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Boikot lanza la tercera entrega de "La ruta del Che". Febrero del 99 La batería amarilla "No callar" es la tercera y última entrega discográfica de "La ruta del Che", el proyecto más ambicioso que nunca haya abordado un grupo de rock dentro de la escena independiente. Es como si un albañil te dice un día "Voy a construirme un chalet". Te lo puedes creer, ya que, para quien sabe, las cosas no son tan difíciles como para quien no tiene ni idea. Otro tema es que el mismo albañil te diga "Me voy a hacer un rascacielos". La primera vez que hablé con la gente de Boikot fue en marzo de 1995. Me comentaban que se habían decidido a crear su propio sello discográfico, su chalet. A finales del año siguiente me contaron el proyecto de "La ruta del Che" y, en aquel momento, pensé que querían construir un rascacielos. "La ruta del Che" tenía todo lo que se le puede pedir a un viaje iniciático. No se sabía claramente lo que iniciaba, aunque sí era obvio que el grupo no volvería a ser el mismo después de haberlo hecho: tres discos, un vídeo y un libro, todo ello realizado en un contexto panamericano que llevaría al grupo a Cuba, México y Argentina. El primero de los discos, "No mirar", apareció en mayo del 97 y el último, "No callar", se pone a la venta este mes de febrero. Parecía increíble, pero han construido la azotea del edificio. "Tiene que haber locura, delirio", comentaba Alberto Plá mientras charlábamos sobre "No callar". Siempre que Boikot se ha propuesto hacer algo lo ha hecho, pero no sería justo decir que lo hizo sin más. Contrariamente a otras bandas, este cuarteto nunca ha pretendido hacer discos; lo suyo es llevar a cabo proyectos imposibles, delirantes. Cuando publicaron "Cría cuervos", la primera referencia de su sello BKT, regalaban a los compradores del disco una camiseta y un vale de descuento para su presentación en directo. Con "Tu condena", en 1996, daban un cráneo de cera que, en realidad, era una vela que reproducía uno de los iconos de la portada del álbum. Luego se liaron la manta a la cabeza y decidieron que un disco se les quedaba corto, que lo suyo sería una trilogía entera. Fue así como nació "La ruta del Che". En principio, "La ruta" iba a ser un maxisingle con cuatro versiones de otros grupos, pero cuando Alberto y Juan Carlos Cabano (bajista, cantante y el otro miembro fundador de Boikot que queda en la banda) se pusieron a concretarlo el proyecto terminó siendo lo que ha resultado en realidad: la aventura más fascinante que ha llevado a cabo una banda de rock español autogestionada. "Cuando me lo contaron pensé que se habían dado un golpe en algún sitio", comenta Kosta Vázquez, el otro guitarrista del grupo. Ahora no cambiaría la experiencia por ninguna otra cosa. La primera entrega de "La ruta" se grabó en España. La segunda se recogió en México después de que la banda hubiera cambiado su visión de la vida tocando unas fechas en Cuba. Esta tercera había de grabarse en Argentina, "el país donde nació el Che". Curiosamente, la gente de Boikot no ve a Ernesto Guevara, el Che, como una imagen política. "Significa superación, mezcla de culturas ", me dice Alberto. "Siempre es preferible cantar sobre un icono que significa lucha que cualquier otra cosa. Para nosotros era mucho más importante el proyecto que la figura en si", añade Kosta. Una cosa de la que se sienten orgullosos es que en ningún momento han caído en una postura mitinera. Están convencidos de que la gente que ha seguido "La ruta del Che" lo ha hecho convencida por su música y no buscando un resurgir nostálgico de ningún ideal político. Los ideales políticos son, sin embargo, casi paralelos al grupo. Desde que se fundaron, en 1986, han tenido clara una cosa: lo que viene siempre llega porque tú te lo construyes, por que luchas por ello. En sus letras siempre han estado presentes las causas solidarias que cualquier persona trabajadora tiene entre ceja y ceja, pero, al mismo tiempo, nunca han sido un grupo de consignas ni de parrafadas incendiarias. Hablando con ellos pueden surgir un montón de temas y, cuando les escuchas, en sus palabras siempre predomina el sentido común. Bueno siempre excepto cuando están maquinando su siguiente proyecto discográfico. Sus posturas les han permitido ir creciendo alrededor de su propia obra y así, hoy en día, Boikot es algo más que una banda de rock. Salir con ellos de gira es algo así como montarse en una serie televisiva sobre la familia perfecta. Sus compañeras están tan embebidas en el grupo como ellos mismos y costaría decir que Tequila, su road manager, o Cristóbal, el miembro en la sombra de BKT, son simplemente "amigos". Cuando salen a la carretera van todos y cada uno tiene clara su misión: unos tocan, otros se encargan del puesto de merchandising, otros convocan a los medios cualquiera que les viera pensaría que lo que se ha puesto en marcha no es un grupo, sino una comuna autogestionada. La experiencia de "La ruta del Che" les ha unido más si cabe y eso les permite salir bien parados de los berenjenales en los que se han metido. "No callar" ha sido su experiencia más difícil. "Nos habíamos puesto el listón muy alto, ya que hacer tres discos en dos años nos ha pedido mucho a