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Buenas Noches, Rose reaparece con un álbum autogestionado. Mayo del 99 Más difícil todavía Se dice que a la tercera va la vencida, pero pocas veces la tercera habrá sido tan difícil. Buenas Noches, Rose se ha encontrado con una nueva etapa sin proponérselo y ahora tienen que asumirla sin más ayuda que sus propios recursos. El resultado es un álbum escondido tras el nombre de "La estación seca". A principios del 96 eran una promesa en ciernes. Dos años después se convirtieron en uno de los más flamantes fichajes de una multinacional. Ahora, pasada ya la mitad del 99, tienen que asumir el futuro sin contar con compañía y con el handicap que eso supone en todo lo referente al apartado promocional. ¿El motivo? Muchos señalan que el principal es la marcha de su vocalista Jordi Skiwalker. "Fue una época de bajón. Veíamos que la compañía no respondía como creíamos que debía, tuvimos que cambiar de manager porque el nuestro encontró un trabajo más rentable, pinchamos con el nuevo y, además, Jordi tomó la decisión personal de abandonar el grupo. Puede que 'La danza de araña' no gustara a la compañía lo suficiente como para ilusionarse con él, ya que todo el dinero que se gastaron en la producción no tuvo luego un apoyo promocional lógico. Nos comentaban que íbamos por delante de nuestro público, que no sabían como trabajarlo Se nos juntó todo". Alfredo Fernández, Alfa, es quien toma la palabra. El ha asumido la función de vocalista al tiempo que se mantiene como uno de los dos guitarristas de la banda. El otro es Rubén Pozo. Roberto Aracil es el batería y Juan Pablo Otero se encarga del bajo. Juntos llevan ya más de cuatrocientos conciertos a cuestas, cuatro años en la carretera y tres discos grabados. El último es "La estación seca", un disco autofinanciado que se han impuesto lanzar con su compañía y que salió a la venta el pasado 16 de abril. "Lo hemos grabado con Antonio Santos, nuestro productor de siempre, y hemos ajustado la dinámica a nuestras posibilidades actuales. Grabamos primero las bases y luego fuimos añadiendo la voz, los recordings y las colaboraciones", comenta Rubén. Dichas colaboraciones se refieren a las ayudas, como la del pianista Luis Lozano o los coros de Jose de Malos Pelos y las percusiones de Dats de Yoghourt Daze. Aparte de una considerable lista de invitados, Buenas Noches, Rose ha contado también en esta ocasión con Rosendo y con Ariel Rot, quienes incluyen sendas guitarras en dos temas diferentes. "A Ariel le conocemos de la época en la que tocábamos en Al Lab Oratorio. Un día nos vio tocar y, desde entonces, hemos coincidido con él más de una vez. Es una persona muy cariñosa y aceptó enseguida nuestro ofrecimiento. Lo de Rosendo fue más curioso: le conocimos en un concierto en Galicia y, por cuestiones de tiempo, nos pidió que cambiáramos el orden de actuación con él. Desde entonces le hemos visto alguna que otra vez. Cuando vino al estudio llegó con su Gibson negra sin pedal. Nos pidió uno, pero no teníamos, por lo que se hizo el solo a pelo". "La estación seca" tiene doce canciones que se han planteado, en su origen, de un modo radicalmente distinto a como se hacía cuando estaba Jordi. "Al principio pensamos incorporar a otro vocalista, pero hechos como éste te dan experiencia y te hacen abrir los ojos. Hemos cambiado de aspiraciones y ahora nos conformamos con hacer nuestra música y dejar claro nuestro estilo. Preferimos mantener nuestra amistad aunque no tengamos un showman", señala Alfa. El hecho se ha tenido que trasladar, igualmente, a la forma de afrontar los directos del grupo. "Es conceptualmente distinto. Ahora nuestros conciertos se basan en lo que hacemos musicalmente. La comunicación con el público viene por nuestra confianza en lo que hacemos. Llevamos siete meses así y cada vez nos encontramos más a gusto y con mejores resultados. La cuestión no es sustituir a nadie ni hacer una suplencia, sino trabajar sobre otra idea", apostilla Juan Pablo. Buenas Noches, Rose despuntaron en el panorama rockero madrileño tras