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Celtas Cortos presentan su nuevo álbum con la producción de Suso Saiz. Diciembre del 99

Un paso adelante

Nadie les puede negar ya su calidad como instrumentistas. Tampoco se puede descubrir su capacidad para trasladar a las letras de sus canciones una enorme capacidad de provocación cargada de argumentos. No es nuevo señalar que han creado estilo y que cualquiera de sus piezas son plenamente reconocibles. ¿Qué pueden, entonces, ofrecer los Celtas Cortos en su nuevo disco? Pues, en verdad, algo.

Son unos mentirosos. Dijeron que no volverían hasta el 2000 y no lo han cumplido. Y sólo hay un porqué: porque no pueden estarse quietos. El último álbum que apareció en el mercado de Celtas Cortos fue "Nos vemos en los bares", aquel doble en directo que hacía repaso de una trayectoria que se remonta hasta 1989. El documento, en el que los vallisoletanos tocaban con casi todos sus amigos de escenario, apareció en el 97 y desde entonces no sólo no han dejado de trabajar, sino que ni siquiera han podido esperarse a la cifra tan redonda del 2000 para lanzar "Tienes la puerta abierta", su nuevo álbum.

"El tiempo que nos concedimos no era para rascarse los huevos, sino para todo lo contrario. Era un período para que cada uno investigase por su cuenta, para que tuviera en cuenta sus inquietudes particulares. También hemos estado trabajando mucho en Francia, donde ahora volvemos otra vez para una nueva gira. El resto del tiempo que ha pasado nos lo hemos tomado preparando este álbum, hablando con los colaboradores… No ha sido ninguna siesta, vamos". Se les ve en plena forma subidos a una tarima instalada en la tradicional taberna de Los Gabrieles, en pleno centro de Madrid. No es extraño, ya que su ritmo de ejercicio es inmenso. Alguien les señala que, por no poder esperar, ni siquiera aguantaron hasta el 99, sino que la mayoría de los componentes de los Celtas pusieron en la calle el año pasado El Alquimista Loco, un proyecto paralelo con el que publicaron un nuevo álbum. "Eso nació en la casa de la abuela de Alberto (García) y de una manera muy natural. En principio surgió de un proyecto que nos ofreció la Junta de Castilla-León para hacer cuatro conciertos en teatros con una propuesta diferente a la de los Celtas, pero luego fue creciendo y al final terminamos hasta grabando el disco. El tema nos abrió mucho, ya que se tomó de una manera desenvuelta y sin ningún tipo de complejos. Suponemos que aquello habrá influido algo en este nuevo disco, porque todo va dejando su poso, pero lo importante para nosotros era demostrarnos que teníamos posibilidades de hacer algo distinto. Hay veces que da la impresión de que estamos juntos casi por obligación y el hacer otra cosa te demuestra que no es así, que si estamos juntos es simplemente porque queremos y nos gusta. El hacer El Alquimista nos dio unas ganas enormes de volver a hacer algo con Celtas".

Más de trece años hace ya que el numeroso grupo señaló su sede en el barrio de las Delicias de Valladolid. Allí siguen teniendo, como ellos dicen, su cuartel general: "el mismo local de ensayo, el mismo bar y los mismos chipirones". Ahora, sin embargo, son uno de los grupos españoles más reconocidos, con abundantísimas ventas, giras multitudinarias y con un incipiente éxito internacional que se ha concretado ya en Francia. "Para nosotros ha sido crucial porque nos ha permitido conocer otra forma de trabajar. Se trata de otras infraestructuras, otros circuitos, otros grupos. En los camerinos nos podíamos encontrar y tocar con músicos rusos, franceses, eslavos… En este álbum hay algo del aprendizaje de la música bretona que hemos conocido, música que ahora se entronca mucho con la del norte de Africa. En Francia nos ha pasado, como aquí, que hemos tenido que convencer a la gente a fuerza de directo. Allí ya hemos actuado más de cien veces y nuestro componente celta ha gustado bastante en Bretaña. Nos lo hemos tenido que currar". Y el curro sigue. Cuando leas esto, Celtas Cortos se habrá paseado otra vez el país vecino tocando en Pau, Burdeos, Montpellier, Marsella, Chalon sur Saone, Bolonia, Lille, Beauvais, Besançon, Le Val d'Ajol, Poitiers, Brest, Quimperlé, Le Mans, Nantes, Rennes, Dijon, St. Etienne, Lyon, Rodez, Toulouse… Falta París, pero ello es debido a que "tocamos allí en marzo pasado y volveremos a tocar el año que viene. Hemos actuado muchas veces en París y, además, en salas bastante grandes…". Acaban el 4 de diciembre con una fecha en Iparralde, el país vasco francés. Será entonces cuando comience su nuevo periplo español. "El manager ya está liado centrándose en las fechas. Lo único que podemos decir por ahora es que comenzaremos en Canarias, en el Festival de la Atlántida".