cada uno de nosotros", comentan. Musicalmente se han ido enriqueciendo con la música latina que han escuchado en los viajes, pero los textos tenían el deber de no repetirse y, al mismo tiempo, de ser fieles al pensamiento del grupo. "Cuando tenía que escribir "--comenta JuanCar--" me costaba mucho quedar contento y convencido. Había veces en las que dejaba de pensar y casi sentía miedo. Hemos tenido mucha tensión haciendo este álbum". La tensión venía por el hecho de haberse obligado a lanzar la última referencia de "La ruta" en las fechas previstas. "Estamos cumpliendo lo que dijimos. No queremos faltar a nuestra palabra con la gente", señala Alberto. Todo esto no supone que los miembros del grupo se hayan conformado con meter unas canciones en un álbum y empaquetarlo para cumplir plazos. Al contrario: su esencia de músicos les obliga a intentar superarse en cada disco y son conscientes de que sus resultados son, cada día, mejores que el día anterior. El título de una de las canciones del último álbum les define realmente bien: "Lloramos, reímos, cantamos, luchamos y no nos callamos". Señalan que en "No callar" sus guitarras suenan mejor que nunca, que la caja de la batería tiene una potencia que no está en otros discos y que el trabajo de producción de Javier Abreu ha sido el mejor de todas sus colaboraciones, algo lógico si tenemos en cuenta que banda y productor ya se conocen de otros trabajos anteriores. "Cuando vamos al estudio no lo llevamos todo hecho, ya que no somos tan ordenados. Al fin y al cabo, es como la vida. Hacer un disco es como parir un hijo y, en el fondo, nunca sabes cómo te va a salir". Kosta está entusiasmado con el giro estilístico que ha tomado el grupo tras su paso por Latinoamérica. "Es como si hubiéramos mezclado la música latina con el punk de aquí. Nosotros fuimos a Cuba negros y allí empezamos a coger colores: el rojo, el azul Después, en México cogimos el verde, el amarillo Eso ha hecho nuestra música mucho más rica que cuando empezamos 'La ruta'. Ahora seríamos incapaces de hacer un disco como 'No mirar'. Viajar es conocer y nosotros hemos conocido viajando". La evolución de "La ruta del Che" es realmente llamativa. A "No mirar", el primer álbum del proyecto, le siguió "No escuchar". Este disco es, hasta el momento, el más vendido de la discografía de Boikot, una colección que, con "No callar", se va ya hasta los siete álbumes. "En las letras también hemos cambiado "--añade JuanCar--". Seguimos fijándonos en los puntos críticos, pero hemos abandonado la faceta negativa. Lo planteamos de una manera más festiva, sin querer ser mitineros". Sus mejoras han sido bien acogidas por el público y eso ha puesto a Boikot en el punto de mira de las grandes compañías discográficas. Desde que fundaron BKT, siempre han renunciado a que otros les marquen plazos, fechas o directrices, y eso les ha permitido crecer casi continuamente. Ahora han crecido tanto que el trabajo en la compañía discográfica casi les supera. Alberto me enseña las manos llenas de callos y dice "te dejas la piel. Ser grupo y compañía supone el doble del doble de todo". Los callos de las manos no provienen, con todo, de su trabajo como músico, pero como representación gráfica le queda muy bien. Durante la estancia en Argentina el guitarrista sufrió un ataque de alergia que le tuvo amargado y puso en peligro su salud. Las huellas de ello han quedado señaladas en partes de su cuerpo en las que está cambiando la piel. "Lo que hacemos es como correr una maratón "--añade JuanCar--". Te colocas el dorsal y empiezas a correr viendo que, a cada paso que das, cambia el paisaje. Tienes partes de flores y partes llenas de barro". Hasta el momento han tenido ofertas suficientes como para que empiecen a pensar en repartir el trabajo, aunque eso es algo que, de momento, no van a considerar. "Vamos a terminar 'La ruta' tal y como la empezamos. No nos apetece cambiar ahora esa dinámica. Cuando terminemos este proyecto podremos pensar en eso. Será delicado, porque no queremos ceder nada de lo que tenemos, aunque, por otro lado, si deseamos seguir creciendo, no podemos seguir asumiendo todo el trabajo que eso supone". En el brillo de sus ojos se aprecia la satisfacción. Ahora recuerdan cómo hace no mucho tiempo ninguna compañía ofrecía posibilidades a los grupos de rock. Hoy es diferente y las discográficas miran al género como una posibilidad más, si bien, eso sí, sólo parecen fijarse en grupos que se han curtido en la escena independiente. Entre ellos, Boikot ha destacado gracias a su dinámica de autogestión y siempre es grato ver que el trabajo se valora. Lo que poca gente sabe es que Boikot tiene con ellos un talismán infalible. La batería de Grass, el cuarto miembro del grupo, es amarilla. Eso facilitará las dos últimas etapas de "La ruta del Che", el libro en el que se contarán las aventuras y desventuras del proyecto y el vídeo que recogerá la historia gráfica del mismo. "Saldrán en este año, ya que el 99 también entra dentro de la historia. Hemos terminado con los discos, pero las vivencias que vendrán detrás de 'No callar' no pueden quedar fuera. Ni del libro ni del vídeo". E.P. Boikot. "No callar. La ruta del Che 3". BKT
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