco es eléctrico, pero íntimo, y a veces sonamos en acústico, en recintos con menos público se percibe mejor el sentimiento de las canciones", comenta. "Sentimiento" parece ser la palabra mágica. No es que sea muy novedosa para hablar de un disco, pero si es sincera "Puedo estar intentando crear la banda sonora del estado en que me gustaría que estuvieran mi mente y mi alma, aunque, en realidad, no estén así. Lo que intento es inducir para que eso ocurra con mi música". -- Tal y como está el mercado musical americano, cada vez más complicado para el rock'n'roll, ¿qué aspiraciones comerciales tienes habiendo compuesto un álbum tan alejado de los cánones del comercio fácil? Curiosamente, el éxito del sonido Seattle fue debido a la difusión joven e independiente del rock, a las emisoras libres y universitarias, a las discográficas independientes ¿Piensas que hay que seguir luchando en este aspecto? -- "Ciertamente. También pienso que es la forma más sabia de proceder. Recuerdo que Soundgarden estuvo tres años tocando y componiendo temas antes de grabar lo que fue nuestro primer disco "(un EP de seis temas llamado "Screaming life", publicado en el 87)". Esto ayuda mucho a conocerse. Existen excepciones de gente a la que le toca ser una megaestrella saliendo de la nada y que empieza a vender discos como loco, los fans le asedian por los hoteles, todo el mundo quiere entrevistarle Esto, en realidad, no es una forma sana de ser y de realizarse como una artista". Obviamente, las intenciones y los fines de un músico poco tienen que ver con los medios usados. El primer EP de Soundgarden apareció con la ya mítica etiqueta SubPop y su primer álbum también fue editado por una compañía independiente, la SST. Cornell, sin embargo, y para fortuna suya, ya no tiene que pasar por esos escalones que, con todo, considera como positivos. Ahora puede trabajar de otra manera, sin necesidad de compaginar el proceso de grabación con las actuaciones nocturnas en el circuito de Seattle. "De repente podía hacer cualquier cosa que quisiera. Era una experiencia espeluznante. He llegado a estar realmente influido por los Beatles, no tanto por su forma de escribir o por su sonido como por el hecho de que ellos eran verdaderamente variados. Ellos descubrían diferentes estilos y sentimientos y lo incorporaban a lo que hacían. Así creaban un increíble paisaje de sonidos. Con 'Euphoria morning' me sentía como No lo hagamos de la misma manera: creemos un ambiente en el que puedas meter la mano, tu cabeza " La alusión a los Beatles pone en evidencia la vuelta al pasado en diferentes formas estilísticas que aborda el disco. "En el fondo me encantan las viejas baladas de r&b de los sesenta y quería cantar en ese estilo. De alguna forma, es como volver a inventar la rueda ¿Cómo puedo hacerlo de una manera diferente? Si estoy influenciado por algo, lo que quiero es transportarlo a un plano distinto más que emular nota por nota lo que ellos hicieron". -- No hace mucho, Robert Plant declaraba haber redescubierto un sentimiento soul para su último álbum, aquel "Walking into clarkdale" que realizó junto a Jimmi Page. ¿Te has basado en los sonidos soul de los 60 como ayuda a la creación de melodías vocales? -- "Siempre ha existido, sobre todo en los años 60 y 70, una conexión muy fuerte entre el rock'n'roll y el soul, conexión muy reforzada por parte de los vocalistas. Más tarde, con el tiempo, esa inmediatez, esa magia, se fue perdiendo hasta llegar a un momento en que la música empezó a devorarse a sí misma. Ocurrió en muchos estilos dentro del rock, pero sobre todo en el heavy metal. Los músicos que hacían este tipo de música sólo escuchaban eso y faltaba lo que realmente hace interesante a esta música: la intrusión de aquellas influencias y, sobre todo, el ir incorporando esas influencias para que enriquezcan las canciones. Por eso, mi disco es un poco la vuelta a eso". -- Hablando de influencias, la música que se puede escuchar en "Euphoria morning" también tiene mucho de aquellos geniales álbumes de los Beatles, como el "Abbey road", y de la época surrealista de Led Zeppelin, en concreto de aquel "Physsical graffiti", y los sonidos exóticos del "Kashmir". ¿Ayuda esto a crear ambientes positivos para expresar las letras? -- "El hecho fundamental en este caso es la voz. Gracias a eso, la expresión de las letras adquiere una importancia relevante. Esto no quiere decir, de todos modos, que la música se haya perdido. Para mí, la música es siempre muy importante. Cuando estás dentro de una banda donde hay una guitarra, un bajo y una batería es inevitable que aparezca, de una u otra forma, la contribución de esos instrumentos en las canciones. Pero cuando eres un artista solitario puedes crear unos paisajes y unos ambientes que permitan que la voz sobresalga y, por lo tanto, que las letras lleguen con mayor inmediatez. Se puede quitar o añadir la batería, la guitarra todo en refuerzo de la expresión. El hecho de que te suene a esas influencias es porque mis canciones tienen una música muy concreta". El trabajo meramente musical ha sido compartido por Chris con Alain Johannes y Natasha Shneider, miembros de la banda Eleven y colaboradores ocasionales para los antiguos directos de Soundgarden. Chris ya había trabajado con ellos cuando creó una canción para la banda sonora de "Great expectations". Como en aquella ocasión, "Euphoria morning" ha sido construido en el estudio casero de Alain encargándose el propio Chris de la producción final. Los músicos evitaron los medios tradicionales y volcaron toda su música directamente en soporte digital, lo que, para Cornell, fue un enorme acierto: "Eso hace que este disco suene de forma totalmente única. Creo que es una prueba que muestra que la tecnología y el rock pueden convivir juntas. Tú no tienes que ser un artista techno o de hip-hop para beneficiarte de un nuevo ambiente de grabación. Eso es más una cabezonería de la gente que hace música orgánica, aunque no tienes por qué hacerlo de ese modo". Una de las canciones de "Euphoria morning" que deja bien claro que usar la tecnología no tiene por qué afectar a los sentimientos expresados por la música es "Wave goodbye", un tributo que Chris realiza al fallecido Jeff Buckley. Sobre este tema, señala que "cuando pierdes a alguien, te dices a ti mismo cien mil veces que nadie vive para siempre". -- ¿No se te ha ocurrido realizar un álbum completo de tributo a Jeff? -- "No es mala idea. Sería muy bonito escuchar las maravillosas canciones de Jeff Buckley en otras voces, pero dudo mucho que eso pueda ocurrir". -- Cuando participaste en otro tributo, el que realizasteis al Mother Lover Andrew Wood, coincidiste con un montón de músicos de Seattle. ¿Volverías a hacer algo con aquellos músicos? -- "Depende del proyecto que fuese, pero no me importaría trabajar con los músicos de Seattle en cualquier momento. De hecho, Pearl Jam me propuso cantar con ellos en algunos de sus shows a principio del verano, pero no pude hacerlo porque estaba preparando este disco". Pedro Moreno Chris Cornell. "Euphoria morning". Polydor
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