Su directo no será como el que estamos acostumbrados a verles. En esta ocasión, el material de "Tienes la puerta abierta" marcará mucho lo que hay que ofrecer. "Llevamos cosas secuenciadas y utilizaremos toda esa tecnología que tanto nos ha servido para este álbum. Eso será la parte tecnológica; la 'analógica' será como siempre aunque con una diferencia. Las bases que haya por debajo servirán para ponernos en un pedestal que nos da mucha más fuerza de la que habitualmente desplegamos". ¿Tecnología? ¿Los Celtas? Pues sí. Esa es la mayor sorpresa de "Tienes la puerta abierta".

Hay quien, al hablar de Celtas Cortos, puede caer en la idea de que un álbum más del combo volverá a traer sus melodías rockeras, sus guiños folkies y sus letras abrasivas. Una entrega más, en suma, de un grupo que tiene un estilo superdefinido y reconocible. Quien piense así está en lo cierto, pero también tendrá que reconocer que los vallisoletanos han tenido el suficiente carácter como para ir evolucionando en cada una de sus entregas. Con "Rock celta" (89) hubo quien les señaló como una copia hispánica de Gwendal o los Pogues, pero su imagen cambió, y a mejor, cuando apareció "Gente impresentable" (90) y se les pudo ver su arrebatador y sudoroso directo.

"Cuéntame un cuento" (91) tenía una enorme lista de hits que calaron en un público que, a esas alturas, estaba formado por un buen número de incondicionales y "Tranquilo majete" (93) continuó la racha, si bien rompió la norma de grabar cada año. Como crecía la actividad en directo, el siguiente disco tuvo que esperar hasta el 96, pero eso no supuso una merma en la popularidad del grupo. "En estos días inciertos" vendió la tira, dio paso a la gira más grande que los Celtas habían hecho nunca y demostró que era necesario un descanso de cara a cargar pilas y a desaparecer temporalmente de la mente del público español. "Nos vemos en los bares", del que también se publicó una versión en vídeo, sirvió para cerrar capítulo y para empezar a pensar.

Los pensamientos han tomado ciertos derroteros. El más significativo es que Nacho Castro, Goyo Yeves, Oscar García, Jesús Cifuentes, Eduardo Pérez, Carlos Soto y Alberto García siguen siendo una esponja colectiva abierta a los cambios que el tiempo proporciona. "No creemos que con este disco nos desmarquemos de lo que ya hemos hecho. Lo que ocurre es que la música de raíz la hemos utilizado muchas veces y que ahora conocemos otras cosas que nos gusta usar. Teníamos en mente lo de aprovechar la tecnología y nos hemos servido de ella de una manera bastante natural. En Europa existe esta corriente, en la que te puedes encontrar hasta música hindú mezclada con tendencias electrónicas, y funciona con muy buenos resultados. La electrónica está consiguiendo englobar muchas cosas a su alrededor".

De las palabras de Nacho puede destilarse un cambio radical en la propuesta de "Tienes la puerta abierta". Sin miedo. Esto no es un disco de etno-techno. Lo que sí ha cambiado es el número de posibilidades. Ahora, con la utilización de secuenciadores y de sonidos programados, el grupo abre sus sonoridades y su abanico de estilos, pero el asunto no trasciende más allá ni hay ritmos electrónicos ni loops obsesivos. La mayor diferencia de "Tienes la puerta abierta" con el resto de discos de los Celtas es que el sonido se depura más, que aparecen ofertas que antes eran imposibles de conseguir con la formación habitual y que ciertos sonidos inorgánicos se dan la mano con el estilo consolidado de los castellanos. ¿Rap? También, pero con la voz y los textos de Jesús, lo que supone que no estamos ni ante el hip-hop con base de DJ ni ante una propuesta ambiental.