su álbum de debut, una colección de canciones directas e impactantes que calaron rápidamente en el público que acudía a verlos en sus abundantes directos. Su repercusión les permitió obtener un buen fichaje con Ariola, quienes editaron "La danza de araña", su segundo álbum, con mejor resultado musical que comercial. "Iban a enfocar la promoción a un nivel independiente, pero para eso hay que conocer a los medios que se mueven en ese terreno. Colaboraron un montón facilitándonos un autobús para permitirnos ir de gira, ya que ellos confiaban mucho en que, tocando, la gente acabaría conociéndonos y escuchando nuestros temas, pero luego resultó que nadie se enteraba de dónde íbamos a tocar. Falló todo lo que debía haber acompañado a la gira". Los modos peculiares del por entonces quinteto tampoco eran muy bien entendidos en una compañía que siempre se ha caracterizado por mover mejor a cantautores y grupos de pop que a grupos rockeros propiamente dichos: "Puede que el disco "--indaga Rubén--" no tuviera temas tan fáciles como el primero, pero lo cierto es que con aquel álbum tuvimos un montón de apoyo y despertamos mucha curiosidad, algo que no se repitió con el segundo". El grupo no evita hacer su propia autocrítica: "Probablemente nos lo creímos. Pensamos que podíamos trabajar con más facilidad y nos concentramos sólo en hacer una música que nos satisficiese a nosotros "--señala Alfa--". Quizás el resultado pudo resultar más denso". Con esa, guisa el grupo se encuentra ahora inmerso en un proyecto autogestionado que es el encargado de poner en el mercado su tercera obra. "Nosotros siempre hemos malvivido de esto "--indica Juan Pablo--" y necesitábamos tener el disco en la calle antes del mes de mayo para poder tocar en los meses que siguen". Lo curioso del hecho es que el grupo no encontró compañía editora en un momento en el que en Madrid están surgiendo sellos que orientan sus primeros trabajos al rock. Alfa señala, a este respecto, que "estábamos tan centrados en componer y grabar que probablemente nos hemos desmarcado mucho de la escena y nos hemos desconectado en este terreno. De todos modos, no nos importa demasiado. Lo de tener tu propia compañía es una historia muy bonita y contamos con una distribuidora solvente como es Boa. Nuestro funcionamiento será como siempre: en base a la química personal". Los cuatro miembros que forman ahora la banda han tenido que crear su propia empresa y conseguir los fondos necesarios para llevar a cabo el proyecto. "Reunimos el dinero necesario entre amigos, familiares y gente que nos compró el álbum por anticipado. Para ellos haremos una tirada especial con los primeros ciento cincuenta discos", apunta Juan Pablo. Ahora el grupo se ve inmerso en labores promocionales que, hasta el momento, sólo les habían cogido de soslayo. No es lo mismo que te gestionen entrevistas a gestionarlas tú mismo. "Ya nos hemos encontrado alguna puerta cerrada y nos vamos a encontrar todas aquéllas que sólo se abran con dinero. Nuestra mayor promoción será, como siempre, tocar", afirma Alfa mientras comentamos la gira que tienen organizada para el mes de mayo y que les llevará desde Zaragoza a Santander pasando por Huesca, Barcelona, Salamanca o León. El contenido del disco, lo verdaderamente importante, demuestra la mejora que, a su juicio, siguen teniendo día a día. "Es indudable que mejoramos "--señalan--". No buscamos una evolución técnica que nos obsesione y nos hemos alejado del blues antes de caer definitivamente en sus garras. Con el tiempo hemos tratado de eliminar influencias evidentes y dejar que las cosas salgan solas". La aventura es apasionante, pero también peligrosa. Bandas fabulosas que también se mueven dentro del rock clásico no terminan de despegar ante un público mayoritario. "Es complicado. Hasta el mercado independiente se basa en las multinacionales y los discos tienen que ser promocionados en anuncios de bebidas o automóviles, pero bueno ahí estamos". E.P. Buenas Noches, Rose. "La estación seca". Autofinanciado
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