|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Najwajean. Junio de 1998 Sonido envolvente Se pronuncia "Nayuayim" y es un dúo de lo más peculiar. Se juntaron específicamente para crear y, un año después de conocerse, han lanzado "No blood", un álbum de trip hop que muestra un nivel propio de cualquier estrella internacional. Ella es Najwa Nimri, actriz; él, Carlos Jean, productor. Juntos forman una de las revelaciones más interesantes de lo que va de año. Carlos Jean tiene apellido francés, aunque ya se ha acostumbrado a que todo el mundo lo pronuncie como si fuera inglés. Lleva dos años metido en el mundo de la música y en este tiempo se ha hecho un cartel como músico profesional: hace publicidad, adaptaciones todas esas cosas que le permiten ir de una colaboración con Fangoria a otra con Santiago Segura. Ahora está liado en la producción de un nueva artista: una cría de nueve años que hará "música infantil alternativa". Por su parte, Najwa es actriz. Y, para quienes entienden de esto, de las buenas. Su participación en "Salto al vacío" fue el pistoletazo de salida para el nacimiento de Najwajean. "Yo le había expresado a Subterfuge "nos comenta Carlos" mi deseo de hacer un disco y un día, hablando con Carlos "(Galán, uno de los responsables del sello)", me comentó la participación de Najwa en esa película, la cual, curiosamente, yo había visto el día antes. Najwa también había hablado con la compañía sobre un proyecto discográfico propio, por lo que Carlos nos presentó, tomamos unas cervezas y los dos decidimos quedar para ver cómo nos entendíamos. El primer día acordamos que haríamos un disco de música moderna, sin especificar más. El segundo ya estábamos construyendo un tema y el tercero ya habíamos compuesto 'Like those roses'. Yo vi algo muy especial en ella. Era como si no se creyera lo rápido que iba todo. Nos conocimos en marzo y en un año hemos hecho todo lo que representa 'No blood', un disco creíble, con canciones que tienen mucho que ver entre sí pero con diferencias entre todas". ¿Cómo es posible que dos personas se conozcan y comiencen a hacer un disco al día siguiente? Ah pues una historia como otras. Najwa también había trabajado en la música como vocalista en Respect y ambos coincidían en su gusto por el jazz y por las bases musicales que, como dice Carlos "le gustan a todo el mundo". "Somos distintos, pero iguales en algunas cosas. Lo que más nos gusta sí es lo mismo, por lo que teníamos mi música y su voz para conseguir entendernos". La primera definición que surge al escuchar "No blood" es la de trip hop, aunque Carlos tiene su propia visión del asunto. "Es un álbum muy sugerente y a mí me parece que tiene mucho de cinematográfico. No es como una banda sonora, pero, si cierras los ojos, pueden venir a tu mente mil imágenes, paisajes como de cine. Me gusta porque es cortito y sólo dura cuarenta minutos. Para mí es importante la duración de un disco y que cuando lo pongas lo escuches entero, por lo que hemos dejado en el cajón catorce canciones porque las nueve seleccionadas no necesitaban más". ¿Por qué te gusta que sea cortito? "En la música electrónica encuentras cosas nuevas cada vez que la vuelves a escuchar, por lo que, para sacarle partido, tienes que ponerte el disco muchas veces y si, el disco es largo, te terminas cansando o siempre hay algo que te impide llegar hasta el final. La música electrónica tiene eso: muchas más posibilidades a la hora de elaborar el sonido". "Creo en el público" Las tendencias electrónicas parecen estar ganando terreno entre los músicos españoles, pero, de momento, eso no se ha reflejado en las ventas de discos. Las propuestas que han conseguido grandes cifras en las tiendas siempre han venido del extranjero. "Creo en el público y pienso que, en estos años, está dando un vuelco en ese sentido. Llevamos aguantando con el pop de siempre demasiado tiempo y ya es hora de cambiar. En todo el mundo ha sucedido y los noventa se han caracterizado por la evolución hacia la música electrónica. En España tiene que hacerse un hueco y tarde o temprano se lo hará. Aquí estamos un poco estancados; esos famosos cuarenta años de retraso todavía afectan a cómo el público va descubriendo la música y las nuevas propuestas". Algo que caracteriza a muchos de los artistas que se mueven en las tendencias techno (en el sentido más amplio de la palabra) es la huida generalizada de los terrenos de promoción e imagen. La mayoría de ellos se presenta en público entre sombras, muy pocos se dejan hacer fotos y casi ninguno aparece en la carpeta o librillo de los compactos y vinilos. En "No blood" tampoco aparece por ningún lado la imagen de Carlos ni la de Najwa. "No es algo premeditado. Nos presentaron la portada y nos pareció maravillosa. Particularmente la considero una obra de arte "(es obra de Tori Arimbau)" y no me preocupó lo más mínimo si iban nuestras fotos o no. En el resto de las cosas no somos muy mirados para eso; no nos importa hacernos fotos ni que la gente conozca nuestras caras: somos bastante normales". Carlos bromea señalando que "si mi cara hubiera salido en la portada se habría echado a perder". Respecto a cómo pondrán su música en directo eso es aún una incógnita. "No nos ha dado tiempo a preparar nada, pero claro que nos gustaría presentarnos en vivo. Yo tengo ciertas ideas que me gustaría llevar a la práctica cuando lo hagamos. Me gustaría tocar con las mínimas cosas pregrabadas, en teatros y con la gente sentada para que puedan apreciar bien la música. Tampoco me gustaría hacer muchos directos, solamente los suficientes". Le pregunto si no le gustaría presentarla en un club. Casi todos nos imaginamos el trip hop en un club o en un chillout. "Me imagino mi música en todas partes. La he escuchado en un club y me sentía cómodo y cuando la escuché en el Hilo Musical también me sentí cómodo. Mi novia me tiró un piropo y cuando la escuchó me dijo que se parecía al jazz, que era una música que te hacía mover el cuerpo para adelante y para atrás aunque estés sentado". Presume de "querer hacer un producto original y conseguirlo" y, desde muchos puntos de vista, no le falta razón. "El sonido es original. Hemos querido sacar un sonido que sonara más a madera que a metal, que fuera envolvente. Para eso nos ha ayudado mucho Eduardo Molinero en la mezcla y la masterización". "No blood" se grabó enteramente en casa de Carlos, en una pequeña habitación que constituye el Studio Jean. "Cada tema nos llevó unas doce horas. Desde que yo comenzaba a improvisar y a buscar las bases Najwa empezaba a escribir las letras con su diccionario de inglés". La respuesta de los medios está siendo excelente y ya solamente queda saber cómo va a responder el público. "Ya está bien de comprarse música de fuera. Yo iré al Corte Inglés y me compraré mi disco aunque sólo sea por una cuestión sentimental". E.P. Najwajean. "No blood". Subterfuge 21143
|