"Me subí con el ordenador a Canfranc "--comenta Jesús--" y, aunque se me colgaba cada dos por tres, conseguí elaborar propuestas de sonido y ruiditos para presentar al grupo. Luego ellos seleccionaron y aportaron sus respectivas partes o, lo que es lo mismo, todo lo demás. Lo último fue la parte de Suso. Con él fuimos afinando hacia lo que queríamos hacer". Ese 'Suso' es, por supuesto, Suso Saiz. "El no había trabajado nunca con un grupo como éste, pero, por el respeto que tiene a las personas, todo ha sido muy relajado".

¿Qué puede deparar una unión de locos por las sonoridades folkies de violines y vientos con el gurú nacional de los botoncitos electrónicos? Veamos.

"Suso es otro de los creadores de este hijo. Su figura es superinteresante y quién mejor que él para introducirnos dentro del trabajo con elementos tecnológico Es el más adecuado, sin duda, y a la hora de trabajar ha resultado encantador. Lo que hemos hecho juntos nos ha dejado muy contentos, ya que, por nuestra parte, hemos aprendido mucho al poder compartirlo todo con él". Los ensayos de preproducción comenzaron en el mes de mayo. Durante el mes de julio los temas se registraron en El Cortijo, en Málaga, para ser mezclados más tarde en el estudio madrileño de Red Led. Los últimos toques del disco se dieron en Francia, en el mismo estudio en el que se grabó el álbum firmado por El Alquimista Loco. "Lo más importante fue el trabajo anterior a grabar, ese proceso mental en el que todos hemos escuchado las cosas que nos han llamado la atención y en el que nos hemos puesto de acuerdo sobre lo que queríamos hacer. Antes de grabar lo más importante es pensar".

¿Y qué han pensado? "Siempre hemos sido dispersos, abiertos a lo que se nos presentaba. Este álbum es diferente por el uso de elementos tecnológicos y esas cosas, pero parte del espíritu de todos los demás: del eclecticismo. Es una ideología y una estética que siempre hemos puesto en marcha".

Otro asunto interesante en un grupo como los Celtas es, indudablemente, el de sus textos. No hay que olvidar que estamos ante una banda que no se corta a la hora de decir las cosas con todas sus letras: "Hay la habitual concentración de mala hostia, alegría, amor y desamor. Se lanzan balazos dentro de esa gama de estados anímicos. Nos caracterizamos por escupir siempre con lengua viperina contra lo molesto, injusto e irracional. No es un afán de machacar, sino un espíritu constructivo. Estamos hablando de la puñetera realidad aunque a veces pueda parecer altisonante o agresivo". En este caso, la puñetera realidad obtiene posturas más opuestas que nunca, más directas e intensas que en cualquier otro disco y, evidentemente, más molestas para los responsables de las causas que generan la protesta. Puede que haya menos poesía, pero… ¿es que están los tiempos para poesía? "Cuando observas las listas de ventas de discos en España sigues viendo la misma basura melódica hortera de siempre. El paso del tiempo, el riesgo de la gente y el avance de la tecnología pueden romper ese monopolio".

¿Qué es, por tanto, "Tienes la puerta abierta"? ¿Un compendio folky-tecnológico? ¿Una amalgama de disgustos expresados en letras incendiarias? ¿Una pasión multicultural trasladada a la música? ¿Una panda de amigos comiendo chipirones después de darse una vuelta por Francia? "Es, como todos nuestros discos, una invitación hasta la cocina para que la gente se deje seducir con nuestras sonoridades. Otra dosis de ataque. Otra nueva andadura. Hacía cuatro años que no presentábamos canciones nuevas y éstas llegan después de mucha reflexión, de mucho aprendizaje y de habernos empapados de hostias y viajes. Ahora escupimos esto".

El escupitajo tiene la misma base de siempre, aunque generado por gente con algo más de edad, gente que se apoya, en el fondo, en lo mismo en lo que se apoyaban hace trece años. "Eramos y somos un grupo de amigos que no ha cerrado la puerta a nadie. Sí es cierto que algunas relaciones estables dentro de tu punto de referencia se ven mermadas al llevar el tipo de vida que llevamos, pero nosotros, además de tener siempre abierta la puerta de nuestro local de ensayo, también tenemos abierta la del autocar. En una gira nuestra siempre viene con nosotros algún amigo".

Bien. La cuestión es, siempre, abrir más y más puertas.

E.P.

Celtas Cortos. "Tienes la puerta abierta". Dro

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